El "铆dolo" de los femicidas

Se cumplen 25 a帽os del cu谩druple crimen perpetrado por聽Ricardo Barreda, quien聽asesin贸 con una escopeta a su esposa, a sus dos hijas y a su suegra. Aparentemente, tras una vida de delitos y maltratos, hoy el ex odont贸logo vive en una pensi贸n, cobra una jubilaci贸n y tiene PAMI.

Por Mar铆a Helena Ripetta

mripetta@cronica.com.ar

A 25 a帽os de haber matado a toda su familia, en La Plata, hay quienes dicen haberlo visto frente a la estaci贸n de trenes tomando un caf茅. Ricardo Barreda, de 81 a帽os, ya es un hombre libre, cumpli贸 la condena por el cu谩druple homicidio, y lo 煤ltimo que se supo de 茅l es que viv铆a en una pensi贸n en Don Torcuato, cerca del hospital donde estuvo internado un tiempo.

El odont贸logo, el 15 de noviembre de 1992, asesin贸聽a su esposa con una escopeta, Gladys McDonald, a sus dos hijas, Cecilia y Adriana Barreda y a su suegra, Elena Arreche, en la casa situada en 48, entre 11 y 12, que hoy se encuentra abandonada.

En 1995 fue condenado a prisi贸n perpetua. En prisi贸n conoci贸 a Berta Andr茅, que acompa帽贸 a una amiga a visitar a otro interno, y form贸 pareja con ella. A principios de 2008 le concedieron el beneficio del arresto domiciliario, por su buena conducta y por ser mayor de 70 a帽os, y se fue a vivir al departamento de Andr茅, en el barrio porte帽o de Belgrano, fue revocada luego por violarla, con la excusa de necesitar ir a una farmacia. El 11 de febrero de 2011, el beneficio de prisi贸n domiciliaria le fue devuelto. Luego de violar el arresto domiciliario, en marzo de 2011, volvi贸 a la prisi贸n, pero al final de ese mismo mes le fue otorgada la libertad condicional. Vivi贸 con Andr茅 hasta 2014, cuando se consider贸 que para ella, que estaba enferma, no se garantizaba que corriera peligro y regres贸 a la c谩rcel, por no tener d贸nde vivir. En 2015, con la libertad condicional, se fue a vivir a Tigre.

En mayo de 2016, la Justicia consider贸 extinguida su pena a reclusi贸n perpetua, por lo que desde entonces es libre, ya no tiene que rendir m谩s cuentas a la Justicia. En mayo de 2016 entr贸 al hospital provincial de General Pacheco. Adujo un aparente cuadro de demencia senil y as铆 logr贸 vivir casi un a帽o ah铆, maltratando a las enfermeras. Lo tuvo que sacar la polic铆a, porque no se quer铆a ir de ah铆. Ning煤n geri谩trico lo quer铆a entre sus pacientes y fue a una pensi贸n. Hoy cobra una jubilaci贸n y tiene PAMI.

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