"Secta del horror": liberan a todos los detenidos
La Justicia confirmó los procesamientos de los imputados por asociación ilÃcita, lavado de activos y explotación de personas, pero resolvió que los 14 acusados que estaban con prisión preventiva, recuperen su libertad.Â
La Justicia dispuso este viernes la libertad de todos los detenidos por la causa la denominada "Secta del Horror" que investiga una supuesta asociación ilÃcita dedicada a la trata de personas acusada de operar bajo la pantalla de la Escuela de Yoga de Buenos Aires (EYBA), con sede en el barrio porteño de Villa Crespo.
La Cámara Federal porteña confirmó parcialmente los procesamientos de los imputados por asociación ilÃcita, lavado de activos y explotación de personas (revocaron la acusación por contrabando), pero resolvió que los acusados recuperen su libertad, incluido el supuesto jefe de la organización, Juan Percowicz.
Los jueces Roberto Boico, MartÃn Irurzun y Eduardo Farah coincidieron en que las prisiones preventivas debÃan ser revocadas porque la prueba del caso ya se encuentra asegurada y no hay elementos que permitan aseverar que los imputados pueden poner en riesgo la investigación, explicaron fuentes judiciales. Si bien cada juez emitió su propio voto, las fuentes señalaron que los de Boico e Irurzun coinciden en cuanto a que existen elementos para tener por acreditada la materialidad de los hechos por los cuales fueron imputados, mientras que Farah firmó un voto en disidencia por considerar lo contrario.
En septiembre, el juez federal Ariel Lijo habÃa dispuesto el procesamiento de 19 imputados por el caso por los delitos de asociación ilÃcita y trata de personas con fines de explotación sexual, de los cuales a 14 les habÃa impuesto la prisión preventiva que hoy fue revocada. Cuando los procesó, Lijo sostuvo que se "logró probar el funcionamiento de una organización coercitiva que, bajo la apariencia de 'Escuela de Yoga Buenos Aires'", se dedicaba a captar personas mediante engaños o en situaciones de vulnerabilidad, tanto por ser menores de edad como por sus graves problemas de adicciones, de salud, diferentes tipos de violencia y situaciones de crisis. En aquel fallo también habÃa señalado que las vÃctimas de la organización -de las cuales muchas no se reconocen como tales- habÃan sido captadas con la falsa promesa de sanación, pertenencia y contención. La falta de autopercepción de las vÃctimas como tales fue uno de los puntos más discutidos en el fallo de 79 páginas donde los camaristas Boico e Irurzun se refirieron al tiempo que llevan en la organización muchas de las personas captadas, y destacaron que en muchos casos se trata de personas que fueron incorporadas a la misma cuando eran menores de edad. Al revisar aquel fallo de primera instancia, el camarista Boico sostuvo que "el examen ha permitido acreditar, con la certeza propia de la etapa preparatoria que se transita, que en el seno de una asociación conformada y reunida en derredor de determinadas ideas filosóficas -Escuela de Yoga de Buenos Aires (EYBA)- funcionó otra sociedad, integrada por algunos miembros de la primera, que tenÃa como objetivo el desarrollo de diversas conductas ilÃcitas".
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"Para lograr concretar sus fines, estas personas se habrÃan aprovechado y valido de quienes, a través de los años y dada su condición de alumnos de la escuela, habÃan generado un vÃnculo emocional e ideológico que se tradujo en una total confianza y entrega a cualquiera de las exigencias que les eran formuladas. De allà que la trata de personas con fines de explotación sexual fuera uno de los principales planes ilÃcitos concretados", continuó. "No caben dudas que el caso presenta otras particularidades según las cuales reducir el análisis del quiebre de la autonomÃa de la voluntad a la coerción -fÃsica o psicológica- es simplificar un complejo mecanismo que puede contener otras formas de condicionamiento que no se perciben como violentos o agresivos, pero cuya capacidad de persuasión es igualmente efectiva para restringir -o anular- la autodeterminación", explicó el camarista Boico en su voto. "Mediante ellas se naturalizan hechos y situaciones que, sostenidos en el tiempo, desdibujan el concepto de libertad -emocional y fÃsica- y las decisiones pasan a depender de otros que -actuando en su propio e ilÃcito beneficio- deciden el qué, el cuándo y el cómo de la vida de otras personas", prosiguió el juez que, además, enumeró una serie de testimonios que dan crédito a su posición. "Sus testimonios han sido coincidentes en un punto trascendental: sus ingresos a la EYBA se produjeron antes del año 1999 -cuando la mayorÃa eran aún menores de edad-. Sin embargo, ese mismo argumento es el que avala la presunción atinente a la imperceptibilidad de la relación abusiva, debiendo remarcarse que, a diferencia de otros supuestos, la modalidad comisiva no se agota en un instante, sino que permanece y se actualiza permanentemente para mantener la supremacÃa de los responsables", advirtió.
