Crimen del peluquero: se negó a declarar el acusado y buscan a los encubridores
Se llegó Abel Guzmán por un llamado por la recompensa. Buscan determinar quienes lo ayudaron a mantenerse prófugo más de dos meses.
El acusado por el crimen de su compañero de trabajo en una peluquería del barrio porteño de Recoleta que estuvo más de dos meses prófugo se negó a declarar. Abel Guzmán fue trasladado desde Barracas, donde está detenido, a los Tribunales para ser indagado por el homicidio de Germám Medina por el juez Javier Sánchez Sarmiento.
El peluquero está acusado de "homicidio agravado por el uso de arma de fuego" pero esa calificación podría ser áun más severa por la posible "premeditación". Lo que se está analizando es que el día del crimen llevó el arma al local y se rapó el pelo. También se lo acusa de privación ilegal de la libertad.
Los investigadores buscan determinar quienes lo ayudaron a matenerse pófugo desde el 20 de marzo tras dispararle a Medina frente a otros compañeros y el dueño de la peluquería. Todo quedó registrado por las cámaras de seguridad.
La policía había allanado su domicilio en Merlo, la casa de sus familiares en la provincia de Santiago del Estero sin haber logrado ningún rastro de él. Había un pedido de captura internacional, una recompensa de 5 millones de pesos y hasta se especuló con que se había quitado la vida.
Guzmán fue capturado en el partido de Moreno este miércoles. En un llamado al 134 por la recompensa indicaron que lo habían visto cortando el pasto en la casa de una mujer de 80 años.
Según las fuentes a través del análisis de redes sociales obtuvieron la ubicación del supuesto celular que podría estar usando el acusado. Así tenían detectado que estaba por la zona, pero no la dirección exacta.
Con esa información llegaron los efectivos y a pesar de que estaba cambiado, se había dejado crecer la barba y el pelo, lograron identificarlo. Guzmán no intentó escapar, ni se resistió a la detención según informaron fuentes de la investigación a Cronica.com.ar.
Rosa, la mujer de 80 años, con mucha angustia habló con los medios y dijo que lo había contratado hacía unos días para unos trabajos en la casa. Que no sabía quién era, que no mira televisión. "Apareció de la nada", dijo la mujer que le dio una "changa ordenado el fondo, era por tres días y se quedaba a dormir". La señora tiene un hijo, que según los vecinos tiene antecedentes penales.
La sospecha de los investigadores es que no permanecía demasiados días en el mismo lugar. Lo que buscan determinar cómo hacia estos movimentos, si alguien le facilitaba dinero, cómo conseguía los lugares donde esconderse. Investigan los posibles vínculos con barras bravas.
Si bien el móvil del crimen no está definido, la hipótesis es que le molestaban los cuestionamientos que hacia Medina porque él usaba formol. El abogado de Guzmán, Héctor Costa, adelanto que pedirá la prisión domiciliaria por problemas de salud de su cliente. “Él no sabe usar armas, capaz se le escapó el tiro”, sostuvo el defensor , quien le aconsejó a Guzman no declarar hasta que él pueda ver el expediente. El arma aún no fue encontrada.
El crimen
El 20 de marzo en la peluquería Verdini tras terminar el día de trabajo un grupo de empleados estaba sentado en ronda. Es ahí cuando se lo ve a Guzmán que los increpó y disparó contra el colorista. Todo quedó filmado por las cámaras de seguridad. También sus movientos dentro del local y su huida por una ventana.
Medina, de 33 años, fue trasladado con signos de vitales por personal del SAME al Hospital Fernández donde murió.
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