Tragedia en Gerli: Abrirle la puerta al monstruo
Por Jorge Cicuttin.聽Mauro Alberto Varela聽perdi贸 la vida a manos de un conductor que persegu铆a a un ladr贸n.
Mauro Alberto Varela, un hombre de 37 a帽os y padre de una adolescente, manejaba tranquilamente su auto por una calle del barrio de Gerli cuando lo asesinaron.
Un veh铆culo a toda velocidad y a contramano lo embisti贸 y provoc贸 que Varela saliera despedido del autom贸vil. Muri贸 casi al instante.
Este trabajador asesinado fue v铆ctima de la llamada “justicia por mano propia”.
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A Varela lo mat贸 Luciano Rodr铆guez, a quien minutos antes le hab铆an robado su celular mientras estaba hablando en su auto. Furioso, comenz贸 a perseguir al motochorro y a gran velocidad tom贸 por contramano la calle Basavilbaso, hasta que choc贸 a Varela y lo mat贸. Rodr铆guez ahora permanece detenido por el delito de “homicidio culposo agravado”.
La vida de Varela se perdi贸 por un celular. El primer culpable es el delincuente que rob贸 el tel茅fono m贸vil, pero tuvo la complicidad del conductor que ciego de furia puso en riesgo la vida de toda la gente que en ese momento circulaba por la zona. Y termin贸 matando, algo muy probable cuando se va a toda velocidad de contramano.
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Justicia por mano propiaPor un celular termin贸 con la vida de Varela, llev贸 la tragedia a su familia y termin贸 enfrentando una causa judicial que puede terminar en una condena de prisi贸n.
Este caso se produce en un momento en que muchos vuelven a justificar y hasta a alentar la “justicia por mano propia” y los linchamientos en las calles.
Muchos lo hacen sin detenerse a pensar que esto es abrirle la puerta a un monstruo muy peligroso, que esas acciones abren la puerta a la ley de la selva y pueden terminar como la tragedia de Gerli, con un inocente muerto y la v铆ctima del robo presa.
Si no existen l铆mites a la defensa propia, una v铆ctima se puede transformar r谩pidamente en un victimario. Adem谩s de una diferencia fundamental: una cosa es perseguir a alguien que acaba de asesinar a un ni帽o, otra a uno que manote贸 un celular. Porque al justificar a los “justicieros” a veces todo se mezcla.
Esta vez, en Gerli, un “justiciero” asesin贸 a un inocente trabajador y dej贸 hu茅rfana a una adolescente.