A 37 a帽os de la jornada hist贸rica que recuper贸 la democracia
ALFONS脥N.聽Para nosotros, la libertad.
Por Ricardo Filighera @Rfilighera
A聽tr谩s quedaban siete a帽os de ignominia, saqueos de bienes particulares y robos de beb茅s, persecuci贸n ideol贸gica, centros de detenci贸n masiva, destrucci贸n del aparato productivo, torturas, 30.000 desaparecidos y, como ep铆logo, una guerra en Malvinas contra Gran Breta帽a y las fuerzas de la OTAN (Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte).
Un pa铆s que estaba sumido en la m谩s profunda de las tinieblas volv铆a a respirar la libertad y a ponerse en funcionamiento. Luego de una campa帽a 谩lgida, dura y muy valiosa en propuestas, la naci贸n toda se volcaba a las urnas aquel 30 de octubre de 1983, acontecimiento inolvidable y 煤nico del que se cumplir谩n, precisamente, 37 a帽os el pr贸ximo viernes.
Los militares, por un lado, hab铆an sancionado tiempo antes de emprender la retirada su propia ley de autoamnist铆a (Ley de Pacificaci贸n Nacional) y la respuesta de los dos candidatos m谩s firmes para ocupar la presidencia no se hab铆a hecho esperar. Ra煤l Alfons铆n, por la Uni贸n C铆vica Radical, hab铆a afirmado como uno de sus puntos fundamentales de su campa帽a que la iba a abolir para llevar a cabo un hist贸rico juicio, nunca antes visto en toda Latinoam茅rica, a las primeras tres juntas de lo que se hab铆a dado en llamar el Proceso de Reorganizaci贸n Militar.
Por su parte, el candidato peronista, 脥talo Argentino Luder, sosten铆a que no iba a anularla con el argumento de que sus efectos jur铆dicos se iban a tornar 鈥渋rreversibles鈥 para el destino de la Argentina.
Estilos diferenciados
Dos personalidades con perfiles distintos y contrastantes. Alfons铆n (acompa帽ado en la f贸rmula por V铆ctor Mart铆nez) expresaba un discurso firme respecto de la defensa de las instituciones y la problem谩tica social. En tanto, Luder, acompa帽ado por Deolindo Felipe Bittel, daba cuenta de la g茅nesis social del Partido Justicialista, con un tono moderado y, por otra parte, con un sugestivo acercamiento a los sectores militares que dieron lugar, por aquellos d铆as, a varias sospechas de pactos.
Si bien la mayor铆a de las encuestas lo daban al candidato radical segundo, a corta distancia de Luder, el clima que se viv铆a en las calles de todo el pa铆s y, sorpresivamente, tambi茅n, en el gran Buenos Aires estaba hablando de otra cosa. En su 煤ltima aparici贸n p煤blica, antesala de la veda electoral, Alfons铆n hab铆a manifestado en el programa 鈥淭iempo nuevo鈥, conducido por Bernardo Neustadt y Mariano Grondona, la siguiente afirmaci贸n: 鈥淪e van a llevar (por el justicialismo) la sorpresa del siglo鈥.
聽
Luego de una campa帽a rigurosa, extenuante, por los puntos m谩s rec贸nditos del pa铆s, Alfons铆n y Luder llegaban, entonces, al final de la carrera. Los cierres de campa帽a tuvieron epicentros inolvidables en la Avenida 9 de Julio, generando una convocatoria impensada, sobre todo la del radicalismo, acostumbrado a realizar, hist贸ricamente, mitines no mayoritarios.
Entonces, Los cierres de campa帽as de la UCR, el 26 de octubre, y del peronismo, dos d铆as despu茅s, contaron con un mill贸n de personas cada acto, marcando un registro 煤nico en materia de concentraciones pol铆ticas y que nunca se repiti贸 en la historia argentina. Por un lado, Alfons铆n con su discurso progresista que cerraba, a modo de rezo, con el pre谩mbulo de la Constituci贸n Nacional; en tanto, Luder, con estilo acad茅mico, apuntaba a la impronta social del movimiento peronista.
