Dos crímenes con sello mafioso en Rosario en menos de 24 horas
En una secuencia que se repite, la lluvia de balas en esa ciudad ya se cobró 156 victimas en lo que va del año, ante el alerta de las autoridades que confirman "hay días que sufrimos 20 balaceras".
Rosario amaneció y termino la tarde a sangre y fuego. Mientras por la mañana, los peritos todavía trabajaban para dilucidar la muerte de un hombre de 27 años fue acribillado a balazos cuando caminaba por la calle en la madrugada del martes en la zona Sur de esa ciudad santafecina, a las 16.30 un hecho de similares características mafiosas se llevó la vida de un joven de 19 años. Con estos dos casos, ya suman 156 los asesinatos en lo que va del año.
El primero de los casos se registró en Villa Gobernador Gálvez, cuando la víctima identificada como Lucas Martín Marsico caminaba por en Cervantes al 500, hasta que fue sorprendido por una ráfaga de disparos ejecutada desde un auto ocupado por varios hombres, que después de cerciorarse que estaba abatido -le vaciaron un cargador con 8 vainas de 9 milímetro-, escaparon a alta velocidad sin robarle nada.
Fue el personal del servicio de emergencia sanitaria -SIES- de Rosario, quién determinó que presentaba múltiples heridas de arma de fuego en la zona abdominal y miembro superior izquierdo que le originaron la muerte en el acto.
Andaba en bicicleta y lo acribillaron
Pero este hecho de tinte mafioso no fue el único de la jornada, porque cerca de las 16.30 en barrio de Empalme Graneros de la zona noroeste de la ciudad, dos sujetos que circulaban en moto acribillaron al joven de 19 años que andaba en bicicleta junto a su prima, a plena luz del día. La víctima, de 19 años, identificado como Luciano Ezequiel Garbarino recibió al menos dos balazos en el pecho y otro en la cara. Desplomado en la vereda, agonizó apenas unos minutos y murió, en una secuencia que se ha vuelto natural en el gran Rosario.
El relato de los temerosos testigos se repite una y otra vez: Los delincuentes abordan a las victimas, les vacían el cargador y desaparecen. Así también fue en estos dos casos, con una mecánica que no escapa a la mirada judicial, hace solo una semana, la fiscal Regional de esa ciudad, María Eugenia Iribarren, reveló el crecimiento de la metodología en la región, “hay días que sufrimos 20 balaceras”, dijo ante la prensa, y además detalló: “Se produce una gran cantidad de hechos de disparos de armas de fuego hacia domicilios o hacia personas, que es una modalidad que tiene la particularidad en nuestra zona, no en todos lados”.
Ambos crímenes quedaron en manos de la fiscal de homicidios dolosos de turno en Rosario, Marisol Fabbro, quien ordenó las medidas pertinentes para identificar a los agresores que siguen prófugos.