TENEBROSO

隆No es de pel铆cula! Fantasmas de Hollywood

HISTORIAS. Los esp铆ritus de Valentino y del primer Superman sobrevuelan por los sets.

Por Carlos Parodi (*) carlosparodi64@gmail.com

Hollywood, creada en un suburbio de Los Angeles, en Estados Unidos, se convirti贸 desde 1908 en la m谩s extraordinaria f谩brica de sue帽os del planeta.

Pero la gigantesca usina de producci贸n cinematogr谩fica tambi茅n preserva misterios que sobrevuelan por los sets y escenograf铆as de sus estudios.

La historia de la Meca del cine mundial est谩 signada no s贸lo por la extravagante vida de sus millonarios productores cinematogr谩ficos, las suntuosas mansiones y los esc谩ndalos de ricos y famosos: Hollywood siempre es noticia por sus taquilleras producciones y sus escandalos.

Y por ciertos casos de naturaleza sobrenatural que rondaron por mucho tiempo por los sus estudios. Hollywood tambi茅n posee sus fantasmas y el m谩s c茅lebre es el de Rodolfo Valentino. El actor hab铆a nacido en 1895 en Italia, bajo el nombre de Rodolpho Alfonso Rafaelo Pierre Filibert Guglielmi di Valentina D鈥橝ntonguolla. Arrib贸 a los Estados Unidos en 1913 y tras destacarse como bailar铆n en Nueva York, recal贸 en Los Angeles y film贸 catorce pel铆culas en siete a帽os.

Convertido en 铆cono de la belleza masculina, alcanz贸 la cumbre con el filme 鈥淓l Sheik鈥 y luego con 鈥淓l hijo del Sheik鈥, pero muri贸 por una peritonitis aguda en un hospital neoyorquino en agosto de 1926. Desde entonces naci贸 la leyenda de las andanzas de su seductor esp铆ritu por todos los plat贸s en los que hab铆a actuado, y 鈥渁pareciendo鈥 de forma espectral en las casas que hab铆a habitado. Los estudiosos de su vida cuentan que Valentino usaba un extra帽o anillo que amaba con particular devoci贸n. Se lo hab铆a comprado a un viejo joyero en San Francisco en 1920.

Pero hizo caso omiso a la advertencia que le dio el propio vendedor al decir que era mejor no coloc谩rselo porque sus tres anteriores due帽os hab铆an muerto tr谩gicamente. Lo cierto es que el actor lo utiliz贸 en el filme 鈥淭he Young Rajah鈥 que result贸 un fracaso total, el primero de su carrera.

Recordando las premonitorias palabras del joyero, opt贸 por guardar la joya en un caj贸n de su cuarto, poero tiempo despu茅s, volvi贸 a pon茅rselo y ese desliz provoc贸 su internaci贸n de urgencia. Muri贸 a los 31 a帽os, con el anillo puesto. Una de sus tantas mujeres rescat贸 el objeto maldito y se lo regal贸 a su nuevo amante, Russ Colombo, de singular parecido con Valentino.

Tiempo despu茅s, Colombo, en medio de un tiroteo, cay贸 muerto con la joya en uno de sus dedos. El embrujado anillo fuea parar a un museo que preservaba objetos y reliquias del gal谩n. Pero su incre铆ble devenir a trav茅s de distintas manos no hab铆a terminado. Una noche, un ladr贸n ingres贸 a robar al museo y entreotros objetos se llev贸 el anillo. El desenlace cae de maduro.

El disparo del arma de un polic铆a, acab贸 con su vida. Se dice que el funesto anillo permanece a煤n hoy en la caja de seguridad de un Banco en Los Angeles. Nadie parece querer retirarlo. Pero el que sigue deambulando por su mansi贸n de Beverly Hills es el espectro de Valentino que, por lo visto, jam谩s acept贸 la idea de su propia mortalidad. Es que la belleza, le pese a quien le pese, tambi茅n muere.

PRIMERO DE TODOS EL FANTASMA DE SUPERMAN



El primer Superman de la pantalla grande fue el actor George Reeves (1914-1959). un joven atleta de gran f铆sico que particip贸 en los JJ. OO. de Los Angeles 1932. Pero so帽aba actuar. Tuvo un papel menor en 鈥淟o que el viento se llev贸鈥 y luego lo eligieron para protagonizar al reportero Clark Kent, de 鈥淓l Planeta鈥, alter ego de Superman.

Sali贸 ileso tras sufrir tres graves accidentes de auto, Sin贸nimo de 茅xito, dinero y glamour, sol铆a armar banquetes con celebridades en su mansi贸n hasta que en una noche de excesos jug贸 con un revolver a la ruleta rusa y un disparo acab贸 con su vida y su mujer abandon贸 la casa para siempre, que qued贸 desierta por a帽os. Luego una familia la adquiri贸 y vivi贸 all铆 sucesos an贸malos.

Su perro ladraba siempre junto al rinc贸n donde George hab铆a gatillado. A y a una hora determinada en la noche se escuchaba un tiro y olor a p贸lvora. En 1960 una productora grababa una serie all铆 cuando los presentes debieron interrumpirla. Fueron testigos de la fugaz aparici贸n del fantasma de Superman.

(*) Investigador ufol贸gico y paranormal

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