No llores por mi Argentina
Opini贸n por Jorge Cicuttin.聽
@jorgecicu聽
Fotos y acuerdos con los m谩s poderosos l铆deres mundiales. Tanto con el ruso Vladimir Putin como con los grandes rivales comerciales, Donald Trump y Xi Jinping. Una cumbre del G20 que termin贸 sin “portazos” ni desacuerdos evidentes. Los poderosos aviones, las armas m谩s letales y modernas, y los autom贸viles convertidos en fortalezas rodantes, no tuvieron que mostrar su poder b茅lico. Fue una cumbre en paz.
Argentina logr贸 organizar con 茅xito una cumbre mundial. No es poco. Este G20 dej贸 dos grandes im谩genes. Una, con gran valor mundial. La otra, con un fort铆simo contenido local. La primera es la florida mesa que compartieron los presidentes de China y Estados Unidos, en la tardecita del s谩bado.
Todo el mundo estaba esperando ese distendido encuentro entre Trump y Xi, para frenar la guerra comercial que afecta la econom铆a a nivel planetario. La segunda fotograf铆a es la de Mauricio Macri llorando al cierre del espect谩culo en el Teatro Col贸n. Estas l谩grimas en el rostro del Presidente representaron muchas cosas. Alivio, alegr铆a, descarga de tensiones, emoci贸n, orgullo, el sentirse respaldado en ese teatro por l铆deres mundiales, cuando de las puertas del Col贸n para afuera hay bronca, desocupaci贸n, inflaci贸n, pobreza y una cola interminable de empresarios y sindicalistas con largas listas de reclamos.
Termin贸 el G20 y en el gobierno hay euforia. Porque reforz贸 el lugar de Macri en el mundo, y tambi茅n su imagen dentro del pa铆s. 驴Alcanza para obtener un 2019 exitoso? 驴Alcanza con haber organizado una cumbre mundial brillante si no se puede hacer que un simple partido River-Boca se juegue en el pa铆s? 驴Importa que la marcha del s谩bado haya sido pac铆fica, si la semana que viene vuelven los piquetes a cortar las calles o un proyecto de ley vuelva a terminar con pedradas y gases frente al Congreso? 驴El abrazo de Trump y la bendici贸n de Christine Lagarde son suficientes, cuando en unos d铆as m谩s la UCA informe sobre el gran crecimiento de la pobreza en el pa铆s?
Afuera del vallado de Costa Salguero hay otra realidad para el gobierno. Se puede llorar de emoci贸n. Se puede llorar por un sue帽o. Se puede llorar por la Argentina.