Análisis: qué cambiaron los candidatos entre el primero y el segundo debate presidencial
Después de lo ocurrido la semana pasada en Santiago del Estero, los postulantes modificaron sus estrategias para el encuentro de este domingo en la Facultad de Derecho de la UBA. Todos los detalles, en la nota.
Por Santiago Tuñez.
Los cinco candidatos volvieron a verse las caras en el segundo debate presidencial 2023. A diferencia de lo ocurrido en Santiago del Estero, los intercambios fueron más fuertes y hubo cruces de mayor tensión. Esta vez, los postulantes arriesgaron más en la Facultad de Derecho de la UBA y se observó un reajuste en sus estrategias, cuando sólo faltan dos semanas para las elecciones del 22 de octubre.
Ese fue el caso, sobre todo, de Patricia Bullrich. Quizás por la necesidad de recuperar terreno tras su floja performance en el primer debate, la candidada de Juntos por el Cambio dejó en claro su actitud ofensiva. Encaró la noche con más ataques contra Sergio Massa (Unión por la Patria) y Javier Milei (La Libertad Avanza). Lo demostró en los dos primeros ejes temáticos del encuentro: seguridad y trabajo.
“Entre nosotros, las cosas están muy claras, ellos liberan presos. La gente tiene miedo porque a los presos los largan como si no pasara nada. Defendemos a los ciudadanos, no como el kirchnerismo. Milei quiere liberar las armas, que caen en manos de los narcotraficantes", sostuvo Bullrich, en uno de sus principales críticas a los dos rivales contra los que compite para entrar al balotaje.
Los cuestionamientos de Bullrich hacia el ministro de Economía y el libertario no se terminaron ahí. "Massa, ¿quién te dio tus números? ¿Insaurralde? Que dice que vale 500 pesos el yate que compró. No hablés de inseguridad porque no tenés autoridad moral para hacerlo", consideró la ministra. Y poco después apuntó contra Milei: "Con Luis Barrionuevo al lado no vas a hacer nada, ya te metiste la casta adentro".
Massa, por su parte, apostó a una estrategia diferente a la del primer debate en Santiago del Estero. El candidato del oficialismo se concentró en presentar propuestas que implementará en caso de llegar a la Presidencia. Y además, buscó resistir los ataques del resto de los postulantes, que criticaron su gestión económica e intentaron asociarlo a los escándalos de corrupción del kirchnerismo.
Entre otros proyectos, Massa anunció que, en caso de ganar las elecciones, una de sus decisiones será incluir al movimiento "Hamas en la lista de organizaciones terroristas" consideradas por la Argentina y adelantó que creará una agencia federal, una suerte de "FBI argentino" instalada en Rosario. También dijo que impulsará "la obligatoriedad de que las empresas paguen por la misma tarea la misma remuneración a hombres y mujeres".
En tono moderado, el ministro de Economía respondió los cuestionamientos de los otros candidatos. "No hablo de acusaciones falsas. Y respecto de Insaurralde: cometió un hecho gravísimo, le pedí la renuncia al cargo y no todos somos lo mismo, Patricia. Vos nunca pediste la renuncia de Milman", fue su réplica a Bullrich, en alusión al diputado implicado en la investigación por el atentado a Cristina Kirchner.
¿Y cuál fue el planteo Milei en el segundo debate? Esta vez, expuso con mayor claridad los puntos más polémicos de sus propuestas, como la portación de armas, la venta de órganos y su rechazo a mantener los compromisos ambientales asumidos por la Argentina. "No vamos a adherir a la Agenda 2030. No adherimos al marxismo cultural”, le respondió a Juan Schiaretti.
Uno de sus momentos más tensos fue en un cruce con Patricia Bullrich. "¿Creés que vas a cambiar algo con tantos chorros adentro de tus listas?”, le preguntó la candidata de Juntos por el Cambio.
Su respuesta no desmintió la acusación de la ex ministra de Seguridad: “Vos también tenés un montón de gente en tus listas que viene de otro lado. Mientras que vos sí podés lavar tu pasado de montonera asesina, nosotros, que sólo gritamos y decimos cosas, ¿no podemos cambiar, no podemos tomar otra gente?”.
En tanto, Schiaretti (Hacems por Nuestro País) no hizo tanto énfasis con el modelo de Córdoba, y se presentó como representante del interior del país, en una estrategia en la que también fue más incisivo en las réplicas. Y Myriam Bregman (Frente de Izquierda y Trabajadores-Unidad) se mantuvo en los mismos eje que en Santiago del Estero: confrontó con el resto de los candidatos y planteó ideas con la mirada de su espacio político.
Pasaron los debatenes presidenciales. Y en apenas dos semanas, llegará la primera vuelta de las elecciones. El tiempo de ir a las urnas.