Massa, PJ y gremios, los r铆os revueltos donde pesca Macri

Opini贸n por Gabriel Calisto.聽

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@gcalisto聽

El gobierno logr贸 un buen resultado en las Primarias Abiertas Simult谩neas y Obligatorias (PASO), pero no abrumador. En 14 distritos su candidato perdi贸. Sin embargo, el escenario es casi el so帽ado por los estrategas de Cambiemos. 驴Por qu茅? Simplemente, porque no hay nada enfrente. No hay una oposici贸n capaz de disputarle el poder.

Por eso sienten que recibieron un aval para avanzar con su plan de gobierno. Sin perder tiempo, aplicaron en la justicia, una de las arenas m谩s importantes de la percepci贸n de la opini贸n p煤blica, una demostraci贸n de fuerza. Exagerada. En una maniobra poco legal, iniciaron jury a un camarista “opositor”, como Eduardo Freiler.

Tambi茅n volvieron al temario las reformas del sistema laboral, el jubilatorio y tambi茅n el acuerdo fiscal. Y volvi贸 el pedido de voto electr贸nico. 驴Por qu茅? Porque el kirchnerismo debe disputar voto a voto frente a un candidato pobre como Esteban Bullrich. Porque Sergio Massa perdi贸 frente a su rival la polarizaci贸n, y su futuro es una inc贸gnita. Porque la “liga de gobernadores peronistas” no tiene ning煤n nombre de peso rumbo a la carrera presidencial. Y, si lo tuviera, estar谩n ocupados negociando obras y gesti贸n con el macrismo. S贸lo saben que no quieren m谩s de Cristina.

En la misma oscuridad aparece la CGT, que llevar谩 ma帽ana sus reclamos a una Plaza de Mayo aquejada por su feroz interna y sus disputas palaciegas. Que Moyano, que Daer, que “el pr贸ximo paro” o “desensillar hasta que aclare”. Duros y blandos pulsean, pero ninguno gana.

Por lo menos, no ante el gobierno, que aprovecha la situaci贸n y avanza. Mientras todos se pelean entre ellos, el oficialismo logra seguir con su plan. Incluso los d铆scolos propios, como la UCR o Elisa Carri贸, aparecen calmos y aprovechando las mieles de las urnas.

Para “Lilita”, el domingo fue su debut como ganadora en una elecci贸n. No es poco. En resumen, no es que el oficialismo se haya hecho gigante: el problema es que el resto no tiene la fuerza para plantarse y hacerlo retroceder. No se trata s贸lo de tu fortaleza, sino tambi茅n de la debilidad de tus oponentes.

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