No fue femicidio porque la v铆ctima dijo que estaba con otro hombre
El pol茅mico fallo de los jueces entiende que Brian Montenegro, que masacr贸 de seis pu帽aladas a聽D茅bora D铆az聽en el partido bonaerense de Pilar,聽actu贸 en "estado de emoci贸n violenta" y que no se trat贸聽de un caso de violencia de g茅nero.
Los jueces que el martes 煤ltimo consideraron que un joven no cometi贸 un femicidio al asesinar a su ex pareja embarazada en Pilar tuvieron en cuenta que el imputado declar贸 que la v铆ctima le dijo, antes de matarla, que ella manten铆a una relaci贸n con otro hombre y que eso le provoc贸 a 茅l un estado de "emoci贸n violenta".
Adem谩s, los magistrados remarcaron que el acusado estaba "profundamente enamorado" y valoraron un testimonio en el que se lo calificaba como "un nene de mam谩" y a la v铆ctima como "una madre de tres hijos", con seis a帽os de diferencia, lo cual ser铆a indicativo de que no ten铆a una relaci贸n de poder sobre la mujer.
Estos argumentos surgen de los fundamentos del fallo dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 4 de San Isidro en el juicio por el femicidio de D茅bora D铆az (28), a ra铆z del cual, su ex pareja, Brian Montenegro (22), fue condenado a 22 a帽os de c谩rcel y no a prisi贸n perpetua.
En la resoluci贸n, la mayor铆a integrada por los jueces Federico Guillermo Ecke y Osvaldo Rossi consider贸 que s贸lo se pudo probar que hab铆a una relaci贸n de pareja, pero no que mediara violencia de g茅nero, y entendieron que Montenegro actu贸 en "estado de emoci贸n violenta".
El hecho ocurri贸 el 22 de febrero de 2016, en una casa de Villa Astolfi, en el partido bonaerense de Pilar, donde se encontraba D铆az con sus hijos de 11 y 6 a帽os y un beb茅, fruto de su relaci贸n con Montenegro.
El joven logr贸 ingresar por la fuerza en la casa, de la cual hab铆a sido excluido porque hab铆a golpeado a su ex pareja, la encerr贸 en una de las habitaciones y tras discutir con ella porque estaba embarazada de otro hombre (un polic铆a), le asest贸 seis pu帽aladas en el t贸rax y en la espalda delante de los ni帽os.
La fiscal Carolina Carballido Catalayud y la abogada querellante, Luc铆a Ransenberg, pidieron la pena m谩xima al dar por acreditada la violencia de g茅nero.