LA M脷SICA QUE NO ESCUCHAN TODOS

Que se haga justicia no siempre implica que ese fallo termine siendo justo

Por Nico Kischner.

En las ficciones nunca el primer acusado de un delito termina siendo el culpable. A lo largo y lo ancho del vasto mundo, distintas series policiales vienen repitiendo desde hace d茅cadas聽la f贸rmula de mostrar primero algo que parece cierto y luego termina sin serlo. El objetivo es claro y bien visible: generar atractivo en el espectador.聽

En la pantalla chica, y en la extra small que cada tanto se usa como tel茅fono para realizar llamadas, tambi茅n.聽Los policias聽y los jueces suelen tener una conducta impoluta, salvo alg煤n que otro descarriado que nunca falta para ponerle pimienta al asunto.

A lo largo de 45 minutos, los guardianes de la ley聽llevan adelante la investigaci贸n con todos los avances de la tecnolog铆a de su lado y son siempre los peque帽os detalles los que terminan develando qui茅n fue el autor del hecho. Un peque帽o bot贸n perdido, la pluma de un ave ex贸tica, un poco de polvo de otros terru帽os...

Esa misma representaci贸n de la realidad tambi茅n tiene sus espacios dedicados exclusivamente al accionar de la Justicia. En ellos,聽los vericuetos legales saltan a la luz cap铆tulo a cap铆tulo y dejan expuesto que hay veces en que los fallos fallan, redundancia buscada mediante,聽por m谩s que se ajusten a las fr铆as letras de todo lo que est谩 bien para una sociedad organizada.聽

La cuesti贸n, y siempre hay una cuesti贸n, es qu茅 pasa cuando en lugar de estar protagonizado por actores que luego del "corten" se van a lavar la cara y siguen su andar聽como si nada hubiera ocurrido, esos hechos tienen lugar en la vida real y dejan huellas.

Hace poco m谩s de seis聽a帽os, el 28 de diciembre de 2014, para ser m谩s precisos, Lola聽Chomnalez sali贸 a caminar por las playas de Barra de Valizas, en Uruguay. La adolescente argentina hab铆a ido a pasar parte de sus vacaciones en la casa de su madrina. Dos d铆as despu茅s, apareci贸 muerta.

En aquel dram谩tico verano de 2015, el caso conmovi贸 a un lado y al otro del R铆o de la Plata. En apenas unos d铆as, la causa tuvo m谩s de 10 detenidos, y cada uno de ellos casi casi que era considerado culpable聽ni bien quedaba encerrado聽a partir de la informaci贸n que surgu铆a del propio juzgado que llevaba adelante la investigaci贸n.

Hoy, el femicidio todav铆a no tiene un autor probado, pese a que Ariel "Cachila" Moreira est谩 procesado como聽鈥渃oautor鈥 del delito de 鈥渉omicidio agravado por alevos铆a鈥, el cual prev茅 en Uruguay penas de entre 15 y 30 a帽os de c谩rcel, y se sigue buscando al otro hombre que habr铆a participado del crimen聽cuyo m贸vil fue probablemente 鈥渟exual鈥.

Con todas las diferencias posibles entre dos situaciones con un final muy distinto, estos 煤ltimos d铆as de enero del pand茅mico verano de 2021 tuvieron tambi茅n a otra mujer en pa铆s ajeno como v铆ctima de un delito aberrante.聽聽

Una joven venezolana fue a una entrevista de trabajo en un comercio de Once, cerca de la cl铆nica donde su padre est谩 internado por un ACV. Termin贸 rescatada por la Polic铆a luego de un llamado de su madre聽y denunciando聽que fue drogada y abusada sexualmente por quien por un rato fue su jefe.聽De acuerdo a los investigadores,聽 la chica fue hallada en el fondo del local聽con el acusado, quien聽estaba poni茅ndole los pantalones.聽

A Irineo聽Humberto Garz贸n Mart铆nez, el imputado en cuesti贸n, se lo investiga por "abuso sexual con acceso carnal". Antes de la "reuni贸n laboral" en su local,聽hab铆a intentado en vano concertar una "cena de trabajo" y, seg煤n consta en la denuncia, durante el encuentro que tuvo lugar el s谩bado pasado por la ma帽ana le dio a la v铆ctima algo para tomar y cerr贸 la persiana del comercio.聽

Garz贸n Mart铆nez est谩 en libertad por decisi贸n de la jueza Karina Zucconi, quien tambi茅n tiene a su cargo la investigaci贸n por el femicidio de聽Marianela Rago Zapata, la joven fueguina de 19 a帽os聽asesinada en su departamento de Balvanera en 2010 y por cuyo crimen se sobresey贸 al sospechoso聽Francisco Amador.

La magistrada acept贸 el pedido de la defensa al considerar que el imputado no presentaba antecedentes penales, determin贸 que聽no puede salir del pa铆s e impuso聽un embargo de sus bienes por 90 mil pesos. Tambi茅n聽le fij贸 una prohibici贸n de comunicarse y acercarse a la joven denunciante o a su domicilio聽en un radio de 100 metros y聽la obligaci贸n de presentarse mensualmente ante el Juzgado, as铆 sea de manera virtual.

El fallo gener贸 el repudio de la familia de la v铆ctima y de distintos representantes de聽la comunidad venezolana en Argentina. Ya聽fue apelado聽por la fiscal que investiga el caso, Silvina Russi, quien declar贸: "Hay que preguntarle a la jueza los motivos por los que lleg贸 a la decisi贸n de liberarlo.聽Entiendo que no tenia todos los elementos para decidir de otra manera, pero creo que no se midi贸 lo que estaba pasando realmente".

La decisi贸n ahora qued贸 en manos de la C谩mara de Apelaciones, que deber谩 resolver si hace lugar al planteo en una reuni贸n que tendr铆a lugar el 8 de febrero. Tanto en la realidad, como en la ficci贸n, que se haga justicia seg煤n las normas no siempre implica que esa聽medida termine siendo justa. El tema es que en la pantalla, los fallos que fallan duelen menos.

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