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En la misma lÃnea se expresó el camarista Irurzun, quien sostuvo que "si bien la investigación se encuentra en pleno desarrollo, existen elementos que permiten acreditar, a esta altura y con el grado de certeza que la instancia instructoria exige, que efectivamente existió un mecanismo de manipulación de la voluntad, que fue la herramienta principal para la concreción de los fines ilÃcitos buscados, siendo la efectividad del método natural consecuencia del tiempo transcurrido". "La mayorÃa de quienes han declarado en cámara Gesell expresaron ser alumnas de la escuela desde hace treinta años, habiendo ingresado con su grupo familiar a muy corta edad. Con ello, es razonable que el objeto de esta investigación les parezca ajeno -para sà y para su entorno sociocultural- y repelan, por ende, el lugar de vÃctimas que se les ha otorgado", sostuvo Irurzun. Tras invocar esos testimonios, el juez señaló que "efectivamente existió un grupo de personas que, al amparo de la Escuela de Yoga de Buenos Aires, llevaron adelante una serie de maniobras que les permitieron obtener de manera ilÃcita importantes ganancias económicas, valiéndose para ello de personas que -por las razones apuntadas al inicio- habrÃan de llevar a cabo las tareas sin mayores objeciones". "Los responsables de dicho quehacer delictivo se ocuparon de mantenerlas bajo su constante control mediante un proceso de condicionamiento iniciado y sostenido por Juan Percowicz a través de los años, y junto a él un grupo de ´instructores´ a cargo del seguimiento directo de cada una de las actividades ilÃcitas propuestas", sostuvo.
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"(Susana) Barneix, (Marcela) Sorkin, (Susana) Mendelievich, (Gustavo) Rena, (Mario) Leonardo, (MarÃa del Carmen) Giorgi, (Georgina) Hirschfeld, (Marcela) Arguello, (Daniel) Fryd Trepat, (Daniel) Aguilar, (Federico) Sisrro y (Ruth) London fueron, en cada área asignada, los principales ejecutores de los planes", detalló. El juez Irurzun reseñó, además, que " junto a ellos, también cumplieron un rol relevante una farmacéutica -(Alicia) Arata-, médicos, psicólogos -(Horacio) Vesce-, psiquiatras -(Luis) Romero- y quien fuera la encargada del lugar donde eran atendidas las victimas -(Silvia) Herrero-", según surge del fallo. El magistrado también se refirió al manejo de fondos por parte de la organización y sostuvo que "más allá del dinero en efectivo y objetos hallados en los distintos allanamientos practicados (…) las constancias incorporadas dan cuenta que la organización ilÃcita hubo de realizar maniobras de blanqueo de bienes para poder ingresar gran parte de los fondos ilÃcitos en el circuito legal, pues conforme ha quedado dicho, la principal fuente de financiamiento provenÃa de la explotación sexual en un contexto de trata de personas". "De allà que resultó ineludible valerse de diversas empresas, también identificadas como ´trincheras´, como por ejemplo la Inmobiliaria Aznares y BA Group, esta última a cargo de Sorkin y Sisrro, y operaciones de préstamos ficticios para justificar la adquisición de inmuebles y vehÃculos, entre otras tenencias, que eran formalizadas ante Barneix en su condición de abogada", enfatizó.
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