El d铆a en que la democracia abraz贸 a Per贸n
Despu茅s de las movilizaciones del 17 de octubre de 1945 para liberar al "coronel del pueblo", el 24 de febrero de 1946, se ratific贸 en las urnas el liderazgo que hab铆a construido el dirigente con los sectores obreros y populares
El 24 de febrero de 1946, ocho d茅cadas atr谩s, se celebraron las elecciones nacionales que consagraron al entonces coronel Juan Domingo Per贸n como presidente de la Naci贸n. De esa manera, se cerr贸 un per铆odo de la historia pol铆tica argentina iniciado con el golpe de Estado de 1930 contra el radical Hip贸lito Yrigoyen, sucedido por una serie de elecciones fraudulentas y un segundo golpe en 1943, que dio origen al gobierno de facto en el que Per贸n fue ganando espacio y cimentando el inicio de su carrera pol铆tica.
La convocatoria a elecciones fue resultado de las negociaciones forzadas por la movilizaci贸n obrera del 17 de octubre de 1945, que permiti贸 la liberaci贸n de Per贸n, que estaba detenido tras haber sido desplazado de sus cargos por sus enemigos internos en el gobierno de facto que presid铆a el general Edelmiro Farrell.
Fueron las 煤ltimas elecciones presidenciales en las que no pudieron votar ni ser votadas las mujeres, ni los habitantes de los nueve territorios nacionales entonces existentes.Per贸n fue el candidato de una coalici贸n integrada por el Partido Laborista, la Uni贸n C铆vica Radical-Junta Renovadora y el Partido Independiente, y su compa帽ero de f贸rmula fue Hortensio Quijano, integrante de un desprendimiento de la Uni贸n C铆vica Radical. El principal adversario fue la coalici贸n de la Uni贸n Democr谩tica (radicales, socialistas, dem贸crata progresistas y comunistas), con la f贸rmula Jos茅 Tamborini - Enrique Mosca.
A diferencia de los tiempos actuales, en aquella elecci贸n hubo que esperar varias semanas para conocer el resultado, por la lentitud en el sistema de recuento de votos y un escenario de cierta paridad que se presum铆a, dada la fort铆sima polarizaci贸n existente en ese momento, que no fue otra cosa que el comienzo de la antinomia peronismo-antiperonismo que sigue existiendo hoy en d铆a.
Lo cierto es que, en un contexto de gran hostigamiento hacia Per贸n de la mayor铆a del "C铆rculo Rojo" de ese entonces, incluyendo los principales medios de comunicaci贸n, el fundador del Partido Justicialista -que surgir铆a a帽os despu茅s- gan贸 los comicios con 1.485.468 votos. Esto represent贸 el 53,75% de los sufragios emitidos, pero que en el Colegio Electoral -en ese momento de votaba de modo indirecto- le valieron 304 electores, una abrumadora mayor铆a frente a los 72 de la Uni贸n Democr谩tica, que cosech贸 1.262.630 votos, con el 45.65%.
M谩s all谩 de los fr铆os n煤meros, el valor simb贸lico de esa elecci贸n, que de modo muy simplificado se expres贸 en la antinom铆a "Braden o Per贸n" -el entonces embajador estadounidense en la Argentina, Spruille Braden, fue uno de los referentes de la campa帽a en contra del coronel argentino-, fue que se dirimi贸 una pulseada fuertemente instalada.Pr谩cticamente toda la campa帽a de la Uni贸n Democr谩tica se bas贸 en denostar la figura de Per贸n y sus medidas al frente de la Secretar铆a de Trabajo y Previsi贸n en favor de los asalariados y las organizaciones sindicales.
Sus detractores lo acusaron de golpista, antidemocr谩tico, fascista y simpatizante de los pa铆ses del Eje (Alemania, Italia y Jap贸n) en la Segunda Guerra Mundial, entre otras cosas.Es dif铆cil creer que gran parte del electorado de aquel momento no estuviese al tanto de lo que de dec铆a de Per贸n, a favor y en contra. Por eso es que con esos comicios presidenciales tambi茅n hubo un veredicto, en t茅rminos de soberan铆a popular, sobre la cuesti贸n.
Per贸n era militar, y en ese rol integr贸 sectores que conspiraron y derrocaron a gobiernos y tambi茅n rigieron de facto la Argentina. Sin embargo, al ser elegido por una clara mayor铆a electoral, puede afirmarse que fue "indultado" simb贸licamente por la ciudadan铆a y legitimado por el sistema democr谩tico. Y si despu茅s de ese resultado a alguien le quedaban dudas, hubo dos ratificaciones: primero, en la reelecci贸n de 1952, y despu茅s, en su 煤ltimo y m谩s amplio triunfo, en 1973, a su regreso al pa铆s luego de casi 18 a帽os de exilio iniciados con su derrocamiento. M谩s que un indulto, corresponde sostener que aqu茅l 24 de febrero la democracia definitivamente "abraz贸" a Per贸n.