Sin embargo, un episodio ocurrido durante el desarrollo del acto justicialista, la quema de un f茅retro con la bandera del radicalismo que llev贸 adelante el dirigente de la comuna de Avellaneda (y candidato a gobernador) Herminio Iglesias, volc贸, definitivamente, la balanza a favor de las huestes de don Hip贸lito Yrigoyen.
El gran triunfoFinalmente, lleg贸 el 30 de octubre y el electorado se polariz贸 de un modo extraordinario. Como se preve铆a, gan贸 Alfons铆n. De esta manera, la UCR sac贸 el 51,75 % de los votos y el PJ, el 40,16. El tercero fue el Partido Intransigente (PI) de Oscar Alende, con el 2,33%. Un detalle para marcar en la estad铆stica estuvo centrado en el voto femenino.
El analista Luis Gonz谩lez Est茅vez sostuvo: 鈥淓n los comicios del 11 de marzo de 1973 le aportaron a Francisco Manrique una proporci贸n de votos superior en siete puntos a la que le hab铆a dado, en consecuencia, el voto del padr贸n masculino. Particularmente, diez a帽os despu茅s, ser谩 Ra煤l Alfons铆n quien captur贸 esa preferencia femenina, que le depar贸 una proporci贸n mayor en 5 puntos a la del voto de los hombres. Un margen puntualmente favorable鈥.
En tanto, el radicalismo se impuso en la provincia de Buenos Aires con su candidato Alejandro Armend谩riz, apodado 鈥淭it谩n鈥 por sus amigos y correligionarios, y que justific贸 como nunca su sobrenombre al derrotar al peronista Herminio Iglesias en aquella jornada. Ignacio Llorente, en su an谩lisis realizado para la revista Redacci贸n, sostuvo sobre el comportamiento electoral en el gran Buenos Aires: 鈥淟a abrumadora mayor铆a que hab铆a conseguido la UCR en Capital Federal y en algunas provincias dej贸 perpleja a la poblaci贸n鈥.
Y agreg贸: 鈥淓l radicalismo triunf贸 en todos aquellos partidos que bordean la Capital Federal con la excepci贸n de la Matanza. Adem谩s se impuso en otros partidos como San Isidro, San Fernando, Tigre y Quilmes. El peronismo, sin embargo, conserv贸 la mayor铆a en lo que podr铆a denominar un segundo cintur贸n industrial constituido por Berazategui, Florencia Varela, Almirante Brown, Esteban Echevarr铆a, La Matanza, Merlo, Moreno y General Sarmiento.
El radicalismo aument贸 en aproximadamente cuatro veces su caudal electoral de 1973 mientras que el peronismo obtuvo el mismo n煤mero de votos para un padr贸n electoral que aumento en 29,8%. Los resultados confirmaron que crecieron en los contextos m谩s pobres. Ambos se disputaron el mismo electorado con sensibles ganancias para el radicalismo que capt贸 votos en los migrantes internos como lo que sugiere la alta correlaci贸n con crecimiento demogr谩ficos y aumento de votantes鈥.
Por Juan Manuel Casella "Hay que volver a la justa distribuci贸n del ingreso"
-驴Qu茅 significado tuvo para el pa铆s el triunfo electoral de aquel 30 de octubre de 1983?
-El primer aviso televisivo de la campa帽a radical incluy贸 una frase que puso en evidencia el sentido profundo de esa elecci贸n: 鈥淢谩s que una salida electoral, una entrada a la vida鈥. El 30 de octubre de 1983 signifi c贸 exactamente eso: recuperar la vida como valor esencial, la soberan铆a popular como principio de organizaci贸n pol铆tica, la vigencia de la ley como regulador social.
