Golpearon, ataron y torturaron a un jubilado para desvalijarle su casa en San Antonio de Padua
Los cuatro delincuentes encapuchados le quemaron la mano con un cigarillo a la vÃctima de 86 años y le dieron culatazos en la cabeza. Después, robaron un almacén que está enfrente de la propiedad.
Un jubilado, de 86 años, fue despertado a golpes, atado con cinta de embalar y amenazado con un arma por cuatro delincuentes encapuchados que entraron a robar a su casa de la localidad bonaerense de San Antonio de Padua.
Para meterse en la vivienda, los asaltantes treparon un muro y rompieron una ventana, informaron fuentes policiales.
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Además de robar algunas cosas de la casa del jubilado, los delincuentes se metieron en un almacén que está en el frente de la propiedad, donde también robaron.
El asalto fue cometido a las 4.30 del miércoles en una casa ubicada en la calle Güemes, entre Congreso y Cabral, de San Antonio de Padua norte.
Allà vive Juan Carlos Aguirres, que fue atacado por los delincuentes mientras dormÃa. "Es una vergüenza, asà no se puede vivir. Me revolvieron todo y me pegaron un culatazo. Me dejaron todo patas para arriba", expresó la vÃctima.
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Los asaltantes encapuchados y armados ingresaron a la casa, lo ataron con una cinta de embalar y le dieron trompadas y culatazos en la frente y hasta le quemaron una mano con un cigarrillo para que les dijera dónde tenÃa dinero.
A la vÃctima, que estaba sola, la mantuvieron cautiva unas dos horas, mientras ellos revolvÃan la casa en busca de valores.
No conformes con lo robado, la banda fue hasta un local ubicado en el frente de la propiedad, que está alquilado y donde funcione un almacén, cuya puerta rompió para poder entrar a robar dinero que habÃa en la caja registradora y algunas bebidas alcohólicas, cigarrillos y otros productos.
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El robo fue denunciado por la hija de la vÃctima en la comisarÃa segunda de Merlo, por lo que la policÃa inició la búsqueda de los asaltantes.
"Me quemaron también la mano y en la cabeza tengo moretones. Los delincuentes entraron y yo sentà ruidos y vi una luz prendida cuando estaba en la cama. No se puede vivir tranquilo", declaró el jubilado.