Jubilado de Quilmes: 驴Leg铆tima defensa o reivindicaci贸n de la venganza?
Por Tamara Bezares.
Por Tamara Bezares聽
Culminando esta semana nos encontramos con dos casos que han salido a la luz en los medios de comunicaci贸n y que tienen un mismo conector: la reivindicaci贸n de la venganza por una gran parte nuestra sociedad.
El primero es el caso de Jorge Adolfo R铆os, jubilado, quilme帽o, que se encuentra imputado hoy por homicidio agravado por el uso de armas de fuego, tras haberle disparado y quitado la vida a Franco Moreyra quien hab铆a ingresado a su domicilio con intenci贸n de robo junto a otras personas. El segundo, otro jubilado en Mar del Plata, quien tambi茅n caus贸 la muerte de manera inmediata a un individuo, presunto delincuente, que hab铆a ingresado en la madrugada del jueves a su domicilio. Ambos hechos son analizados por la justicia sobre la presunci贸n de leg铆tima defensa (art. 34 inc. 6 y 7 del CP) la que, de comprobarse, ser铆a una causa de justificaci贸n de los homicidios perpetrados.
En el caso de R铆os, los resultados de la autopsia y las pericias (psicol贸gica y bal铆stica) a realizarse, determinar谩n su culpabilidad y, por ende, su suerte judicial.聽
Sin embargo, fuera del 谩mbito judicial, se pone en evidencia una realidad social imperante y, consecuentemente, el an谩lisis va m谩s all谩 de corroborar la leg铆tima defensa, o bien su exceso. Es decir, la discusi贸n se centra en la p茅rdida de confianza de los ciudadanos en las instituciones gubernamentales—a las que se ha delegado el monopolio del uso de la fuerza—y, como consecuencia, la reivindicaci贸n de la venganza. Tal circunstancia resulta peligrosa, ya que ese manejo de la fuerza en manos de los ciudadanos no cuenta con los mismos est谩ndares de seguridad y respeto de los derechos humanos.
La lucha del estado contra el crimen debe darse dentro de ciertos l铆mites; los cuales exigen el apego a los procedimientos legalmente establecidos. Por el contrario, la lucha entre los ciudadanos pareciera no tener ninguna limitaci贸n, como si nos hubi茅ramos retra铆do al estado de naturaleza—donde el hombre es el lobo para el hombre—e, independientemente del apelativo dado, ya sea delincuente, ya sea persona de bien, solo prima la sed de venganza.
Por ello, esta validaci贸n del sentimiento de inseguridad y abandono estatal, y consecuente venganza—o justicia por mano propia—lejos de mantener el estado de derecho que, en definitiva, existe para brindar seguridad a todos, genera el sentimiento contrario, una inseguridad progresiva.聽
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La autora es Abogada (T 95 F 631)
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