El d铆a en que la muerte se disfraz贸 de alumno
CARMEN DE PATAGONES. Se cumplen 15 a帽os de la masacre en el aula de una escuela.
S e cumplen 15 a帽os de lo que se conoci贸 como “La masacre de Patagones”. Una ma帽ana como hoy en 2004, un adolescente de 15 a帽os mat贸 a balazos a tres compa帽eros de su colegio e hiri贸 a otros cinco. Fue declarado inimputable por su edad. En el aula en la que sucedi贸 todo ya no se dan m谩s clases: estuvo un a帽o cerrada y ahora es un lugar para reuniones.
Este caso constituye el primer ataque de su tipo en una escuela latinoamericana. Todo sucedi贸 en la Escuela Media N掳 2 Islas Malvinas, de Carmen de Patagones. Junior se par贸 frente al pizarr贸n, sac贸 de su camper贸n la pistola Browning 9 mil铆metros de su pap谩 -suboficial de Prefectura Naval- y vaci贸 el cargador contra sus compa帽eros, matando a tres e hiriendo a otros cinco.
Luego sali贸 al pasillo y coloc贸 el segundo cargador. Dante, su 煤nico amigo, lo empuj贸 por la espalda y logr贸 desarmarlo. “Se me nubl贸 la vista y dispar茅”, dijo en aquel momento, adem谩s de relatar que se sent铆a molestado por sus compa帽eros desde el jard铆n de infantes. Federico Ponce, Sandra N煤帽ez y Evangelina Miranda murieron dentro del aula.
Pablo fue el herido que m谩s grave estuvo: pas贸 tres d铆as en coma y como consecuencia de los disparos perdi贸 un ri帽贸n y el bazo. Frente a la jueza Alicia Ramallo, titular del Juzgado de Menores N掳 1 de Bah铆a Blanca, Junior declar贸: “No me di cuenta de lo que hice, se me nubl贸 la vista y dispar茅. Ahora tomo conciencia por lo que usted me dice”.
Estuvo internado en institutos de menores y en una cl铆nica psiqui谩trica. Cuando cumpli贸 la mayor铆a de edad, su tratamiento qued贸 en manos del Juzgado de Familia N掳 4 de La Plata. “En un d铆a gris, la estridente ma帽ana se llev贸 a tres 谩ngeles. Nadie se acostumbra a vivir sin su compa帽铆a”, dice una placa colocada en la escuela que acompa帽a las fotos de Federico, Sandra y Evangelina.
Los nombres tambi茅n est谩n grabados en la puerta del colegio. Familiares de las v铆ctimas iniciaron demandas por da帽os contra la Direcci贸n General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires, porque no hab铆a ning煤n adulto en el aula y ante la evidente falla en los controles previos del gabinete psicol贸gico, y contra la Prefectura Naval Argentina, por ser la instituci贸n a la que pertenec铆a el arma utilizada en la masacre. Se concentraron frente al Juzgado Federal N掳 2 de Bah铆a Blanca, que debe emitir un fallo, el mismo para todos, pero a煤n no dict贸 sentencia.
驴Qu茅 se sabe de la vida de Junior?
Lo 煤ltimo que se supo de Junior, que era menor cuando asesin贸 a sus compa帽eros de colegio, es que viv铆a en la localidad bonaerense de Ensenada con su familia, intentando que no se sepa su pasado. Hoy solo la Justicia sabe d贸nde vive.
Fue declarado inimputable por su edad, ya que ten铆a 15 a帽os en ese momento. Pas贸 por la comisar铆a local y varios institutos de menores, y despu茅s tambi茅n por cl铆nica psiqui谩trica. En agosto de 2007 empez贸 a tener sus primeras salidas, primero de 24 horas semanales, despu茅s de 48, 76, y 92. Una d茅cada despu茅s de la masacre se mud贸 junto con su familia a Ensenada. Por lo que se sabe, no volvi贸 a estudiar y tampoco consigui贸 un trabajo, al menos no consta en el expediente judicial.
Por su trastorno de personalidad continu贸 en tratamiento. Ni 茅l ni su familia volvieron a Carmen de Patagones. Cuando se conocieron las 煤ltimas im谩genes de Junior, que fueron publicadas por la revista Gente, se supo que el joven buscaba tener el perfil m谩s bajo posible para pasar totalmente inadvertido.
Los periodistas Miguel Braillard y Pablo Morosi escribieron en un libro sobre el caso y revelaron las primeras conversaciones entre el adolescente y la jueza de menores, a quien le dijo que estaba enojado con sus compa帽eros porque “me molestan, siempre me molestaron, desde el Jard铆n; desde s茅ptimo grado que pensaba hacer algo as铆”.