Internas del oficialismo, otra luz amarilla frente a la crisis

OPINIÓN. Por Gabriel Calisto.

CORTOCIRCUITO. Entre Rodríguez Larreta, Vidal y Peña (Hernan Nersesian).

Compartir

gcalisto@cronica.com.ar
@gcalisto


La crisis cambiaria que arrancó en marzo abrió una grieta no sólo en la economía del país, dejando expuesta como nunca la fragilidad del modelo de Cambiemos, sino también dentro de la propia construcción del oficialismo.

Más allá del fuego amigo de radicales y lilitos, primero por las tarifas y luego reclamando mayores espacios en la conducción política -lo que fue concedido parcialmente-, el corazón del PRO se sacude con la interna entre el jefe de gabinete Marcos Peña y otros dos peso pesados dentro del esquema de poder del oficialismo: nada menos que María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta.

Que ambos pidieron profundizar el recambio en el gabinete nacional, que se cobró el 16 de junio las cabezas de Juan José Aranguren y Federico Sturzenegger, no es ninguna novedad. Esa profundización incluiría la salida del propio jefe de gabinete, ya golpeado por el renacimiento del ala política, desdeñada por la tríada que compone junto a Gustavo Lopetegui y Mario Quintana.

Peña resiste. Desmiente en cada aparición pública que haya presentado su renuncia. Se ríe. Pero sufre.

Mientras las malas noticias económicas se apilan en los despachos, la desconfianza se apodera de los hombres y mujeres importantes dentro del oficialismo. Todos sospechan que el otro quiere su cabeza.

En ese marco, denuncias que profundizan la caída de imagen de Cambiemos aparecen cada semana en los medios. Y las sospechas crecen.

Pese a que la investigación del portal El Destape arrancó hace casi un año, en los cuarteles vidalistas sospechan que la mano de Peña pudo estar detrás de la filtración de datos, con pruebas que golpean al corazón de la mujer que mejor mide dentro de Cambiemos -por cierto, algo nada menor en un partido dedicado a venerar las encuestas-.

En medio la interna más feroz desde que llegó al poder, el PRO balbucea respuestas a la crisis económica, mientras gremios y oposición preparan sus gritos de guerra contra el ajuste. Más que nunca, el mejor equipo de los últimos cincuenta años deberá unirse o ser dominado.

Lo más importante del día

Ver mas noticias