Todo est谩 guardado en la memoria

Opini贸n por Luciano Bugner.聽

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@lucianobugner聽聽

El pasado tiene distintas interpretaciones y puntos de vista, pero, sobre todo, tiene historia. Y la cumbre de presidentes en la cual participa Alberto Fern谩ndez tiene como objetivo consolidar el recuerdo de una de las p谩ginas m谩s negras de la historia de la humanidad: el nazismo.

"Estoy en Jerusal茅n para conmemorar los 75 a帽os de la liberaci贸n del campo de exterminio de Auschwitz-Birkenau", escribi贸 en su cuenta de Twitter. Si Auschwitz penetr贸 en la sociedad fue por los testimonios de los sobrevivientes (inevitable no recomendar "Si esto es un hombre", de Primo Levi) y las investigaciones posteriores, documentadas a trav茅s del cine y la literatura.

Sin trazar un preciso paralelo de acontecimiento, el "Nunca M谩s" muestra un exacto informe de las desapariciones ocurridas bajo la 煤ltima dictadura c铆vico-militar argentina. Los historiadores conviven con ese pasado. Porque, justamente, es el tiempo el que brinda mayores herramientas de trabajo y abre un abanico sin fin a la hora del estudio. Volviendo a las primeras l铆neas, las interpretaciones y los puntos de vistas se cuentan de a montones.

Alguna vez fue Marcos Pe帽a, ex jefe de Gabinete de Cambiemos, quien respondi贸, a su modo de ver, el para qu茅: "Analizar la coyuntura en funci贸n del pasado no es normal. En otros pa铆ses no pasa. Eso es una patolog铆a de los argentinos", dijo. Vale aclarar el contexto de las palabras: justific贸 el cambio de pr贸ceres por animales en los billetes, buscando "dejar la muerte atr谩s". Claro que eso fue una pol铆tica de Estado.

Porque el Estado tiene que ser unos de los principales motores para evitar que, en este caso, el Holocausto quede en el olvido. O, volviendo a nuestras p谩ginas, que el autodenominado Proceso de Reorganizaci贸n Nacional pase simplemente como un hecho pol铆tico m谩s. Y no. No es as铆, no fue as铆 y no tiene que ser as铆.

Quienes saben eso a la perfecci贸n son las Madres de Plaza de Mayo, que cada jueves -sin impedimento clim谩tico- hacen su cl谩sica ronda frente a Casa Rosada para evitar que la llamarada del recuerdo se apague. Este juevesse cumpli贸 la jornada n煤mero 2.180.

A los r铆os de tinta derramados en libros y a las infinitas horas invertidas en el cine se les suman los museos, mausoleos, paseos y cantidad de opciones a recorrer para mantener viva la memoria y evitar el florecimiento de "los pueblos que la aplastan y que no la dejan ser libre como el viento", con permiso de Le贸n Gieco.

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