Peligrosos outsiders

A meses de las presidenciales, el escenario electoral abre espacio a la aparici贸n de una tercera opci贸n por fuera del arco pol铆tico que, hasta el momento, o no seduce lo suficiente o no aparece.

Por Gabriel Calisto
@gcalisto

Argentina vive un escenario electoral pocas veces visto. El oficialismo viene en ca铆da y la oposici贸n se divide entre los kirchneristas y los dem谩s. Hay un porcentaje, mayoritario, que no quiere a ninguno de los dos espacios, entre los desencantados y aquellos que nunca comulgaron con las tendencias que llegaron a ocupar la presidencia.

La “tercera opci贸n” hasta ahora no aparece o no seduce lo suficiente. Eso abre la puerta al candidato inesperado, el “outsider”, y all铆 la paleta de colores es tan curiosa como ins贸lita. El hombre que mayor atenci贸n concili贸 para la pol铆tica tradicional fue Marcelo Tinelli.

El famoso conductor televisivo, participante de la direcci贸n de San Lorenzo y ex candidato a presidir la nueva AFA despertaba algunas sospechas. Su conocimiento absoluto en todas las clases sociales y el 茅xito que logr贸 en la televisi贸n permit铆an que algunos dudaran sobre c贸mo cambiar铆a el escenario de polarizaci贸n entre Macri y Cristina si decid铆a participar. No lo hizo. Su socio en el club que gan贸 la Libertadores del 2014, Mat铆as Lammens, ata su destino por estas horas a una hipot茅tica candidatura de Roberto Lavagna y el socialista Miguel Lifshitz.

M谩s all谩 de los dirigentes de San Lorenzo, los que buscan dar la sorpresa llegan principalmente de sectores que llevan a帽os con un discurso rechazado por una mayor铆a abrumadora de la sociedad, pero persisten por convicci贸n o por ayuda de alg煤n sector interesado. Para colmo, hombres como Donald Trump, el magnate estadounidense que lleg贸 a la presidencia, o Jair Bolsonaro -que llevaba d茅cadas en el Congreso de ese pa铆s como un marginal- conquistaron las urnas a base de discursos rupturistas y anti pol铆ticos, lo que impuls贸 a los ilusos criollos con poder imitar esos logros.

Mientras se discuten nuevas campa帽as y el hartazgo de vastos sectores con el sistema pol铆tico tradicional, hombres como Jos茅 Luis Espert, Alfredo Olmedo y m谩s recientemente Dar铆o Lop茅rfido salieron a impulsar sus propios nombres como candidatos. Los dos primeros, a presidente; el 煤ltimo, para destronar al PRO del gobierno porte帽o. Si el escenario de polarizaci贸n entre Cristina y Macri es de paridad, los espacios tradicionales buscar谩n tener cerca a todos los que puedan sumar, aunque sean marginales.

De ah铆 que las postulaciones de Olmedo contra los delincuentes -como castrar a violadores y similares- aparezcan replicadas por la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, en un salto de lo discursivo a la realidad preocupante.

Si el escenario de polarizaci贸n entre Cristina y Macri es de paridad, los espacios tradicionales buscar谩n tener cerca a todos los que puedan sumar, aunque sean marginales.

M谩s all谩 de lo rid铆culo de sus candidaturas, y de las pol茅micas generadas a partir de declaraciones siempre exageradas -el fin de semana, Lop茅rfido pidi贸 “sacar ese adefesio fascista de la Av 9 de Julio”, en referencia a la imagen de Eva Per贸n del ministerio de Desarrollo Social- mantenerlos en la escena le da vida a la circulaci贸n de mensajes peligrosos.

El del odio del negacionista Lop茅rfido, el de la homofobia de Olmedo -quien suele hablar de la “ideolog铆a de g茅nero”- o la propuesta de Espert de “eliminar聽el salario m铆nimo”, que pondr铆a colorado al otro economista estrella del consumo ir贸nico, Javier Milei, en tiempos en los que el gobierno busca una reforma laboral, marcan que los marginales desprecian al ciudadano, y se consideran una etapa superior, el que sabe, el acad茅mico, el que entiende y no se va a molestar en perder su tiempo para explicarle a las grandes masas. Iluminados que no creen en los asesores de campa帽a, en los acuerdos pol铆ticos y en las estructuras partidarias. Iluminados que, sin haber ocupado jam谩s un cargo p煤blico ni manejado una oficina municipal de gobierno, tienen la f贸rmula para cambiar de ra铆z al pa铆s.

En ese marco, que un legislador bonaerense haya propuesto “sacarle los planes a patadas a quienes hacen cortes de calles” es otra demostraci贸n de lo peligroso que puede resultar replicar -para repudiar, para marcar lo idiota de una aseveraci贸n- las declaraciones, y con cu谩nta velocidad se puede instalar en el terreno pol铆tico de lo real como propuesta de transformaci贸n al marco legal.

Re铆rse de esas idioteces empieza a dejar de ser divertido cuando notamos que seis de cada diez argentinos se informan mediante las redes sociales, principalmente Facebook; o que un 40% atribuye como real cualquier mensaje que le llegue por WhatsApp.

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