La confrontaci贸n p煤blica como din谩mica y objetivo
Opini贸n por Luis Autal谩n.聽
lauatalan@cronica.com.ar聽
@lauatalan聽
La alternativa de implantar una idea para que germine en la conciencia no s贸lo se revela en la trama cinematogr谩fica de la pel铆cula "El origen". Sucedi贸 y sucede a menudo, y nada descubrimos al inferir que seguir谩 ocurriendo al comp谩s de los tiempos modernos. Es menester recordar que, as铆 como el coaching, el marketing y dem谩s no refieren a valores absolutos, la "necesidad" de confrontaci贸n p煤blica, por sobre la siembra de empat铆as, deriva en conductas sociales.
La realidad es din谩mica, nos recordar谩n, tanto como la incidencia del poder real en las cuestiones de Estado. Incluso en la no casual devaluaci贸n de la pol铆tica y sus actores, bajo acusaci贸n frecuente de "populismo" y ante cualquier porci贸n de beneficios abarcativos de sectores que sobreviven o lo intentan desde la base de la pir谩mide social.
De all铆 que no sorprendan ni los debates medi谩ticos o de redes sociales sobre la inclusi贸n de gaseosas en la n贸mina de Precios Cuidados, fogoneados por la oposici贸n, ni que, al mismo tiempo, el oficialismo bosqueje la aplicaci贸n de variantes brasile帽as sobre din谩micas donde los presos trabajen, en alguna labor, mientras cumplen su condena.
Asumamos, pues, el "spoiler" de que las c谩rceles no hacen a la reinserci贸n social de nadie, tema que deviene desde los confines de la historia. Y no se trata de lloriquear en busca de adhesiones ef铆meras, a la hora de tomar postura ante la crisis. La semana tuvo su arranque de furia contra Juan Carr por dichos que pronunci贸 en 2013 y se replicaron como actuales. No se trata de redes, es "la cosa p煤blica", dir铆an los romanos.
Bajo el concepto que hilvanaron Jorge Luis Borges y Ernesto Sabato a riesgo de que "nada es m谩s viejo que el diario de ayer", aludiendo incluso a Emerson, que priorizaba la sugerencia de privilegiar la lectura de libros por sobre otros impresos, mocionamos que en algunos debates cotidianos se explica en gran parte por qu茅 nos va como nos va.