REVELADOR

Museos tan encantados como a la vez siniestros

HISTORIAS. Desde un esp铆ritu espa帽ol errante, sitios macabros en otras partes, y fantasmag贸ricas apariciones en solares porte帽os.

Ciertos museos alrededor del mundo pueden despertar tanta atracci贸n por sus piezas arqueol贸gicas o pict贸ricas como por sensaciones tan desconcertantes como aterradoras.La invisibilidad de entes espectrales que tambi茅n ambientan sus concurridas salas durante la luz del d铆a tambi茅n conviven con sucesos 铆ntimamente preservados por los serenos al asomar la luna. Uno de los casos m谩s emblem谩ticos es el Museo Reina Sof铆a en Madrid (foto), cuyo solar, antes de convertirse en moderna sala de exposiciones, hab铆a sido en 1788 sede del Hospital General de Madrid.

Pasado el tiempo y antes de proyectarse como museo, permaneci贸 por m谩s de dos d茅cadas en total abandono. Pero algo estremecedor sucedi贸 hacia los a帽os 麓90. Entre sus corredores comenz贸 a circular de boca de sus restauradores y guardias la leyenda de un esp铆ritu inquietante llamado Ata煤lfo, cit贸 el diario 鈥淓l Espa帽ol鈥.Hay otros en el mundoUn desaf铆o a los sentidos y a los colapsos nerviosos provoca el aterrador Glore Psychiatric Museum ubicado en Missouri, en los Estados Unidos. Sus piezas de exposici贸n se componen de camillas oxidadas, tubos de ox铆geno y herramientas quir煤rgicas en desuso.

Los gu铆as describen que los esp铆ritus de 鈥渁quellos que nos han precedido en el camino de la vida鈥 atraviesan vaporosamente las salas y tambi茅n advierten que 鈥渁parecen鈥 de golpe ante los desprevenidos visitantes. La Magia y la Hechicer铆a est谩n presentes en el escalofriante Museo de Brujer铆a que funciona en H贸lmavik, Islandia.Durante el alucinado paseo, los turistas pueden deleitarse con im谩genes de demonios, seres bestiales, engendros de la naturaleza y zombies. Pero lo peor le sucede a aquellos que realizan las rondas nocturas y soportan con estoicismo sonidos l煤gubres que flotan por los cuartos, cual si fuera una banda de sonido espectralFantasmales museos porte帽osNo fueron pocos los antiguos ex empleados que recordaban al triste fantasma del Museo Nacional de Arte Decorativo que funciona en el majestuoso Palacio Errazuriz en el barrio de Recoleta de la ciudad de Buenos Aires.All铆 se relata la historia de un esp铆ritu que pertenecer铆a a un familiar fallecido bajo extra帽as circunstancias.Aquellos que han vibrado su estad铆a, la vinculaban con la sala de estilo 鈥渁rt dec贸鈥 de la planta alta, en cuya alcoba el desdichado habr铆a finalizado tr谩gicamente su morada terrenal.

En tanto, por los jardines que rodean al maravilloso Museo Hist贸rico Nacional emplazado en el mitol贸gico Parque Lezama, los cordinadores cuentan que tambi茅n se pasea entre las sombras la fantasmag贸rica sombra de un militar que habr铆a pertenecido a las filas del Gral. Mart铆n Miguel de Guemes (1785-1821) y que acab贸 su vida viviendo miserablemente en una calle del barrio de Santo Domingo de la antigua Aldea de Buenos Aires.En tanto, los viejos vecinos del porte帽o barrio de Belgrano sonr铆en nerviosos si se les pregunta sobre las brumas que deambulan por las cercan铆as del Museo Hist贸rico Sarmiento.All铆, investigadores recuerdan que muchas de las baldosas que bordean a sus muros, pertenec铆an a l谩pidas de aquellas v铆ctimas que fueran enterradas all铆 en plena epidemia de la Fiebre Amarilla que azot贸 la ciudad hacia 1871.

TAMBI脡N A UNA BAILARINA: FANTASMA PERTURB脫 EL SUE脩O DE UN PRESIDENTE YANKEECorr铆a mediados de 1900 y en el interior de la residencia de la familia del diplom谩tico Carlos Mart铆n Noel (1886-1941) hab铆a sucedido un hecho luctuoso: el fallecimiento de una de sus hijas a los 17 a帽os, a causa de tuberculosis.

Justo el por entonces presidente de los Estados Unidos, Herbet Hoover (1864-1964) visit贸 Buenos Aires en diciembre de 1928 y se aloj贸 en esa mansi贸n: Pero su estad铆a no fue del todo placentera, ya que durante las noches que pernoct贸 all铆, no logr贸 descansar por el desconsolado llanto de una mujer.

Cuando pregunt贸 acerca del episodio, nadie supo qu茅 responder. Los investigadores recuerdan que vecino al solar que hoy ocupa el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fern谩ndez Blanco (foto) vivi贸 el matrimonio del poeta Oliverio Girondo (1891-1967) y la escritora Norah Lange (1905-1972) quienes se cuenta que a mediados de la d茅cada de 1950 practicaban sesiones de espiritismo. Acaso como dato no menor, el museo exhibe un cuadro que representa a una mujer que fue retratada apenas falleci贸.

Con el trascurrir de los a帽os, los sucesos paranormales en el 鈥淔ernandez Blanco鈥 se volvieron recurrentes hasta llamar la atenci贸n de curiosos.

Uno de los casos m谩s resonantes fue el testimonio de la bailarina y core贸grafa espa帽ola Graciela R铆os Sa铆z quien a mediados de los 90 ensayaba en sus jardines cuando pudo ver flotando sobre unas flores al esp铆ritu de una dama antigua que se esfum贸 ante su at贸nita mirada.

(*) Investigador paranormal y ufol贸gico

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