El objetivo de Cambiemos es pasar la recesión

La estrategia del oficialismo se aventura a terreno desconocido en los inicios de la campaña.

El presidente de la Nación durante un acto en Quilmes.

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Por Florencia Golender
@flopa01

No le tocó hasta ahora a la coalición de gobierno enfrentar tiempos difíciles en materia económica. Sí complicados, por algunos sectores donde hubo caída de empleo o por la merma del poder adquisitivo de los trabajadores, pero no de recesión. Así, la contención social podría no alcanzar para combinar la campaña presidencial con los efectos del cimbronazo de mayo. La prueba de fuego será este semestre y el verano para Cambiemos, que no se achica tampoco apuesta ya a una reelección segura.

La tormenta financiera fue para el gobierno, además de la puesta en evidencia de un mal manejo de la macroeconomía, una patada al tablero político que con tanto cuidado los amarillos venían armando desde la victoria en las legislativas de 2017. La oposición, que parecía entregarse a una derrota inevitable en 2019, vio golpeado a su adversario y se atrevió a jugar.

Ahora la campaña será interesante. Si bien se espera un escenario similar al de 2015, de polarización entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner, el peronismo federal, dialoguista (y otros), se anima a generar una alternativa superadora (en proceso), aunque aún no tiene candidato que mida bien en las encuestas. Una parte, además, viene trabajando por la unidad.

La campaña exigirá a Cambiemos demostrar una vez más su capacidad para generar aliados y para convencer en las urnas. El desafío es que ya no se tratará sólo de su propio mérito para presentar candidatos, sino que pesan en la balanza los años de gestión a nivel nacional, en especial, los últimos meses donde se produjo una segunda devaluación sin control del Banco Central. Ese escenario es totalmente nuevo para Macri.

Tras pasar la semana más estable para el dólar desde su apreciación (50%) en mayo, el Presidente se mostró junto a la gobernadora María Eugenia Vidal en Bernal, Quilmes. Dijo Macri el último martes: “Sin dudas habíamos tomado envión en 2017 y tal vez lo que nos pusimos como objetivo no fue coherente: bajar la inflación rápidamente y el déficit fiscal gradualmente”.

Fueron cinco días de cambios, en Quilmes se lanzaron los nuevos préstamos de la Anses, luego de que el último lunes se recortaran las asignaciones familiares. Aumentó el subte un 66% y se sinceró una suba del 100% en la tarifa de tren y colectivos entre enero y octubre. El ministro de Energía, Javier Iguacel, confirmó el alza en la luz desde el 1° de agosto (30% promedio) y en pocos días se sabrán los porcentajes del gas. Además, confirmó otro incremento en febrero.

En la provincia, la gobernadora bonaerense retomó varias medidas de contención social como el 50% de descuento en supermercados dos miércoles al mes, pero a su vez, su imagen sigue cayendo producto de la causa por supuestos aportantes truchos en la campaña de 2017.

Si de cuestiones judiciales se trata, la tapa de todos los diarios se la llevó la causa de los cuadernos que tiene de protagonista al chofer del número dos del ex ministro de Planificación Julio De Vido, Roberto Baratta, quien habría registrado los detalles de las coimas millonarias que ayudó a trasladar. Está a cargo del juez Claudio Bonadio, y ya encargó el allanamiento de la oficina de Crisitina Kirchner en el Senado (algo que se definirá el próximo martes). La batalla en el Poder Judicial acompañará a la recesión.

“Ahora no hay que aflojar”, se escuchó mucho ayer en el plenario federal de la Coalición Cívica realizado en un hotel del porteño del que participaron Vidal, Marcos Peña, Horacio Rodríguez Larreta, y otros. En esa suerte de lanzamiento de campaña, el mensaje de Mario Negri, jefe del interbloque de Cambiemos en Diputados, fue claro en términos de lo que viene: “Les pido por favor: no hay que recular. Para ser de Cambiemos hay que apretar el acelerador y seguir adelante”.

La diputada Elisa Carrió aportó lo suyo a la unidad: “Cuando atacan a Macri y a Vidal están atacando a la República”.

