La verdad de c贸mo se "descubri贸" Am茅rica

A脩O 1492. Col贸n s贸lo “oficializ贸” el reconocimiento de un continente ya explorado.

Por Prof. Antonio Las Heras (*) alasheras@hotmail.com

Afines del siglo XV fue necesario 鈥渙ficializar鈥 la existencia de lo que pasar铆a a conocerse como Nuevo Continente. El navegante genov茅s Crist贸bal Col贸n ten铆a perfecto conocimiento de que no viajaba en busca de Jap贸n, ni del extremo de Asia, sino de unas tierras a las que los europeos, as铆 como vikingos, fenicios, chinos e hind煤es, visitaban desde hac铆a siglos con fines s贸lo comerciales.

Cuando ya era imposible mantener el 鈥渟ecreto鈥 los reyes de Portugal, Espa帽a y Francia, en acuerdo con el Papa, moldearon un plan que les permitiera dar a luz los hechos entramados en una leyenda, para la cual se prest贸 Col贸n sin prejuicios, y que les permitiera hacerse, en forma legal, de esas tierras que no figuraban en los mapas oficiales脿 隆pero si en los de muchos avezados navegantes!

Un detalle a considerar: El Papa Alejandro VI otorga las tierras a Espa帽a y Portugal antes que Col贸n haya concretado su 鈥渄escubrimiento鈥 y regresado a Europa. 驴C贸mo ten铆a certeza Su Santidad de que habr铆an de hallarse nuevas tierras? A la vez el Rey de Francia informa al embajador espa帽ol que su corona reconocer谩 el laudo pontificio, menos aquellos sitios a donde sus pescadores viajan desde dos siglos atr谩s. Bartolomeo Col贸n, hermano de Crist贸bal, era un eximio cart贸grafo y aprendi贸 de 茅l.

En esos tiempos hace un viaje a Irlanda y a Groenlandia llegando, probablemente, a las costas de Am茅rica del Norte. Groenlandia era conocida como Findland y hab铆a colonias vikingas establecidas entre los siglos X y XIV en la regi贸n costera de Norteam茅rica. Col贸n consigue ingresar, con la ayuda de una dama de la nobleza, a los archivos de la tesorer铆a del Rey portugu茅s en Lisboa.

All铆 encuentra, entre otros, el mapa del matem谩tico Paolo del Pozzo Toscanelli (1397/1482) que muestra las costas de una supuesta 鈥淎sia鈥 muy pr贸ximas a Europa. Crist贸bal residi贸 por cinco meses en Lisboa y, al parecer, confirm贸 la idea de que del otro lado del Atl谩ntico hay tierra. Se instal贸 por un tiempo en las Islas de Madeira (Portugal) donde convers贸 discretamente con los m谩s avezados marineros quienes le refieren datos, aunque muy difusos, de que en el otro extremo del oc茅ano hay tierra.

Adem谩s comprueba que, de vez en cuando, las aguas atl谩nticas arrojan a las costas objetos (Maderas manufacturadas, por ejemplo) de origen desconocido. Escucha, de distintas fuentes, el comentario de que una vez hab铆an hallado un nav铆o con cad谩veres de seres humanos llevando vestimentas nunca vistas ni antes ni despu茅s.

En la Universidad de Salamanca, Col贸n brind贸 su informe a los sabios ge贸grafos afirmando que encontrar谩 tierra a 5.772 km. de la costa europea. (Lo cual es cierto.) Los cient铆ficos no aceptan su idea.

Ya en marcha la expedici贸n, Col贸n puso al mando de La Pinta a Mart铆n Alonso Pinz贸n, 鈥渃asualmente鈥, el primero en advertir tierra... quiz谩s porque en sus mapas ya figuraban esas islas y conoc铆a de antemano cuando habr铆a de observarlas, y porque ya era un descollante navegante a quien, a帽os antes, una tormenta hab铆a llevado su embarcaci贸n hasta lo que hoy es el norte de Brasil.

