EN DETALLE

Revelador: misterios del Delta del Paran谩

SEGUNDA ENTREGA. Los m谩gicos rincones de la Am茅rica oculta.

Por Carlos Parodi (*) carlosparodi64@gmail.com

El Delta del Paran谩 es una regi贸n tan amplia y salvaje como plena de sensaciones y de leyendas. Sitio de residencia para los amantes de la soledad, del r铆o, de las aves y sobre todo del profundo silencio de la noche. H谩bitat natural de insectos, ratas coloradas, carpinchos, sapos e infinidad de peces y reptiles, es una paleta de colores imaginables.

Saturado de turistas de todos lados, el Delta preserva rincones que serpentean por sus infinitos islotes, y tambi茅n guarda para s铆 historias asombrosas s贸lo conocidas por sus particulares lugare帽os que lo eligen como 鈥渟u鈥 lugar en el mundo. Pero es cuando cae la noche y las lanchas se alejan rumbo al Puerto, que surge en el Delta su genuina y enigm谩tica atm贸sfera.

鈥淟a Isla no es para cualquiera鈥 dice con absoluta certeza un isle帽o que ronda los 80 a帽os. 鈥淓ste lugar es una leyenda en s铆 misma鈥, reflexiona otro, mientras fuma un cigarro de hoja mirando las ramas que flotan en el r铆o. En el Delta hay muchas casas abandonadas tapadas por la vegetaci贸n.

Por alguna u otra raz贸n, hace tiempo que nadie las ocupa y son sobrevoladas por murci茅lagos. Precisamente hace muchos a帽os, una de estas precarias viviendas fue escenario de una cruel historia que tom贸 la forma de leyenda. La de la 鈥淐asa del 谩rbol gigante鈥 ubicada en el canal de 鈥淟as Rosas鈥 y que durante un fin de semana fue ocupada por una pareja con su beb茅 de seis meses.

Si bien existen distintas versiones acerca del motivo por el cual abandonaron precipitadamente el lugar una noche, lo m谩s tr谩gico fue que dejaron a la peque帽a criatura en su cochecito. Cuando desesperados regresaron a buscarla, s贸lo se encontraron con el cochecito vac铆o.

Desde entonces no son pocos los pescadores que al pasar cerca del lugar escuchan el llanto desconsolado de esa peque帽a y celestial criatura. Algunos dicen que el cochecito permanece en el mismo lugar pero que a veces aparece en uno u otro sitio.

Pasan los a帽os y la inc贸gnita sigue. No muy lejos de ah铆, algunos habitantes hablan de la aparici贸n de la 鈥淰irgen del agua鈥, una blanquecina figura femenina que durante las noches parece flotar sobre las aguas de un canal protegiendo la vida de los isle帽os.

La belleza de un lugar encantador.

Otro paraje enigm谩tico es el de 鈥淟os Bajos del Temor鈥, una zona de bancos de arena seg煤n la marea, o en el peor de los casos bajo plena sudestada, pueden visualizarse o no. Se recuerda que era el refugio hacia fines de 1880 de una pareja de feroces contrabandistas conocida como Marica Rivero y el 鈥淐orrentino Malo鈥. All铆 permanecieron hasta ser descubiertos.

Tras intensa b煤squeda, los dos fueron detenidos por un militar y cruelmente estaqueados junto a la orilla de un islote脿 para que la marea los devorara. La tradici贸n oral rememora que los gritos, ante la inminencia de la muerte, fueron escuchados a lo largo de todos los brazos del Delta.

Lo cierto es que nunca se encontraron sus cuerpos y a煤n hoy los viejos pescadores cuando surcan esa zona, se aferran de sus rosarios y se persignan ante un lugar al que creen maldito. Un suceso luctuoso pas贸 en octubre de 1877 cuando el barco a vapor 鈥淓l Fulminante鈥, cargado de explosivos y de soldados, estall贸 en medio del r铆o.

La tragedia dej贸 un tendal de m谩s de diez muertos flotando en las aguas. Los lugare帽os afirman que durante ciertas noches de tormenta surgen desde las brumas algunas canoas con espectros que lentamente atraviesan las aguas del arroyo, ahora llamado 鈥淓l Fulminante鈥. Todos est谩n convencidos de que se trata de los esp铆ritus de las malogradas v铆ctimas.

M脷LTIPLES ENIGMAS: SECRETOS DE LA ISLA MART脥N GARC脥A

A tres horas de navegaci贸n desde el Puerto de Frutos, en la confluencia del R铆o Uruguay y el R铆o de la Plata se halla la isla Mart铆n Garc铆a, que por el descubri贸 Juan D铆az de Sol铆s en febrero de 1516.

Sus primeros habitantes fueron los charr煤as, que practicaban canibalismo. Rodeada de ca帽as de bamb煤, ceibales y bosques que abarcan sus 170 hect谩reas, es una isla con pasado hist贸rico y rica en relatos atrapantes sobre misterio. Desde su origen, la Isla cont贸 con cuatro camposantos pero hoy queda s贸lo uno que tiene inclinadas las cruces de sus l谩pidas.

Imagen de la citada necr贸polis.

Muchos afirman que esas cruces pertenec铆an a fallecidos que integraron alg煤n tipo de secta que habit贸 durante alg煤n tiempo la Isla. Tambi茅n all铆 se enviaban y aislaban muchos enfermos que fueron internados en un Lazareto. Asimismo, era sin贸nimo de c谩rcel y destierro que la transform贸 en una isla-prisi贸n.

Conocida como la 鈥淎lcatraz del R铆o de la Plata鈥 all铆 tuvieron encerrados a cuatro presidentes argentinos: Hip贸lito Yrigoyen en 1930, Marcelo T. de Alvear en 1933 y 1934; Juan Domingo Per贸n en 1945 y Arturo Frondizi durante 1962. Pero sus parajes tambi茅n preservan fen贸menos paranormales vinculados a los primeros presos que terminaron sus existencias ah铆 y fueron enterrados bajo tumbas an贸nimas.

Quienes la recorren puede escuchar historias que algunos de su pocos habitantes cuentan sobre esp铆ritus que deambulan por los senderos rec贸nditos de una Isla decididamente signada por la tragedia

(*) Investigador paranormal

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