Los empleos del agro no compensan los despidos en la industria
Opini贸n por Javier Carrodani.聽
jcarrodani@cronica.com.ar聽
@javiercarrodani聽
Desde hace varias d茅cadas, en la Argentina est谩 presente la antinomia campo vs. industria. Esto se traduce de modo concreto en la aplicaci贸n o no de impuestos y/o retenciones al sector con mayor capacidad exportadora para subsidiar el desarrollo de diversas industrias, dado que las f谩bricas habitualmente generan m谩s empleos que la actividad agr铆cola-ganadera.
En 2008, a causa de la famosa resoluci贸n 125, que impon铆a retenciones m贸viles, estall贸 la recordada crisis con el campo, cuyo grado de crispaci贸n deriv贸 en la grieta entre kirchneristas y antikirchneristas que llega hasta la actualidad, m谩s all谩 del cambio de signo pol铆tico en 2015.
Precisamente fue el gobierno de Cambiemos el que redujo las retenciones y sincer贸 el tipo de cambio peso-d贸lar, que en la pr谩ctica implic贸 una fuerte devaluaci贸n y mejor贸 las condiciones para la producci贸n agr铆cola. M谩s all谩 de que se restablecieron algunas imposiciones al sector por la necesidad de llegar al d茅ficit cero, la trepada del d贸lar a cerca de 40 pesos potenci贸 su situaci贸n favorable.
Prueba de ello es que, seg煤n datos de la Secretar铆a de Trabajo de la Naci贸n, en noviembre 煤ltimo la cantidad de empleos formales en empresas del sector agropecuario fue de 330.389, un 2,3% superior a la del mismo mes de 2017, que representan 7.580 puestos. Por el contrario, la mayor parte de la destrucci贸n relativa de empleo en el sector privado se concentr贸 en la industria manufacturera, con 1.141.447 trabajadores registrados, una cifra 5,2% menor que la del mismo mes de 2017, con una p茅rdida de 61.839 empleos.
Nadie cuestiona la importancia del campo como generador de divisas genuinas para la econom铆a nacional, pero deben aplicarse pol铆ticas que equilibren las condiciones de prosperidad de ese sector con el de otros que, a la luz de la apertura econ贸mica, sufren devastadoras consecuencias.