Es interesante destacar que ya en el siglo XIII llegaban a Normand铆a troncos de madera 鈥渂rasil鈥 manteni茅ndose en secreto el origen de los mismos, salvo en el 鈥淟ibro de los Gremios鈥 en que se deja clara constancia. De esos mismos 鈥淕remios鈥 surgir谩 cuatro siglos despu茅s la Masoner铆a moderna. A la vez eran, en ese siglo XIII, los Templarios quienes administraban los Gremios y eran conocedores de Am茅rica de donde tambi茅n consegu铆an la plata con que financiaron todas sus construcciones.

El viaje de Col贸n no es, pues, otra cosa que el camino elegido para la revelaci贸n p煤blica de datos secretos que estaban en manos -desde hac铆a siglos- de la realeza, los grandes comerciantes y los principales capitanes de mar. Cuando ya no era posible seguir manteniendo el secreto, se toma la decisi贸n de difundir esta informaci贸n guard谩ndose Portugal y Espa帽a -entonces due帽as del poder铆o mar铆timo- de dividirse los territorios (mediaci贸n a cargo del Sumo Pont铆fice) a煤n antes de haberlos descubierto 鈥渙ficialmente鈥.

Posteriormente, Antonio Pigafetta, en la primera expedici贸n de Magallanes, conoc铆a las caracter铆sticas de la entrada al estrecho (1520) antes que, siquiera, lo hubieran visto. Fue uno de los 18 hombres que completaron la primera vuelta al mundo, de una expedici贸n que se inici贸 con 265 tripulantes. O fue muy afortunado... o contaba con mayores conocimientos previos que a煤n el mismo Hernando de Magallanes.

VARIOS ANTECEDENTES MARINO DE TIRSO YA CONOC脥A LA RUTA... El 鈥淣uevo Continente鈥 era conocido por todos los marinos expertos, cuando a煤n Col贸n ni siquiera pensaba en atravesar el Atl谩ntico. Numerosas embarcaciones viajaban a estas tierras, sobre todo por el intenso tr谩fico de mercader铆as que hab铆a. Los marinos, antes de zarpar, juraban, si eran cristianos, sobre los Evangelios no revelar ni el destino ni la ruta del viaje.

Marino de Tiro (Siglo I a. J.) realiza la traves铆a en un barco romano guiado por un capit谩n griego. Eran barcos enormes con capacidad hasta para 600 pasajeros y amplias bodegas. Hace un viaje comercial a Indochina navegando por Borneo y sigui贸 al este navegando muchos d铆as hasta llegar a Catigara, una poblaci贸n en las actuales costas peruanas del Oc茅ano Pac铆fico.

El famoso mapa de Ptolomeo, que muestra el continente americano, se basa en el mapa trazado por Marino de Tiro. Chinos e hind煤es conoc铆an Am茅rica a la que llegaban al navegar un 鈥済olfo gigantesco鈥 que en los mapas figuraba como 鈥淪inus Magnus.鈥 Cre铆an que era un golfo al bordear las costas asi谩ticas y americanas del Pac铆fico.

Los chinos, excelentes navegantes, llevaban en sus nav铆os a los hind煤es, muy buenos comerciantes pero malos navegantes. Catigara es una palabra s谩nscrita. Est谩 pr贸xima a Chan Chan, en el Golfo de los Chinos, y a Pet茅n, donde se habla una forma de lengua china desde siempre. No deja de ser sorprendente que, entre las ropas que usualmente vest铆a el pueblo Inca se encontraban algunas hechas de seda de or铆gen chino.

M谩s claro, 隆imposible! Ambas civilizaciones se conocieron y hasta comerciaron sus productos. Desde el siglo XIII los europeos llegaban a Am茅rica. Normandos, bretones y vascos pescaban en Terranova desde el Siglo XIV, a punto tal que a煤n hoy hay un sitio llamado 鈥淐abo de los Bretones鈥.

(*) Doctor en Psicolog铆a Social, fi l贸sofo y escritor. Magister en Psicoan谩lisis. Pte. Asoc. Arg. Parapsicolog铆a y de la Asoc. Junguiana Argentina

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