OPINI脫N

Jugar con fuego

Por Jorge Cicuttin

El gobierno, el presidente Javier Milei especialmente, entienden que est谩n ganando la batalla cultural que han emprendido desde la Casa Rosada.

Hicieron un fuerte ajuste sobre las jubilaciones. Le sacaron ocho puntos de la inflaci贸n, le congelaron el bono, le cortan la moratoria, vetaron la mejora en la movilidad que gener贸 el Congreso y pudieron reprimir las marchas a su favor en las calles -con gas pimienta en la cara de una peque帽a de 10 a帽os incluido-. Con todo eso, las protestas de los mi茅rcoles frente al Congreso se convirtieron en apenas una molestia, sin apoyo popular. El gobierno entiende que se anot贸 una victoria.

No hay plata. Ni las jubilaciones ni la educaci贸n van a atentar contra el equilibrio fiscal.

No hay m谩s plata para las universidades, se las audite o no. El financiamiento educativo cay贸 un 40% en 2024, un registro que no tiene antecedentes en las 煤ltimas tres d茅cadas. Y se mantiene firme porque esta batalla est谩 seguro de ir gan谩ndola. No le importa la toma de facultades ni las movilizaciones docentes y estudiantiles. Milei piensa que es un movimiento que se ir谩 agotando.

Pero esa batalla cultural no se agota ah铆. El gobierno agita fantasmas peligrosos al subir la apuesta contra el movimiento estudiantil. Y entra en un terreno muy peligroso que prepara una respuesta represiva de final abierto. Juega con fuego.

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, relacion贸 las manifestaciones estudiantiles actuales con el germen de las organizaciones guerrilleras durante la d茅cada del 70. "En la d茅cada del '70 tambi茅n se tomaban universidades y despu茅s se generaba un movimiento que utilizaba la violencia para expresar sus posiciones, se convirti贸 en guerrilla subversiva y gener贸 despu茅s la represi贸n", se帽al贸.

En el mismo tono, la ministra de seguridad Patricia Bullrich acus贸 a los universitarios de impulsar una "revuelta" a la chilena. 鈥淣osotros tenemos en claro que atr谩s de esto van a ir con molotovs鈥, afirm贸 la ministra.

Y ni hablar de los trolls y youtuber libertarios que, entre otros mensajes violentos, reivindicaron la noche de los bastones largos contra las universidades de la dictadura de Juan Carlos Ongan铆a.

"Los discursos de violencia traen m谩s violencia", le contest贸 a Bullrich el Consejo Interuniversitario Nacional.Aventurar que las protestas estudiantiles son 鈥渦n germen guerrillero鈥 y que 鈥渧endr谩n con molotovs鈥 es jugar con fuego. Y si es una estrategia discursiva para preparar el terreno represivo es m谩s peligroso todav铆a. Jugar al l铆mite tiene sus riegos. Grandes riesgos.

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