"El gobierno no est谩 a favor de los jueces"

Intimidades de la Rosada y m谩sRoberto Di Sandro, el Decano acreditado聽desde hace 72 a帽os en la Casa Rosada revela los detalles de la gesti贸n de Alberto Fern谩ndez en plena pandemia del coronavirus. Excarcelaciones, trabajos, sueldos y todo lo que ten茅s que saber.

Por Roberto Di Sandro
El Decano | 72 a帽os en la Casa Rosada
rdisandro@cronica.com.ar

La unidad de todos

El gobierno nacional comienza a poner en pr谩ctica una idea de distintos sectores, que tienda a unificar criterios sobre la deuda externa y los bonistas. Envi贸 un amplio texto a todos los sectores del quehacer nacional y en especial a los centros econ贸micos “de todos los colores pol铆ticos” para estructurar un plan “uniforme y de coincidencias consensuadas” para negociar el futuro de las deudas.

El trabajo fue enviado a cada una de esas 谩reas de la sociedad y ya est谩 teniendo respuestas de economistas de diferentes pensamientos como as铆 de la mayor铆a de las instituciones que constituyen todas las actividades que construyen el pa铆s. La nota entregada hace muy pocos d铆as por el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, sustenta una frase clave: “Consenso para la unidad de todos en esta dif铆cil situaci贸n que atraviesa el pa铆s”.

Esta necesidad fue cristalizada en Olivos mientras, en otro espacio de la residencia de Olivos, el presidente Alberto Fern谩ndez redactor de conceptos sustanciales del escrito, sigue segundo a segundo la evoluci贸n del coronavirus en todo el pa铆s. All铆 -hay informaci贸n en otras p谩ginas de “Cr贸nica” y bien amplia- el jefe de Esta- do insiste: “Seguir谩 la cuarentena todo lo que sea necesario y ‘d铆a a d铆a’ se ver谩 si puede haber flexibilizaci贸n o no, y remat贸: “Primero est谩 la vida”. En medio de permanentes consultas, personales, tele- f贸nicas y por videoconferencia, la m谩xima figura del pa铆s no se call贸 ante un grupo de empresarios que en ese momento dialogaba con el equipo econ贸mico: “Hay que poner punto final a los aumentos de precios. No puede ser que jornada tras jornada se remarquen. No se justifica”.

Surgir谩n medidas de un momento a otro que tienen mu- cho que ver con “castigos duros a ciertas actividades”. Justamente, en la edici贸n de la v铆spera de “Cr贸nica”, nuestro compa帽ero Javier Carrodani alude con claridad a este panorama, en un art铆culo de opini贸n que lleva como t铆tulo: “El af谩n de lucro en tiempos de pandemia”. Los vivos, sin duda, juegan no s贸lo con el bolsillo de la gente, sino tambi茅n con la salud. Ya no hay m谩s hilo que cortar.

En pr贸ximos bloques encontrar谩 muchas novedades. El Presidente resolvi贸 permanecer en Olivos y hablar con todo el mundo. Como sea, a trav茅s de videoconferencia o personalmente. Ahora se pone el barbijo por primera vez siguiendo sugerencias de un opositor: el in- tendente de Vicente L贸pez, Jorge Macri. Le acept贸 acomodarse el tapaboca para ir a un hospital. Alberto se instal贸 en Olivos, pero en Casa Rosada tiene a su jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

Por all铆 pasa mucha gente de todos los sectores. Justamente un gabinete “chico” de temas socio-econ贸micos defini贸 el lanzamiento de inspectores en todos los lugares de ventas. Especialmente en los supermercados chinos, donde la coma de aumentos se corre casi permanentemente. No le hacen caso a nadie. Otros de los temas que abordan tiene mucho que ver con los momentos de distracci贸n de la gente: la televisi贸n.

Hay quejas que llegaron hasta la Casa Rosada donde se denuncia que “siguen cobr谩ndose facturas por los partidos de f煤tbol que no se difunden porque no se juegan”. Un grupo de personas se acerc贸 hace algunos d铆as hasta Balcarce 50 para reclamar, y dej贸 una protesta. Tienen raz贸n. Dicen que el rigor comenzar谩 a observarse “ante la calentura del Presidente”. As铆 se mencion贸 el 谩nimo de ese momento de Alberto 脕ngel Fern谩ndez.

“A la lucha, se帽ora”

Si escucha todas las versiones que aparecen en las redes sociales, se vuelve loco. Tambi茅n las que surgen de boca de distintos sectores “hablados”. Algunos pueden, otros no. Sin embargo, este es cierto porque lo captamos de buena fuente: dicen que el Presidente decay贸 porque juega al “ni”: dice una cosa frente a algunos y despu茅s hace otra. La fuente fue contundente: “El gobierno no est谩 a favor de los jueces. El gobierno espera las decisiones, pero luego har谩 un an谩lisis a trav茅s de donde corresponda”, comentan.