El jefe de gabinete ratificó el rumbo: “Lo que más nos pide la sociedad es convicción y sabemos que duele y cuesta llegar a un equilibrio fiscal, pero lo tenemos que hacer por los que más sufren y sufrieron”.

Habrá que ver qué tan alto es el umbral de dolor del pueblo argentino. Sobre todo luego de la recomendación que publicó el último viernes el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la que pide a la Argentina desplegar un “ambicioso esfuerzo” de reformas estructurales (laborales, impositivas, etc.).

Mostrarse fuerte en la adversidad y en la recesión. Así serán los próximos meses para Cambiemos, que se prepara para otra hazaña propia o una derrota propia en 2019.

Los precios

El Presidente blanqueó la proyección de inflación para fin de año (30%) y puso fin al anhelo de bajarla considerablemente respecto a 2017 (25%). Los precios terminarán de sentir el impacto de la tormenta en los próximos meses, para los cuales también se sinceró una fuerte recesión. El dólar tuvo su mejor semana en mucho tiempo y se mantuvo estable, cerca de $28.

Dar la cara

El método más efectivo de Cambiemos para neutralizar las malas noticias, por ejemplo, un aumento de los servicios o una rebaja de las asignaciones familiares, es dar la cara. Apuestan a que “siempre decir la verdad” sea suficiente para contener el malestar social.

Mejor imagen

El as de Cambiemos, Vidal, está recibiendo algunos cuestionamientos. Sigue siendo, en tanto, la dirigente con mejor imagen del país. Más allá de la estrategia de la Rosada, este último miércoles se reunió con dirigentes municipales (impacientes por una candidatura) para intentar disolver internas y bajar línea: “No es tiempo de campaña”, habría dicho.

Poder judicial

Tras desplazar al fiscal Hernán Schapiro por el fiscal Guillermo Ferrara en la causa por supuestos aportantes truchos a la campaña bonaerense de 2017, la tapa de los diarios se la llevó esta semana la causa de los cuadernos (ver arriba). Se espera intensa actividad en el Poder Judicial en año electoral.

Gremios "opositores"

Endurecer el vínculo con los gremios “opositores”. Un claro ejemplo son las multas millonarias aplicadas a Camioneros, cuyo secretario general es Hugo Moyano, y a docentes bonaerenses, liderados (entre otros) por Roberto Baradel. Las malas noticias sobre la economía pusieron fin a la postura expectante de los dirigentes de la CGT.

Créditos

Relanzamiento de créditos de la Anses, para jubilados y AUH. En otro orden, la AFIP anunció un plan de facilidades de pago de hasta cuatro años para todos los contribuyentes con deudas hasta el 30 de junio, incluye la extensión de plazos para los embargos.

Servicios públicos

Los servicios públicos de gas y luz jugarán un papel central en la campaña, serán un gran talón de aquiles para el gobierno cuando deba argumentar incrementos superiores a los planteados en 2017 por la corrida del dólar. Los valores de las boletas seguirán creciendo y el ministro Iguacel confirmó otro ajuste para febrero. Luego, durante los meses de plena campaña, no habría más cambios.

Fuerzas Armadas

Redoblar la guerra contra las mafias. En esa dirección va el decreto que habilitó la participación de las Fuerzas Armadas en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, y en seguridad interior. Hay consenso en la oposición para intentar derogarlo a través del Congreso.

Fragmentación del peronismo

Colaborar con la fragmentación del peronismo. En plena tormenta, la oposición vio la luz y es casi tan clara que podría alcanzar para ver la unidad. Varios dirigentes trabajan en esa dirección, otros mantienen su postura irreconciliable con el kirchnerismo. La foto de Cristina Kirchner con Hugo Moyano del último viernes se imprime en este marco.

Indecisos

Recuperar a los indecisos. Los votantes que el massismo y el randazzismo no pudieron retener en la última elección, podrían quedarse esta vez en el peronismo. El bolsillo es el termómetro para muchos y en tiempos de recesión, el oficialismo está en clara desventaja. Todo puede pasar.

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