En el discurso de campa帽a, Alfons铆n incluy贸 otra frase con la que defi ni贸 claramente sus prop贸sitos: 鈥淣o podemos actuar como si nada hubiese ocurrido en Argentina鈥. Esa frase fue la de mayor riesgo y compromiso. Con ella afi rmaba que, si quer铆amos volver a ser una sociedad civilizada, deb铆amos sancionar los cr铆menes ocurridos durante la dictadura. As铆, reivindic贸 el estado de derecho y consagr贸 la vigencia de la justicia. Nunca, de la impunidad. -驴Qu茅 logros y cuentas pendientes dej贸 la administraci贸n del doctor Alfons铆n?
-El juicio a las Juntas Militares, a los jefes de 谩rea, a L贸pez Rega y a Firmenich devolvi贸 a la democracia argentina la legitimidad perdida en 1930. Esa decisi贸n signifi c贸 el fi n de la tutela militar y el principio de igualdad ante la ley. El ejercicio del poder confi rm贸 la vigencia del estado de derecho: nunca hubo represi贸n y la transparencia electoral fue absoluta. La pol铆tica internacional ratifi c贸 la autonom铆a de decisi贸n como pa铆s independiente. Hubo un salto de calidad en materia de derechos civiles (divorcio vincular, discriminaci贸n positiva a favor de la mujer). El discurso de Parque Norte defi ni贸 la l铆nea ideol贸gica del gobierno, con el claro contenido social que implica la 茅tica de la solidaridad. Fue un gobierno de gente honesta, que, adem谩s, sab铆a que no hay nada menos progresista que robarle al Estado. Las cuentas pendientes son las conocidas: la econom铆a (salvo el Plan Austral), la infl aci贸n, el d茅fi cit presupuestario. Pero no olvidemos las causas de fondo de esos problemas: los baj铆simos precios de las comodities, el endeudamiento, las tasas de inter茅s internacionales y el sabotaje para impedir la llegada de recursos fi nancieros en la 煤ltima etapa del gobierno.
-驴Cu谩les fueron los sectores que coadyuvaron en la salida anticipada del gobierno?
-El bajo valor de las comodities, el endeudamiento y la alta tasa de inter茅s, Cavallo y su exitosa decisi贸n de impedir el acceso a los cr茅ditos en el 煤ltimo semestre. La deformaci贸n corporativa, expresada por los sectores reaccionarios de la Iglesia (Og帽enovich, Torterolo y Bonamin, que llamaban 鈥渆l rojo鈥 a Alfons铆n). Los trece paros de la CGT. Los resabios del militarismo, resurgidos en Semana Santa.
-El radicalismo, hoy en d铆a, 驴sigue atesorando las convicciones sociales de aquellas jornadas hist贸ricas que lo llevaron al poder?
- Por supuesto, no todos son iguales. Pero una parte de la pol铆tica argentina ha decidido colocar a las conveniencias por encima de las convicciones, en una actitud de pragmatismo decadente que termina por separarla de la sociedad. Esa situaci贸n afect贸 tambi茅n al radicalismo, porque un grupo de sus dirigentes interpret贸 que la UCR es nada mas una plataforma electoral destinada a sostener candidaturas, olvidando que s贸lo sirven cuando el contenido est谩 bien defi nido, cuando el pueblo sabe cu谩les son las ideas que van a defender esos candidatos. El retroceso en materia de debate de ideas afect贸 al radicalismo, de la misma manera que a toda la pol铆tica argentina. El silencio durante el cuatrienio macrista pudo servir para alguna candidatura personal, pero agrav贸 el fracaso. Por eso, la tarea consiste en reivindicar la identidad de la UCR y sus valores hist贸ricos, incluyendo nuevas visiones que actualicen su pensamiento. La pobreza es la cuesti贸n m谩s grave que afecta a la Argentina. La UCR siempre estuvo identifi cada con la libertad, pero tambi茅n, en el mismo nivel jer谩rquico, con la justa distribuci贸n del ingreso. A ese camino debe volver.