As铆 Javier Milei traicion贸 a Bilardo
DOCTRINA A diferencia de las PASO, los n煤meros de este domingo decepcionaron a muchos seguidores del candidato libertario. Muchos integrantes de su equipo le atribuyeron el rev茅s en las urnas a聽un fallo en la estrategia electoral del candidato libertario.
Con "el diario del lunes", y los resultados de las elecciones presidenciales a la vista, para muchos analistas pol铆ticos qued贸 en evidencia que el espacio La Libertad Avanza y su candidato principal, Javier Milei, lleg贸 a su techo durante las PASO de agosto, donde la cantidad de votos logrados parec铆a vaticinar una contundente victoria en primera vuelta para este domingo, que finalmente no ocurri贸.
Lejos de suceder esto, el referente libertario qued贸 estancado con el 30 por ciento de los sufragios, en segundo lugar, detr谩s del m谩s del 36 por ciento de Sergio Massa, al frente de la lista de Uni贸n por la Patria. Ese giro en las urnas en comparaci贸n a la jornada electoral anterior, origin贸 en los compa帽eros de f贸rmula de Milei聽un mea culpa a modo de autocr铆tica que comenz贸 apenas conocidos los n煤meros oficiales.
Para algunos de ellos, la confianza generada luego de las elecciones primarias聽perjudicaron los intereses de su partido. Se trata de una verdadera traici贸n al 鈥渂ilardismo鈥, doctrina futbolera de la que el candidato libertario se declaro fan谩tico en m谩s de una oportunidad.
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En vez de festejar los goles, Carlos Bilardo, director t茅cnico de la selecci贸n Argentina que gan贸 el Mundial de M茅xico en 1986 con Diego Maradona como principal figura, se dedicada a ordenar a sus defenseores, quienes ya ten铆a un rol claro dentro del campo de juego, y ni siquiera se dejaba al azar la celebraci贸n de un tanto iconico como el que se le marc贸 a Inglaterra en cuartos de final. No hab铆a tiempo para distraerse, menos para dar ventaja al rival.
A diferencia de ese orden como primera regla del bilardismo, tanto dentro, como fuera de la cancha, el desorden y la improvisaci贸n demostrada por Milei y el resto de los integrantes de su equipo, se comportaron como si no hubiera un plan claro m谩s que ganar enemigos, mientras del otro lado, un viejo profesional de la pol铆tica como Massa generaba alianzas y desplegaba como el aparato del peronismo y los recursos del Estado en la campa帽a.
Por un lado, trat贸 de聽鈥渕ontonera tirabombas鈥, a Patricia Bullrich, y por otro, tild贸 de "basuras a los radicales, como si en el futuro no necesitara de ellos para que lo acompa帽en en el voto.
No solamente introdujo en el debate pol铆tico de los 煤timos d铆as a聽la violencia de la d茅cada del 70 en nuestro pa铆s, con un desaf铆o al consenso democr谩tico sobre el terrorismo de Estado.
De ese mismo modo, cuestion贸聽el cambio clim谩tico, una agenda muy arraigada entre los j贸venes, donde cosecha la gran mayor铆a de sus votos.
Por 煤ltimo, critic贸 sin ning煤n tipo de filtro al papa Francisco y se aline贸 en contra de la Iglesia cat贸lica, a la vez que se esmeraba en mostrar聽su admiraci贸n por el juda铆smo y su alineamiento con el Estado de Israel, en medio del conflicto b茅lico en Medio Oriente.
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Adem谩s,聽se pase贸聽sonriente con una motosierra de utiler铆a聽por el conurbano.聽Se atrevi贸 decir que cuanto m谩s alto estuviera el d贸lar ser铆a mejor para 茅l y su dolarizaci贸n.聽Y como si fuera el consultor econ贸mico de otras 茅pocas, opin贸 que quien tuviera un dep贸sito a plazo fijo en pesos har铆a bien en no renovarlo.聽
La larga vuelta ol铆mpica de dos meses fue un festejo exagerado que le cost贸 miles de votos en las elecciones, un error imperdonable para cualquier bilardista que se considere como tal, incluso para el mismo dt campe贸n del mundo, que jamas聽se hubiera permitido privarse del exito por creerse ganador de antemano.
El aporte final a ese autoboicot estuvo a cargo de su asesora de imagen personal y ahora diputada electa聽Lilia Lemoine, quien espant贸 a los votantes indecisos聽con su propuesta de聽permitir a los hombres que renuncien a la paternidad de sus hijos.聽