OPINI脫N

Una humildad muy poco frecuente

Por Alicia Barrios.

M谩s all谩 del bien y del mal. El encuentro entre el Presidente y el Papa, antes de la canonizaci贸n de Mama Antula, sorprendi贸 a todos menos a ellos. La espontaneidad de Javier Milei, cuando Francisco estaba por pasar delante de 茅l, acapar贸 la atenci贸n. Nunca pas贸.

Se acerc贸 al Papa y le pidi贸 permiso para darle un beso. Algo a lo cual Jorge Mario Bergoglio accedi贸 con afecto paternal. De inmediato fue beso con abrazo. Mostrarle cari帽o sincero a Su Santidad es ese gesto que lo conmueve. Tiene un esp铆ritu muy sensible. Milei le mostr贸 su ni帽o. Un ni帽o afectivo. Se hizo una rid铆cula exageraci贸n de los conceptos agresivos que en campa帽a, all谩 lejos y hace tiempo, el entonces candidato a presidente hab铆a tenido respecto del Pont铆fice. Eso qued贸 saldado el d铆a que el mismo Bergoglio lo llam贸 por tel茅fono para felicitarlo despu茅s de la elecci贸n.

"Si Dios perdona, 驴qui茅n soy yo para no perdonar?", es una frase cl谩sica del Papa desde que era cura. El rencor, resentimiento, no existen para 茅l. S铆 el perd贸n, de lo que hace un culto. A todos los que pensaron que Francisco iba a tratar con distancia y cara larga a Milei, no lo conocen, porque 茅l siempre est谩 por encima del contenido ideol贸gico. Es el primer l铆der espiritual del mundo y uno de los jefes de Estado m谩s poderosos. A ese lugar no se llega repartiendo hostias, ni poniendo cara de traste. Hay que tener el don de la mirada del c贸ndor y no la del gallinero.

A nadie se le ocurri贸 recordar que la frase de despedida de Bergoglio en Brasil fue "hagan l铆o". Eso mismo que hace Milei. No lo va a retar, ni a castigar por eso. Al contrario, lo va a o铆r con curiosidad. Es el argentino m谩s importante de la historia. Todos hablan, pero pocos lo conocen. Nadie me lo dijo, pero una pregunta que se formula es qu茅 pas贸 por la cabeza del pueblo, que lo vot贸. Cuando todos van, Bergoglio, no de ahora, de siempre, vino varias veces. Ojo con esto. Es una bendici贸n de Dios. Naci贸 con 茅l. Tanto Javier Milei como su hermana Karina, por cierto muy inteligentes, saben lo que es el dolor, el sufrimiento. Mostraron una humildad muy poco frecuente. Es la primera vez que un presidente argentino no se ubica como un par del Papa, sino que le da su lugar. Es jefe de Estado, es cierto, pero est谩 por encima: 隆es el Papa! Tanto Javier como Karina pidieron permiso para todo. Confesaron, comulgaron conmovidos, como dos creyentes comunes y corrientes.

Algo lat铆a en los gestos de Milei: "Ac谩 lo importante es el Papa, no yo". Invalorable actitud en el Vaticano, donde miden todo. No se les escapa nada. A tal punto que hay una frase interna que ilustra esta observaci贸n: "Si no quer茅s que se entere nadie, ni lo pienses".

La reuni贸n a solas dur贸 una hora y cuarto. No trascendi贸 nada de nada. No hubo conferencia de prensa. La primera vez que un presidente no la convoca. Esta discreci贸n, que ahuyenta la exposici贸n, es muy apreciada por Bergoglio. M谩s all谩 de los regalos protocolares, al despedirse, el padre Jorge, derramando ternura, le regal贸 unos caramelos a Milei. La verdad sale de la boca de los ni帽os, dijo Fran莽oise Dolto. Hasta la pr贸xima, que ser谩 pronto.

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