Masacre de Monte: declaran culpables a los cuatro policÃas acusados
Tras casi ocho horas de deliberación, los doce jurados considerados culpables a los oficiales Leonardo Daniel Ecilape, Manuel Monreal y Mariano Alejandro Ibáñez, y el ex capitán de la PolicÃa de la provincia de Buenos Aires Rubén Alberto GarcÃa.
Declaran culpables a los cuatro policÃas acusados por la "Masacre de Monte", que fueron considerados culpables por un jurado popular en un juicio que se llevó a cabo en los tribunales de La Plata.
Tras una deliberación de más de ocho horas, el jurado popular leyó su veredicto pasadas las 21.45 y consideró por unanimidad culpables a Rubén GarcÃa y a Leonardo Ecilapé del delito de "homicidio agravado por el abuso de la función o cargo policial, y por ser cometido mediante arma de fuego", mientras que los efectivos Manuel Monreal y Mariano Ibáñez fueron considerados culpables por mayorÃa del delito de "tentativa de homicidio agravado por el abuso de la función o cargo policial, y por ser cometido mediante arma de fuego".
A estos policÃas se los acusa de provocar la muerte de Danilo Sansone (13), Camila López (13), Gonzalo DomÃnguez (14) y AnÃbal Suárez (22), quienes chocaron a bordo de un FÃat 147 contra el acoplado de un camión que estaba estacionado, luego de sufrir una persecución a tiros.
Además, los cuatro policÃas de la provincia de Buenos Aires fueron considerados culpables de la "tentativa de homicidio agravado por su condición de miembros de una fuerza de seguridad" de RocÃo Quagliarello, la única sobreviviente de la masacre que tenÃa 13 años al momento del hecho.
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La lectura del veredicto -que fue transmitida en directo por el canal de YouTube de la Suprema Corte de Justicia Bonaerense- comenzó pasadas las 21.45 en la Sala A de los tribunales platenses con las palabras de apertura de la jueza Carilona Crispiani, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal 4 (TOC4) de La Plata. La sala de audiencias estuvo colmada por decenas de familiares de las vÃctimas y por la sobreviviente RocÃo, quienes escucharon con lágrimas en los ojos y celebraron con abrazos y gritos los veredictos condenatorios. Â
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