La聽espantosa聽historia de Rufina Cambaceres
Una leyenda urbana que atraviesa el tiempo y que聽te presenta Marco Bustamante en su columna semanal exclusiva de cr贸nica.com.ar.
Hoy hablaremos de Eugenio Cambaceres, un hombre heredero de una regular fortuna. Fue abogado, graduado en la facultad de derecho, elegido diputado por la legislatura porte帽a en 1871, donde presenta un proyecto de separaci贸n de Iglesia y Estado, que produce un gran esc谩ndalo en la sociedad de la 茅poca.
Mabel Alicia Crego, en un texto exquisito que publico en la revista 鈥淏arriada鈥 cuenta que en 1876 mientras viajaba por Europa conoce a Luisa Baccichi, una bailarina italiana con la cual se casa y regresa a Buenos Aires. El 31 de mayo de 1883 como 煤nico fruto de este matrimonio nace Rufina, nombre en honor a su abuela paterna, una ni帽a preciosa muy introvertida y t铆mida, que sufre la reprobaci贸n de la moralista sociedad porte帽a igual que su madre.
Rufina fue creciendo solitaria y delicada de salud, cuando cumpli贸 los cuatro a帽os, muere su padre en uno de sus viajes a Paris, v铆ctima de tuberculosis, esto provoca en la ni帽a m谩s aislamiento e introversi贸n. Luisa y ella quedaron solas en el palacete de Av. Montes de Oca y recibieron como聽 herencia聽 las tierras bonaerenses de la estancia 鈥淓l Quemado鈥, que pertenec铆an a su abuelo paterno.
Siempre sobre los textos de Crego, nos enteramos que el d铆a 31 de mayo de 1902 Rufina cumpl铆a 19 a帽os, la casona de la calle Montes de Oca se llen贸 de luces y manjares para festejar el cumplea帽os de la jovencita m谩s bonita de la 茅poca. Su madre realiz贸 una gran celebraci贸n, para terminar luego la noche en el Teatro para escuchar m煤sica l铆rica, que era uno de los placeres de Rufina.聽 Una amiga 铆ntima le confiesa un secreto guardado hace tiempo, pero que no se atrev铆a a develar por la delicada salud de Rufina. El destino movi贸 los hilos a su antojo, desencadenando los hechos聽 que siguen. La amiga, que no sabemos su identidad, decide romper el silencio y contarle la verdad a Rufina, su novio en secreto 隆era el amante de su madre!
El impacto que produjo esta confidencia ocasion贸 en la ni帽a tan profundo dolor,聽 que su coraz贸n literalmente se destroz贸 y le provoc贸 la muerte en el acto, su amiga y la mucama que la estaba vistiendo聽 para la gala del teatro, trataron de reanimarla pero no lo lograron. Los gritos聽 acercaron a su madre a la alcoba, quien encontr贸 a Rufina tendida al borde de la cama inm贸vil, p谩lida y r铆gida鈥 隆muerta!.
Uno de los m茅dicos presentes en la celebraci贸n diagnostic贸, s铆ncope. M谩s tarde tres m茅dicos diagnosticaron y certificaron su muerte. El presidente Hip贸lito Yrigoyen se cuid贸 de acompa帽ar a Luisa e inhumar los restos de su hija (en la cripta de su t铆o Antonio Cambaceres, estanciero de gran fortuna y director del Banco provincia de Buenos Aires y del ferrocarril) en la Recoleta, donde tambi茅n estaban los restos de su padre.
Sin embargo esta terrible historia no hab铆a acabado, el espanto reci茅n comenzaba. Unos d铆as despu茅s del sepelio, el cuidador de la b贸veda de los Cambaceres avis贸 a la madre un macabro hallazgo, el f茅retro de Rufina derribado聽 y con la tapa quebrada.
Con horror, los presentes pudieron ver los ara帽azos que la pobre ni帽a presa del p谩nico hab铆a marcado sobre su rostro y las paredes del caj贸n de madera, las manos amoratadas por los golpes que Rufina al despertar en su propia tumba le diera a su ata煤d, y luego morir por segunda vez de asfixia y desesperaci贸n.
La versi贸n oficial de la familia manifest贸 que la tumba hab铆a sido saqueada porque la joven fue sepultada con todas sus joyas, pero Luisa vivi贸 el resto de su vida con el remordimiento y certidumbre que su hija hab铆a padecido un ataque de catalepsia y聽 隆fue sepultada viva!.
La catalepsia es un estado catat贸nico, donde la respiraci贸n muy d茅bil, pulso y latidos casi imperceptibles, rigidez y palidez se confunden con la muerte. Puede durar desde unas horas a semanas, es una consecuencia de la esquizofrenia, epilepsia, narcolepsia y puede ser provocada por consumo de coca铆na.
La catalepsia era confundida por la muerte en el pasado, pero las legislaciones vigentes hoy en todos los pa铆ses exigen, un periodo de tiempo prudencial para asegurarse que el sujeto este realmente muerto. Su madre mando construir, vecina a la b贸veda familiar, un nuevo sepulcro para su hija, un importante monumento art-Noveau con estilizaci贸n de l铆neas curvas y gran profusi贸n de tallos, hojas y flores, obra del alem谩n Richard Aigner, representando a Rufina de聽 pi茅 frente a la puerta tomando el pomo como para abrirla y salir.