La mentira, la gran mentira y el caso Nisman

Opini贸n por Esteban Godoy.聽

egodoy@cronica.com.ar聽
@egodoyvallejos

La muerte del fiscal Alberto Nisman es la demostraci贸n inequ铆voca del estado de derecho en la Argentina. De c贸mo la pol铆tica atraviesa todos los estamentos de la sociedad. De la nula divisi贸n de poderes. Y de que pueden matar a un funcionario con un rango especial, y que no pase nada. O bien, que pase de todo, menos el esclarecimiento de su fallecimiento.

El "caso Nisman" se conoci贸 en forma masiva hace tres a帽os, cuando desde el Twitter de Cr贸nica聽alertamos "investigan una muerte" en el edificio donde viv铆a el titular de la UFI AMIA. Todo estuvo mal desde el principio. Los testigos se horrorizaron por c贸mo pisotearon toda la escena del crimen los investigadores, quienes estaban m谩s preocupados por las medialunas, y la ins贸lita fiscal Viviana Hein, que no sab铆a nada de lo que ocurr铆a ni hab铆a ocurrido.

En el medio, el gobierno de Cristina Fern谩ndez de Kirchner, interesado en demostrar que nada hab铆a tenido que ver con el hecho pese a que el fiscal muerto deb铆a presentarse horas despu茅s a acusar a la presidenta por encubrir a los iran铆es imputados de haber sido los autores ideol贸gicos del atentado de 1994.

La aparici贸n de Diego Lagomarsino, un personaje oscuro y extra帽o, sum贸 mayor confusi贸n. El joven le dio a Nisman el arma con la que se ejecut贸 el tiro mortal. Con chicanas estuvieron casi tres a帽os para considerarlo part铆cipe necesario del homicidio del fiscal. Porque s铆, ahora la Justicia tiene claro que a Nisman lo mataron.

Pero, durante tres largos a帽os, la c茅lebre frase atribuida al escritor brit谩nico Benjamin Disraeli, que aseguraba la existencia de tres clases de mentiras (la mentira, la gran mentira y la estad铆stica), debi贸 ser reescrita: ahora existen la mentira, la gran mentira y el caso Nisman.

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