Pero adem谩s surgi贸 algo contundente: “Estamos tratando de que esta pesadilla se termine y todos debe- mos ayudar. Parece que algunos s贸lo quieren desestabilizar”. La frase s铆 es del presidente de la Naci贸n, expuesta en rueda de amigos que incluye a algunos de sectores no oficialistas.

Desde otro 谩ngulo de la informaci贸n, se expresa la satisfacci贸n gubernamental por el ingreso de Fernanda Raverta, la nueva titular de la Administraci贸n Nacional de Seguridad So- cial (Anses). “A la lucha, se帽ora”, le dijo el n煤mero uno, al recibirla en Olivos. Horas antes, Cafiero lo llam贸 al anterior jefe, Alejandro Vanoli, y con mucha gentileza le dio el “olivo” en nombre del Presidente. Claro que previamente, parece, el cambio de opiniones no fue muy “sutil” que digamos.

“Ya fue”, dijo Cafiero. Atenci贸n: “Cr贸nica” est谩 en condiciones de revelar que existe un plan de aumentos para los jubilados, “ante la imparable sucesi贸n de incrementos que hay en todos lados”. No s贸lo los 10.000 pesos, que ahora se estiraron unos meses m谩s, sino “alzas mensuales o bimestrales”. Hay una propuesta de ahora para eso. Otra presentaci贸n de un n煤cleo de un sector popular: una “recaudaci贸n patri贸tica”.

驴De qu茅 manera? Restar a cada persona que tiene un trabajo efectivo cincuenta pesos por mes y a los que perciben sueldos mayores a los cien mil pesos, “cien pesos por mes”, para destinarlos a los que no tienen trabajo. Todo hasta tanto se equilibre la situaci贸n econ贸mica. No se excluye ning煤n retiro a los jubilados.

La regulaci贸n debe estar a cargo del Estad,; de una co- misi贸n integrada por representan- tes del Congreso, de la CGT, de los empresarios, para “que se cumpla estrictamente”. “Todo controlado”, dice el grupo que present贸 un escrito que no s贸lo lleg贸 a la Rosa- da, sino a todos los ministerios y dem谩s organizaciones institucionalizadas.

Hay m谩s trascendidos y versiones que se ajustan al mo- mento que atravesamos. Una pro- puesta alude a la necesidad de sus- pender las cuotas que millones de trabajadores y empleados tienen comprometidas con diferentes empresas de pr茅stamo o bancos oficiales y privados. Una voz muy cercana al ministro de Econom铆a mencion贸 algo “por s贸lo seis me- ses, hasta tanto pueda vislumbrar- se un alivio en la situaci贸n social”. Otra voz remarc贸 -y sin duda es la realidad- que “un gobierno debe generar trabajo creando fuentes aunque sea peque帽as脿 para eso est谩”.

As铆 debe ser. El 1掳 de Mayo una radio difundi贸 un mensaje de Juan Domingo Per贸n al celebrarse el D铆a de los Trabajadores. D茅cadas pasadas, claro. Los que escuchaban, muchos j贸venes, se sorprendieron por realidades que mostraba “como si estuviera vi- viendo el momento”, comentaron. Un hombre de a帽os no pudo con- tenerse y con absoluta propiedad en sus palabras se dirigi贸 al actual gobierno: “Ustedes dicen que son peronistas脿. Entonces, escuchen y aprendan, se帽ores”. Tel贸n.

A no bajar sueldos

Se buscan todas las medidas para evitar la reducci贸n de salarios. Circulan versiones de que la Confederaci贸n General del Trabajo (CGT) y la Uni贸n Industrial Argentina (UIA) llegar铆an a un acuerdo en lo que hace al aumento de salarios, pero al mis- mo tiempo reducir sueldos. Se desminti贸 por parte de la central obrera, pero el mayor rechazo a la versi贸n surgi贸 del propio gobierno, donde desde el Presidente hasta los ministros de Econom铆a, Mart铆n Guzm谩n, y de Trabajo, Claudio Moroni, se sorprendieron por la especie.

“Actualmente se est谩 en negociaci贸n y eso no se trat贸 nunca”, dijo una voz del Ministerio de Trabajo. Esperemos que esta sea la verdad. Ma帽ana anuncian en Olivos varias reuniones “a distancia” del gabinete econ贸mico-social. Pero antes, como todos los d铆as, el mandat聽rio recibe consejos directos y personales del grupo de m茅dicos que integran su comit茅 sanitario y de all铆 surgen nuevas disposiciones para la lucha contra el virus o de- cisiones que, si fueron adoptadas y no son aceptables, se eliminan de inmediato.

Por eso el concepto de “d铆a a d铆a” que menciona el jefe de Estado acerca de la estrategia tomada por su gesti贸n en este momento de la historia. Volvemos en siete d铆as con “Intimidades”. 隆Fuerza, Argentina!

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