Viol贸 a sus hijastras y mat贸 a los cinco beb茅s: Cayetano Domingo Grossi, el primer asesino serial argentino
El carrero italiano viol贸 a sus dos hijastras en reiteradas ocasiones, y producto de las mismas, tuvo cinco hijos con ambas, a los que ayud贸 a concebir para luego ejecutarlos y esparcir sus restos por basurales e incluso su propia casa.
El fin del siglo XIX trajo a nuestro pa铆s tal vez la inmigraci贸n m谩s importante de su historia, con ilusiones que llegaron de diversos pa铆ses del mundo y ese objetivo de lograr conformar una joven naci贸n, con oportunidades y sue帽os de grandeza. Pero entre esos miles de europeos, uno de nacionalidad italiana dej贸 el triste t铆tulo de ser el primer asesino serial de Argentina.
Se trata de Cayetano Domingo Grossi, quien dej贸 su ciudad de Bonifati (provincia de Cosenza) para intentar lograr la "gran Am茅rica", aunque en aquella ilusi贸n su mujer (Rosa Ursomarso) y sus dos primeros hijos no entraban en los planes, y por eso quedaron en Italia.
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Apenas pis贸 nuestro pa铆s intent贸 ganarse la vida de diversos modos, ya que trabaj贸 de botellero, vendedor ambulante, mozo hasta llegar a ser carrero (transporte de cargas en la zona del puerto), profesi贸n que ejerci贸 mientras viv铆a con su pareja Rosa Ponce de Nicola y sus tres hijas (Clara, Catalina y Mar铆a).
Pelea y detenci贸nSi bien parec铆a ser un hombre tranquilo, tuvo su primer incidente en 1879, cuando se pele贸 con el due帽o de la casa que alquilaba en la zona de Balvanera, Carlos Terrani, a qui茅n hiri贸 y les cost贸 estar detenido varios meses en la vieja Penitenciar铆a Nacional (ubicada en aquella 茅poca sobre avenida las Heras y Coronal D铆az).
A pesar de esta situaci贸n, Grossi tuvo com Rosa otros tres hijos (Carlos, Teresa y Lorenzo) y continuaba con su trabajo de carrero en la zona portuaria, sin embargo, un oscuro proceder se apoder贸 del alma del italiano, quien a帽os m谩s tarde, se convirti贸 en el primer asesino serial del pa铆s.
Su raid asesino comenz贸 a finales de mayo de 1896, cuando tras la denuncia de otro cartonero que estaba en la zona, la polic铆a encontr贸 una bolsa que conten铆a el brazo de un beb茅 reci茅n nacido, en cercan铆as de una f谩brica de grasa.
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El comisario del destacamento 12 orden贸 que se haga un allanamiento en la zona, y fue donde se encontr贸 el cr谩neo, piernas y el otro brazo que le faltaba a la v铆ctima, aunque m谩s tarde, se hall贸 el tronco de la criatura. Aquella autopsia revel贸 que el beb茅 hab铆a muerto por una fractura de cr谩neo, y aunque todas la piezas del rompecabezas enganchaban, el caso qued贸 inconcluso porque no se pudo encontrar al causante del ataque.
Dos a帽os m谩s tarde, tambi茅n en el mes de mayo, se encontr贸 en el mismo lugar otro聽beb茅 en las mismas condiciones que el primero, es decir, con su cr谩neo destrozado pero con quemadura de primer y segundo grado, adem谩s la autopsia revel贸 que el ni帽o ten铆a menos de una semana de vida y habr铆a sido estrangulado.
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La investigaci贸n determin贸 que el cuerpo de la criatura estaba dentro de una bolsa arpillera y con indumentaria聽de un hombre que ten铆a diversos retazos, con lo cual un carro hab铆a recogido y llevado los restos humanos. La polic铆a logr贸 dar con el carrero que los traslad贸 y si bien supo qu茅 llevaba en su interior, no quiso dar aviso a la polic铆a por temor, y al tiempo fue liberado.
Sin embargo, la clave para hallar al asesino tuvo que ver con las ropas que estaban dentro de la arpillera, ya que se encontr贸 un saco negro, con colillas de cigarrilos y an铆s en sus bolsillos, pista que hizo pensar a los investigadores que el criminal podr铆a ser un calabr茅s o espa帽ol, por la tradici贸n de consumir an铆s.
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El saco negro hizo pensar a la polic铆a que pertenecer铆a a alguien que vistiera esa color desde siempre, y tras diversas averiguaciones, los agentes del orden llegaron hasta una vivienda ubicada en el barrio de Retiro (calle Artes al 1400, hoy Carlos Pellegrini), donde viv铆a Cayetano Grossi con su familia, quienes vest铆an de luto todos los d铆as.
Delatado por vecinosAl hablar con vecinos del lugar, 茅stos delataron a Grossi, diciendo que manten铆a relaciones sexuales con sus hijastras, y que una de ellas estaba embarazada pero nunca hab铆an visto al beb茅 nacido.
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En el allanamiento encontraron las pruebas que necesitaban para detener al italiano, es que observaron todo lo que hab铆a dentro de la casa precaria, debajo de una casa,se encontr贸 dentro de una lata, envuelto en trapos, el cad谩ver de otro beb茅, y de pronto, la situaci贸n tom贸 un rumbo contundente.
Grossi sostuvo que el primer cad谩ver encontrado era de su hijo Carlos, el segundo era de su hijastra Clara y el tercero era otro que hab铆a nacido muerto, en tanto, su mujer y una de sus hijas declararon que Clara hab铆a tenido dos hijos del asesino, situaci贸n que 茅ste neg贸 al principio, y culp贸 a supuestos amantes de ser los padres de las criaturas.
Sin embargo, d铆as m谩s tarde, Grossi confes贸 haber tenido un hijo con Catalina y cuatro con Clara, y de esos cinco concebidos, tres fueron ejecutados por 茅l y en los otros dos, tambi茅n participaron su mujer y las hijastras, con lo cual para la justicia "todo qued贸 en familia", ya que el asesino violaba a las hijastras, las ayudaba a concebir y luego mataba a las criaturas.
Cayetano Grossi: juicio y fusilamientoEn el juicio que se les llev贸 adelante a Cayetano Grossi, su esposa e hijastras, la justicia defini贸 que Rosa Ponce de Nicola y Clara y Catalina fueran condenadas como encubridoras de los cr铆menes, y las sentencias han sido de tres a帽os de prisi贸n para Rosa y Clara y dos para Catalina, m谩s las costas procesales, en tanto, Cayetano Grossi fue hallado culpable de los cr铆menes de las criaturas y fue sentenciado a muerte.
Tras el designio del presidente de la naci贸n de aquel entonces, Julio Argentino Roca, decretando que el Ministro de Guerra pusiera disposici贸n del juez del caso (Ernesto Madero), la fuerza p煤blica necesaria para que en la Penitenciar铆a Nacional se ejecutara la sentencia, por tal motivo, Cayetano Grossi fue fusilado en la ma帽ana del 6 de abril de 1900 por el teniente primero Calisto Garc铆a, el capit谩n Manuel Medrano y el sargento segundo, Emilio Lescano, quien le di贸 el tiro de gracia. Antes de la ejecuci贸n, el sacerdote Mario Macceo lo confes贸 y a pesar de ello, Grossi muri贸 diciendo que era inocente aunque la historia se encarg贸 de decir lo contrario.
POR G.A.
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