Planes sociales y control de la calle: el giro del gobierno

El Poder Ejecutivo le exigir谩 a aquellos que son ayudados por el Estado, que antes de trabajar finalicen el colegio primario y secundario.

Por Gabriel Calisto

gcalisto@cronica.com.ar

Con un trasfondo pol铆tico de alto voltaje, el gobierno encar贸 un cambio de trascendencia en el manejo de los planes sociales, as铆 como en la forma de medir la pobreza. Ambos apuntan a las condiciones de vida antes que los ingresos.

Para quienes reciben ayuda del Estado, el Ejecutivo nacional les exigir谩 a partir de ahora dedicarse a cursar los estudios del primario y el secundario antes que trabajar. A diferencia del prejuicio que imper贸 a principios de la d茅cada pasada, cuando la sociedad exig铆a聽cortar con la asistencia a quienes 鈥渃obran pero no trabajan鈥, ahora se busca desactivar la formaci贸n de cooperativas (coordinadas por las organizaciones sociales), que capacitan en oficios a quienes reciben planes sociales, para luego organizar convenios con municipios y empresas para realizar diversas tareas, principalmente de mantenimiento (de espacios p煤blicos, pero tambi茅n de edificios y materiales como bancos escolares, entre otros).

鈥淧ara romper con la pobreza, lo que hace falta es trabajar con la educaci贸n鈥, reiter贸 este s谩bado el presidente聽Macri, quien apel贸 a casi las mismas palabras al presentar los resultados de las pruebas Aprender.

La orientaci贸n definida por el gobierno nacional, sin embargo, choca con el cierre de cursos y especialmente de los talleres nocturnos que dictan numerosas escuelas de la provincia de Buenos Aires. Se pide que estudien, pero se cierran cursos al mismo tiempo. Mientras tanto, se clausura la paritaria docente nacional, y se reduce la asistencia salarial para las provincias, que se ven forzadas a ofrecer aumentos salariales por debajo de la inflaci贸n.

Como tel贸n pol铆tico, la disputa por el control de la calle. Los movimientos sociales, asociados al Papa Francisco, fueron no s贸lo la columna vertebral del espacio que ahora intenta liderar Hugo Moyano, devenido en gremialista ultraopositor, sino que adem谩s suelen copar la ciudad alertando sobre la situaci贸n social en los barrios.

Desactivar su poder puede servir para maquillar la imagen, pero no servir谩 para solucionar los problemas. Parafraseando otra definici贸n del Presidente: 鈥淢irar a un costado no hace que los problemas desaparezcan, los profundiza鈥.

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