Crimen de Nora Dalmasso: ¿Quién es el obrero señalado porque hallaron su ADN en la bata de la víctima?
El crimen de Nora Dalmasso, sin resolver durante 18 años, suma un nuevo giro. Un trabajador que estuvo en la casa en el momento del homicidio es señalado como sospechoso tras un revelador hallazgo de ADN en la bata de la víctima.
A 18 años del crimen de Nora Dalmasso, el caso dio un giro significativo con el avance de las investigaciones. En una conferencia de prensa, el fiscal Pablo Jávega reveló que se encontró una coincidencia entre una huella de ADN en el cinto de la bata de la víctima y un trabajador llamado Roberto Bárzola, que había admitido haber pasado por la casa en ese momento.
Bárzola era un operario que realizaba trabajos de pulido de pisos en la vivienda de los Dalmasso, en el country Villa Golf de Río Cuarto, en el momento del crimen. Había declarado en seis ocasiones desde el inicio de la causa, y ahora se lo vincula directamente con el caso tras el hallazgo del ADN en el cinto.
Aunque desde 2007 Roberto Bárzola fue señalado como sospechoso por Marcelo Brito, el primer abogado del viudo de Dalmasso, Marcelo Macarrón, la fiscalía no tomó medidas en ese momento. Incluso se había solicitado una indagatoria, extracción de ADN y otras pruebas, pero esas peticiones fueron rechazadas.
El avance en la investigación llegó en 2023, cuando el fiscal Jávega realizó un cotejo de pruebas clave. Gracias a este análisis, la causa se reactivó, arrojando nuevos elementos que podrían esclarecer el crimen.
Bárzola tenía 25 años al momento del asesinato, y fue imputado por el homicidio y citado a declarar en la causa. Hoy, a sus 44 años, se le asignó un defensor oficial. Aunque fue notificado de la imputación, continuará en libertad debido a la prescripción del caso, lo que significa que no podrá ser juzgado por el crimen.
La revelación se produjo después de que esta mañana el Ministerio Público Fiscal (MPF) de Córdoba emitiera un comunicado confirmando que el análisis genético realizado sobre las huellas encontradas en el cinto de la bata de la víctima y en un vello hallado en su zona inguinal coincidente con el perfil de un hombre.
En diálogo con Infobae, el abogado Gustavo Liebau, quien se sumó a la defensa de Marcelo Macarrón y su hijo Facundo en los últimos años, expresó: “Así como Jávega es el ejemplo de hacer las cosas bien, todo lo hecho antes, es el ejemplo de cómo hacer todas las cosas mal”.
“Nunca nos admitieron nuestros pedidos porque estaban encarnizados con la familia”, lamentó el abogado, refiriéndose a la falta de acción durante años. Según él, dentro del expediente se encuentra un informe del reconocido forense Osvaldo Raffo que respaldaba esta postura.
El letrado también se refirió a la situación actual del caso: “Ahora tenemos un violador y asesino que zafó de una condena por la prescripción de la acción penal”. Sin embargo, reconoció que seguirán luchando: “Va a ser muy difícil, pero vamos a luchar hasta llegar a los últimos tribunales de la nación. Y vamos a convocar a la sociedad, que nos ayuden, no solo por Norita, por todas las víctimas que se quedan sin Justicia por el transcurso del tiempo. Queremos que este sea un leading case”.
Avances en la investigación del asesinato de Nora DalmassoNora Dalmasso fue hallada muerta en su casa de Río Cuarto, Córdoba, el 25 de noviembre de 2006. La causa de su fallecimiento fue asfixia por estrangulamiento. En los primeros momentos, su esposo, Marcelo Macarrón, fue considerado el principal sospechoso, pero con el paso de los años y las pruebas que se fueron presentando, fue absuelto en julio de 2022.
El asesinato de Dalmasso sigue siendo uno de los crímenes más intrigantes de la historia judicial argentina. Tras casi 18 años, la investigación dio diversos giros, manteniendo el caso en la mirada pública. Aunque ahora la verdad parece más cercana con la revelación del nuevo sospechoso, todavía hay grandes incógnitas.
El reciente descubrimiento del ADN de Bárzola, a pesar de las dificultades legales, revitalizó la investigación. A pesar de que la identificación no garantiza una condena, abrió nuevas posibilidades. Por otro lado, la violencia de género fue un eje central en la investigación, reconociendola como víctima de este tipo de crímenes, lo que permitió a la Justicia explorar nuevas líneas de investigación.