Espionaje: ¿qué hay en el celular del asesor de Macri?
Tras el rechazo del juez Villena a su excarcelación, los abogados de DarÃo Nieto pidieron invalidar el contenido de su teléfono celular, asegurando que fue obligado por los policÃas que lo detuvieron a poner el código para abrirlo.
Con nuevas indatagorias, que incluyen a la ex jefa de Documentación Presidencial, Susana Martinengo y a varios ex espÃas, continúa hoy la causa por espionaje ilegal durante la presidencia de Mauricio Macri.Â
Martinengo es una de las personas de mayor confianza del ex mandatario, pese al desconocimiento público que se produjo en los últimos dÃas, y la única de los detenidos por la banda de espionaje que no habÃa sido citada por la comisión Bicameral del Congreso que también investiga el accionar de los espÃas de la Agencia Federal de Investigación (AFI) que comandaron Gustavo Arribas y Silvia Majdalani.Â
Más allá de los testimonios, que podrÃan ser clave, una de las pericias que más se esperan es sobre el teléfono celular de DarÃo Nieto, secretario personal del hombre fuerte del PRO. Su defensa presentó anoche un pedido para declarar nulo el allanamiento a su casa, con especial énfasis en el contenido de su teléfono celular. Su abogado argumentó que el juez de Lomas de Zamora actuó fuera de su jurisdicción, sin dar cuenta a un juez porteño, y que Nieto fue obligado a desbloquear su teléfono celular bajo amenaza de quedar detenido, sin que de antemano se dijera qué se estaba buscando allÃ.
¿Cómo fue el allanamiento?El operativo fue de pelÃcula de espionaje. Según el relato de su defensa, dos policÃas de civil sin identificación lo abordaron en un estacionamiento y le pidieron el teléfono y otros elementos, asegurando que quedarÃa detenido si no colaboraba. Luego, lo hicieron ir a su domicilio para que sea testigo del allanamiento, y posteriormente lo trasladaron a una dependencia de Prefectura para exigirle que abra su teléfono (con huella celular o retina). Recién ahà le habrÃan informado de qué se trataba la acusación.Â
Cabe aclarar que desbloquear un aparato electrónico puede llevar meses, y que el pase de manos entre los distintos peritos que intentan hacerlo suele incluir la pérdida de contenidos del mismo. El caso de la vedette Natacha Jaitt es claro en ese sentido. Pasaron dos años desde su muerte hasta que la Justicia logró acceder a su computadora personal.Â
Los secretos de la relación estrecha entre el ex secretario personal del presidente con la causa y los operativos de espionaje ilegal podrÃan quedar expuestos ante la opinión pública si el contenido de esos mensajes se filtrara a la prensa -tal como sucedió, por ejemplo, con las charlas entre Cristina Kirchner y Oscar Parrilli, que sin relevancia para la causa que se investigaba demostraron su desprecio por el PJ, los industriales y hasta el maltrato hacia su subordinado-. Todo eso, más allá de lo que pueda aportar a la investigación.Â
Martinengo y los espÃasDesde las 9:30, el juez federal Federico Villena tenÃa previsto comenzar la nueva ronda de inadagatorias a los más de 20 detenidos en diversos operativos. Además del mencionado testimonio de la ex jefa de Documentación Presidencial, recibirán las preguntas del magistrado y la fiscal del caso el exdirector de Contrainteligencia de la AFI Diego Dalmau Pereyra, y los exagentes de la AFI Facundo Melo, Jorge Sáez, Leandro Araque, Emiliano Matta -que fue detenido ayer- y MarÃa Mercedes Funes Silva.
Todos pasaron en el último mes por el Congreso para apuntar contra los ex directores de la AFI, Gustavo Arribas y Silvia Majdalani.Â
Ayer, en tanto, la primera tanda de indagatorias en la causa incluyó preguntas sobre maniobras de seguimiento al titular de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, informaron fuentes judiciales con acceso al expediente.
Varios detenidos accedieron a responder preguntas en la ronda de declaraciones de ayer y, según pudo reconstruir Télam, el temario versó sobre espionaje contra los dirigentes polÃticos Diego Santilli y Graciela Camaño, pero también sobre trabajos realizados para un programa de televisión y seguimientos al titular del máximo tribunal.
Â