Secuestrada y obligada a abortar: se acerca la hora de la verdad

Los primeros d铆as de mayo se conocer谩 el veredicto contra nueve acusados por la desaparici贸n de Paula Perassi en Santa Fe. "Espero que alguno se quiebre y diga d贸nde est谩", reclam贸 su pap谩 en di谩logo con Cr贸nica.

Mar铆a Helena Ripetta
mripetta@cronica.com.ar

Un juicio con cuerpo del delito ausente. Los primeros d铆as de mayo se conocer谩 el veredicto por el crimen de Paula Perassi, cuyo cad谩ver a煤n no fue hallado y sus familiares esperan que en el juicio finalmente se sepa d贸nde lo ocultaron. Paula ten铆a 36 a帽os y estaba embarazada de seis semanas cuando desapareci贸. Sali贸 de su casa cerca de las 22, el domingo 18 de septiembre de 2011 en la localidad santafesina de San Lorenzo. Para la Justicia, la v铆ctima fue secuestrada y obligada a abortar por su amante. Para los investigadores muri贸 durante la intervenci贸n e hicieron desaparecer el cuerpo con ayuda policial.

Son nueve los acusados. Gabriel Strumia, el empresario que ten铆a la relaci贸n extramatrimonial con Paula; su esposa Roxana Michl; el chofer de la familia, Antonio D铆az; y la partera Mirta Ru帽isky. Los ex polic铆as que investigaron en su momento la desaparici贸n de la v铆ctima y fueron imputados por encubrimiento agravado, falsedad ideol贸gica y destrucci贸n de pruebas; el ex jefe de la polic铆a de San Lorenzo, Jorge Krenz; el ex jefe de la Agrupaci贸n de Cuerpos, Adolfo Puyol; y los ex agentes Gabriel Godoy, Mar铆a Jos茅 Galtelli y Adolfo G贸mez.

"El lunes terminan de declarar los testigos de los imputados, la semana del 23 de abril son los alegatos y luego sabremos la sentencia", dice a Cr贸nica Alberto Perassi, el pap谩 de Paula. "Al verlos se siente que est谩n sumergidos en la mentira que trajeron durante siete a帽os y medio. Espero que alguno se quiebre y nos digan d贸nde est谩n los huesos de Paula. Queremos saber qu茅 pas贸, que se rompa ese pacto de silencio y que de una vez digan c贸mo fueron las cosas", agrega Perassi, que est谩 presente en todas las audiencias. "Cuando los tuve enfrente, me miraban y se sonre铆an buscando una reacci贸n, pero no lo lograron", agrega.

Ante la pregunta sobre si conf铆a en el proceso, sostiene: "Espero que se haga justicia, porque la injusticia ya me la dieron todos estos a帽os. Si me tienen que matar, que me maten, yo ya estoy jugado. No voy a parar hasta encontrar a mi hija".

El hombre sufri贸 varios ataques intimidatorios a lo largo de la investigaci贸n. Su chaleco antibalas -lo lleva puesto en cada aparici贸n p煤blica- se transform贸 en un s铆mbolo del caso.

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