Le torcieron el brazo a Bolsonaro

Por Jorge Cicuttin

Jorge Cicuttin

"Braga Netto puso la casa en orden. Est谩 en el momento justo, en el lugar indicado y a la hora correcta". Quien asegur贸 esto fue el vicepresidente brasile帽o y general retirado, Hamilton Mourao, refiri茅ndose al jefe de Gabinete de Brasil, el general Walter Braga Netto, sindicado como el nuevo hombre fuerte del gobierno.

Y se帽alado tambi茅n como el hombre que en la noche del lunes fue crucial en la marcha atr谩s que tuvo que dar el presidente Jair Bolsonaro, quien ten铆a decidido echar al ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta. Este se viene enfrentando p煤blicamente con Bolsonaro y apoya las medidas de aislamiento social que mantienen los gobernadores de San Pablo y R铆o de Janeiro.

Bolsonaro no soporta su presencia en el gabinete. Pero no lo puede echar, porque Mandetta cuenta con el apoyo de los altos mandos del Ej茅rcito.

Es que mientras Bolsonaro insiste con que el coronavirus es un "simple resfriado"聽y no hay que tomar medidas de cuarentena que afecten la econom铆a, Brasil volvi贸 a registrar un nuevo r茅cord en la evoluci贸n de la pandemia.

Este martes murieron 114 personas, con lo que la cifra de fallecidos por Covid 19 en Brasil aument贸 hasta 667, mientras los casos saltaron hasta 13.717.

En este marco, las figuras de Mourau, Braga Netto y Mandetta adquieren cada vez m谩s preponderancia en la toma de decisiones del gobierno brasile帽o.

El vicepresidente es se帽alado por los hijos del presidente como un conspirador para derrocar a su padre. Esta percepci贸n aument贸 luego de la victoria de Mandetta, ayudado por los mandos militares y parte del Congreso.

Lo que ocurri贸 con el frustrado intento de desplazamiento del ministro de Salud refuerza la ida de que dentro del gobierno hay dos sectores en pugna. Uno liderado por Bolsonaro, apoyado por sus hijos, algunos ministros y el astr贸logo ultraderechista Olavo de Carvalho. En el otro grupo, est谩n los mandos militares y varios ministros, y se est谩n sumando fuertes empresarios de San Pablo, la ciudad con m谩s muertos por el coronavirus.

En medio de esta lucha, el poder de Bolsonaro aparece diluido. La imposibilidad de echar a su ministro de Salud as铆 lo marca.

Jorge Cicuttin
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