Imputaron al intendente de R铆o Grande por los "favores sexuales"
El fiscal mayor del Distrito Judicial Norte de Tierra del Fuego, Guillermo Quadrini聽fall贸 en contra Gustavo Melella聽por "abuso sexual coactivo", en la causa que investiga pol茅micos pedidos a trabajadores indigentes a cambio de empleo.
El fiscal mayor del Distrito Judicial Norte de Tierra del Fuego, Guillermo Quadrini, imput贸 formalmente este mi茅rcoles聽al intendente de la ciudad de R铆o Grande, Gustavo Melella, por el presunto delito de “abuso sexual coactivo”, en la causa que investiga si pidi贸 favores sexuales a trabajadores indigentes a cambio de empleo.
As铆 lo confirmaron fuentes de la Justicia fueguina y detallaron que Quadrini realiz贸 la imputaci贸n al suscribir un "requerimiento de instrucci贸n penal" surgido de la denuncia presentada por el obrero de la construcci贸n Mario Lovera, unas de las tres presuntas v铆ctimas de Melella que dieron testimonio en sede judicial.
El fiscal sintetiz贸 en su pedido de investigaci贸n, que el hecho vinculado con Lovera habr铆a tenido lugar a mediados de 2016, “en circunstancias en que el denunciante se hizo presente en el domicilio de Melella, ubicado en el barrio de Chacra II (de R铆o Grande) y una vez all铆, el intendente lo interrog贸 sobre su situaci贸n laboral y le ofreci贸 desempe帽ar funciones en el Municipio de esa ciudad”.聽
El obrero declar贸 que, entonces, Melella "lo oblig贸 a materializar actos sexuales contra su voluntad frente al temor que implicaba negarse, dada su condici贸n de Intendente y m谩xima autoridad de la ciudad".
Para Quadrini, los hechos descriptos y que forman parte del expediente "resultar铆an constitutivos del delito de abuso sexual bajo la modalidad de abuso sexual coactivo o intimidatorio de una relaci贸n de dependencia, de autoridad o de poder, previsto y reprimido en el art铆culo 119, primer p谩rrafo, del C贸digo Penal".
La Fiscal铆a entendi贸 que esa figura legal lo es “sin perjuicio” de las que pudieran surgir durante la investigaci贸n.聽
A su vez, el fiscal le solicit贸 al juez de instrucci贸n 2 de la ciudad, Ra煤l Sahade, que en adhesi贸n a lo solicitado por el denunciante (ya constituido en parte querellante del caso) se le pidan informes a las compa帽铆as telef贸nicas a las que pertenecen los tel茅fonos de la v铆ctima y el imputado, “con la finalidad de comprobar si existen comunicaciones que puedan estar relacionadas con la investigaci贸n”.
Tambi茅n pidi贸 un peritaje sobre el tel茅fono de H茅ctor Daldi, un empleado de planta pol铆tica del Concejo Deliberante, que seg煤n Lovera actu贸 como emisario de Melella para ofrecerle dinero y trabajo a cambio de que retirara la denuncia.
En el caso de las otras dos v铆ctimas: Alfredo Suasnabar, un trabajador de la construcci贸n de 55 a帽os, y Dami谩n Rivas, un carpintero de 48, el fiscal Pablo Candela -que intervino primero en las actuaciones- desestim贸 la formaci贸n de una causa penal por entender que no se configuraba ni siquiera la sospecha del delito de abuso sexual.
Al respecto, la Justicia fueguina inform贸 que ese dictamen de Candela, cuyo contenido se mantiene en secreto, se encuentra a consideraci贸n del juez Sahade, que todav铆a puede rechazarlo y correr una nueva vista a la Fiscal铆a.
Rivas testific贸 ante la Justicia que Melella “empez贸 a mandarme mensajes de WhatsApp y tambi茅n me llamaba y me preguntaba si la ten铆a grande, en referencia al pene, porque 茅l la quer铆a sentir, y siempre me ped铆a si conoc铆a a alguien para presentarle. Me dec铆a que yo era un cag贸n y que nunca iba a hacer nada, y que no pod铆a creer que no ten铆a ning煤n conocido para presentarle. Pero yo no iba a llevar a nadie conocido para eso".
Por su parte Suasnabar, declar贸: "Un d铆a estaba mal, era el mes de enero, no hab铆a trabajo, no ten铆a un peso. Y cuando uno tiene familia, busca hacer cualquier cosa. Entonces me dijo que fuera a verlo en su departamento (…) Me fui para ah铆 pensando en que iba a tener trabajo. Sub铆, me atendi贸 el se帽or, y me abraz贸, me bes贸 y empez贸 a hacerme cosas, me baj贸 los pantalones y se mand贸 el miembro en su boca.
Yo lo que hice es apartarlo, le dije 'par谩, qu茅 es lo que pasa, yo vengo por el trabajo, no por esto'. Y 茅l me dec铆a "entregate, papito, entregate".
El abogado Francisco Gim茅nez, que representa a Lovera en la causa, sostuvo que “Quadrini hizo la tarea que le corresponde, el mismo d铆a que se reincorpor贸 a tribunales despu茅s de una licencia por enfermedad”.
“Aqu铆 el que estuvo mal fue el juez, que por el C贸digo Procesal Penal ten铆a 24 horas para girarle el caso al fiscal, y se demor贸 50 d铆as. Por eso la causa estuvo demorada y ahora se revitaliza a partir de su difusi贸n p煤blica”, afirm贸 Gim茅nez.