¿Qué clase de DÃa de la Madre será el de este pandémico 2020?
Por Nico Kischner.
El desayuno siempre listo. No importa si hace calor, frÃo, llueve o el sol asoma por una ventana. Por más que cueste salir de la cama y dejando atrás cualquier malhumor ocasional, del otro lado solo hay una tierna mirada acompañada por una gran sonrisa.
Tal vez, cada tanto, se escapa algún reproche por una demora inoportuna, pero la ingesta matinal es a prueba de rencores y no se negocia. Al mediodÃa varÃa el menú, pero no la atención. Lo mismo que a la tarde y la noche. Servicio 24 horas, siete dÃas a la semana, todos los meses del año. De todos los años.Â
Las imágenes pueden estar en sepia, blanco y negro o color. La cámara puede ser vetusta e inmensa o moderna y diminuta. Pero en todos los casos, ya sea hace 80 años, un lustro o ahora, retratará lo mismo: el amor de madre.Â
¡Cuánto le debemos a nuestras mamás! Y no sólo a nivel alimenticio. Pase lo que pase en el mundo exterior, son ellas las que hacen de una casa un hogar. Porque no es lo mismo una cosa que la otra, ya lo cantó Bono en "Sometimes you can´t make it on your own", el tema de U2 en el que habla sobre la relación con su padre.Â
Con las diferencias lógicas de los tiempos, siempre fueron, son y serán las madres quienes llevan adelante el dÃa a dÃa de las familias. Trabajando a tiempo completo afuera o dedicándose full time a cuidar a los hijos. Siempre están. Para las pequeñas cosas y para las grandes decisiones.Â
La pandemia lo dejó todavÃa más al descubierto para quienes osaban dudar de eso. Por eso, este domingo tendrá su cuota extra de sensaciones cruzadas. Habrá muchas, demasiadas lamentablemente, familias que no tendrán nada para celebrar entre duelos por las mamás que ya no están y distancias insalvables con las siguen aquÃ, pero no pueden encontrarse con sus hijos por temor a un contagio.Â
Aunque es lógico que lo haga por su función, la sensación es que no hace falta que un funcionario, en este caso Fernán Quirós, salga a pedirle a la gente que "se festeje de manera prudente" el DÃa de la Madre. No es por cargarle al secretario de Salud porteño por sus dichos de este viernes, pero es un ejemplo concreto y reciente de una repetición de declaraciones y normativas en las que los polÃticos parecen ir siempre un paso atrás de la gente.
Asà como al principio de la pandemia el pueblo, y en este caso se puede considerar el término como tal, siguió los lineamientos de sus gobernantes al pie de la letra, de un buen tiempo a esta parte las habilitaciones y sus respectivas explicaciones previas o posteriores tienden a autorizar lo que ya sucedÃa en la práctica y no lo que deberÃa empezar a suceder.Â
¿Qué DÃa de la Madre será el de este 2020? Si nos guÃamos solo por lo estrictamente comercial para beneplácito de los que lo considerán únicamente un dÃa Ãdem, será uno de shoppings abiertos después de tanto tiempo en distintas ciudades del paÃs.
Pero también uno de negocios que venden, afuera o adentro de los grandes centros comerciales, mucho menos que otros años porque la gente no tiene plata para comprar en una Argentina que en el segundo trimestre del año se perdieron 3,7 millones de empleos, según la información difundida oficialmente por el Indec.
Del dólar y sus múltiples cotizaciones mejor no hablar porque seguramente para el momento en que usted esté leyendo esta columna será más caro que cuando yo la estoy escribiendo. Y si ni los que saben del tema entienden (si es que realmente quieren hacerlo) cómo hacer para que esto no ocurra, qué nos queda a los simples espectadores de esta historia. Â
Para las mamás del AMBA, sitio en el que todo parece estar en una tensa calma tomando como parámetro los sacudones de semanas atrás. Para las de los lugares de nuestro paÃs en los que el coronavirus está en plena expansión. Para las de los territorios del resto del mundo, con Europa como puntal, en los que la palabra rebrote viene ganando espacio en los medios y temor en las casas. Para mi madre y la de mis hijos, especialmente. ¡Feliz dÃa! Este domingo y siempre.Â
Por N.K.