Sin futuro, la campa帽a del presente malo y el pasado rechazado
Opini贸n por Gabriel Calisto.聽
gcalisto@cronica.com.ar聽
@gcalisto聽
Un debate viejo como los trapos, bajar la edad de imputabilidad para los menores que cometan delitos, es el punto de partida de un a帽o electoral con olor a naftalina. Llega rodeado de viejos artilugios pol铆ticos: gobernadores de todos los signos pol铆ticos cambian el calendario electoral pensando exclusivamente en su propio inter茅s: adelantar las elecciones para no quedar pegado a Mauricio聽Macri ni a Cristina Kirchner, cambiar la fecha de la votaci贸n para dificultar un acuerdo de la oposici贸n, cambiar las leyes para que no pueda haber Primarias, utilizar la boleta de papel como excusa para evitar el arrastre de tal candidata...
Todo en el escenario electoral da cuenta del abismo generado entre los pol铆ticos y quienes debemos elegirlos. La campa帽a del mal menor, en la que el candidato que gane lo har谩 exclusivamente por el rechazo a su competidor, tiene un marco claro desde su primera vuelta: el descontento con la gesti贸n de Mauricio Macri es tan amplio como el rechazo al posible regreso de Cristina Kirchner.
"Juan se quej贸 de lo que paga de gas, dicen que este gobierno es horrible, pero lo volver铆a a votar para que no vuelva Cristina", se escucha en varias conversaciones. Ambos, sin embargo, re煤nen suficientes votos como para evitar que surja una novedad, un candidato inesperado que logre superarlos y generar algo de esperanza o entusiasmo en los electores. El presente que no gusta, el pasado al que no se quiere volver, y el futuro ausente. Es una campa帽a sin alegr铆a, discutiendo pasado entre cr铆ticas y murmullos.
La falta de un candidato novedoso, capaz de romper la polarizaci贸n de Macri y Cristina, posiblemente sea culpa de los otros aspirantes, m谩s que m茅rito de los favoritos para ocupar la presidencia a partir del 10 de diciembre de 2019. Un panorama demasiado triste para un pa铆s que tiene por delante dur铆simos desaf铆os, pero que jam谩s dejar谩 de contar con un potencial dif铆cil de igualar.