Fue a una bicicleterÃa con las nietas, motochorros quisieron robarle y lo mataron por defenderlas
El hombre, de 65 años, y su familia fueron abordados por delincuentes cuando estaban en su auto esperando para entrar en un negocio para reparar los pequeños vehÃculos. Al intentar proteger a las menores recibió un balazo que le perforó el pulmón.
Un hombre de 65 años fue asesinado a sangre frÃa en la zona oeste del conurbano bonaerense, cuando dos delincuentes en moto intentaron robarle el auto en el que se encontraba junto a su hermana y sus nietas. Los atacantes lograron escapar y, por el momento, permanecen prófugos, mientras los seres queridos de la vÃctima claman por justicia.
El trágico episodio ocurrió el sábado por la tarde, alrededor de las 19:30, en la intersección de las calles Almeida y Bach. Benito Cabrera, la vÃctima fatal, estaba dentro de su Chevrolet Celta acompañado por su hermana —quien conducÃa el vehÃculo— y dos pequeños niños, uno de apenas tres meses y otro de casi cuatro años. La familia habÃa detenido la marcha en una bicicleterÃa para dejar un rodado a cuando fueron sorprendidos por los motochorros.
Según relató Helena, hija de Cabrera, los delincuentes comenzaron a golpear el auto con un arma al notar que su hermana no podÃa bajar debido a la presencia de los menores. En medio de la desesperación, uno de los asaltantes efectuó un disparo que impactó en el cuerpo de su padre, quien instintivamente intentó proteger a los niños.
"Gracias a que él los cubrió con su cuerpo, no pasó una tragedia aún mayor", expresó con angustia.
Tras el disparo, los agresores escaparon sin concretar el robo, mientras la familia trasladó de urgencia al hospital más cercano. AllÃ, los médicos constataron que la bala habÃa ingresado por la axila y le afectó un pulmón. Pese a los esfuerzos por salvarlo, el hombre falleció minutos después.
Su hija, aún conmocionada, lamentó la inseguridad que azota a la zona y recordó que hace cuatro años fue vÃctima de un violento asalto en el que le robaron su camioneta a punta de pistola. "No es la primera vez que vivimos algo asÃ", remarcó.
Benito Cabrera habÃa trabajado durante 36 años en una fábrica de plásticos y estaba comenzando a disfrutar de su jubilación. Su familia habÃa celebrado su cumpleaños el dÃa anterior al ataque. "Estamos destruidos, sin palabras", expresó Helena, y exigió que los responsables sean capturados y condenados. "No queremos que esto quede impune, estamos cansados. Solo pedimos justicia", reclamó la mujer.