Javier Milei buscará consenso en Washington con Trump y el FMI mientras el Congreso se adapta
El 20 de enero viajará para conseguir dólares frescos que le permitan “cubrirse de un mega cisne negro†si sale del cepo. El mismo lunes, convocó a diputados y senadores a sesiones extraordinarias para eliminar las PASO. Dos desafÃos claves para su estrategia electoral.
Cuando Javier Milei llegue al Capitolio de los Estados Unidos para la asunción de Donald Trump y evalúe el nivel de apoyo concreto de los republicanos a más deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por unos U$S11.000 millones, en el Congreso Nacional iniciarán las sesiones extraordinarias que prometen empezar a definir su relación con el PRO. Se acercan dos momentos claves para su estrategia de cara a las elecciones de octubre.
El 20 de enero, en pleno invierno norteamericano, el Presidente de la Nación usará su instinto para anticipar si Trump y su equipo pondrán la plata donde ponen la boca (hasta ahora llena de elogios) y, principalmente, bajo qué condiciones le construirán un puente hacia esos fondos frescos para las reservas del Banco Central y asà llegar a las urnas con la inflación “terminadaâ€.
El mismo dÃa de verano argentino, parte de su mesa chica dará inicio a las primeras batallas en la arena parlamentaria con una oposición fragmentada. Por eso, antes de su viaje al norte y de que los diputados y senadores vuelvan a sus bancas, Milei citará a la Casa Rosada a los bloques aliados y dialoguistas que ya demostraron alineamiento con el Poder Ejecutivo.
Sus alfiles pondrán en marcha tratativas con dirigentes dispuestos a adaptarse a la lealtad exigida al Presidente para ser considerados para ocupar una banca violeta, se entusiasman con someter a otros que esperan cuidar su identidad como aliados no conversos y, más que nada, se preparan para polarizar con el peronismo kirchnerista.
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Desde que Milei firmó el decreto con el llamado al Congreso, los opositores amigables tienen la puerta abierta para demostrar qué alternativa eligen. Las sesiones durarán hasta el 21 de febrero y la primera prueba será respaldar en la Cámara de Diputados al gobierno en su objetivo de eliminar las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) –una decisión que justamente daña el ordenamiento de la oposición para dirimir internas en las urnas, en caso de que exista la intención).
El sello violetaEs el margen de acción en el que el oficialismo se moverá para el armado de listas legislativas donde busca hacer pesar el sello violeta. En Casa Rosada aseguran que las mediciones propias alimentan la hipótesis de que cualquier nombre de dirigente que acepte estar en su boleta será traccionado por la marca de La Libertad Avanza.
En la otra esquina del round electoral, donde los protagonistas a nivel nacional son (por ahora) la expresidenta, Cristina Kirchner; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; y el exministro de EconomÃa y candidato presidencial de Unión por la Patria, Sergio Massa; se preparan para actuar en espejo aunque con menos poder de imponer su voluntad en el armado de listas de forma unilateral.
Milei quiere de un lado a todos los que prioricen “arrasar con el kirchnerismo†(su forma de englobar al peronismo y otras fuerzas no acuerdistas, además de un estilo de gestionar el Estado “presente†que aborrece). A esa oposición a la que llama “los kukas†el contraste le viene como anillo al dedo en su intención de representar y adosar todo lo que no quiere ni intenta ser mileÃsmo.
La nueva grieta (con diferentes matices y reglas a la que alguna vez supo jugar Cambiemos, luego Juntos por el Cambio) podrÃa reordenar en 2025 el mapa polÃtico argentino tras dividirse en tres frentes en 2023 y sorprender con la victoria del economista outsider.
En Casa Rosada saben a quién daña esa táctica libertaria principalmente y es al PRO, fundado por el expresidente Mauricio Macri –se animan a subestimarlo a la luz de la caÃda estrepitosa en las encuestas, una pérdida de electorado que es casi enteramente ganancia para La Libertad Avanza-.
El reto para el empresario que llegó a Presidente al encabezar la misma cruzada contra (por entonces) los “kâ€, es enorme. Se encuentra expuesto por Milei que por ahora lo destrata con sutilezas como sus insultos a la moderación, con filas que flaquean rentadas por el libertario y, peor aún, ante la crisis total de perder los adeptos a su figura que aún le quedan en el centro, reticentes todavÃa a darle su voto a la derecha.
Milei y su triángulo de hierro saben lo poderosa que es para muchos de esos alineados o exalineados con el macrismo la condición de estar del lado del lÃmite que trazan sus votantes: con cualquiera menos con el kirchnerismo.
Desde un sector del radicalismo, mientras el PRO parece implosionar y desafÃa al lÃder libertario con el desdoblamiento de las elecciones porteñas (creen que pueden asustar a Milei con exponerse a una derrota antes de las nacionales), dejaron en claro esta semana, que sienten la “responsabilidad histórica de evitar la restauración†de la fuerza que gobernó entre 2003 y 2015.
Milei confÃa en que no necesita nombres conocidos públicamente para sus listas. Con la marca alcanza. Igual, apostará fuerte a convertir a los de esa gama y romper el PRO si no acepta sus términos. Es especial, buscará atraer a los que se hayan sentido defraudados por el estilo moderado para ejercer el poder y gestionar la economÃa que, según su análisis, impuso entre 2015 y 2019 Macri, perÃodo que incluyó la vuelta al endeudamiento con el FMI.
Trump, ¿incondicional?Milei viajará a los Estados Unidos probablemente el viernes 17 de enero. Lo acompañarán la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y está confirmado que al ARG 01 subirá también al ministro de EconomÃa, Luis Caputo.
Milei y “Toto†Caputo tendrán varias reuniones para intentar cerrar en el primer cuatrimestre del año un nuevo programa de deuda con el organismo que conduce Kristalina Georgieva y tiene como principal acreedor a los Estados Unidos. Es decir, en paralelo o antes de definir en el Congreso Nacional si hay o no PASO, esperan tener firmado el acuerdo por más deuda.
El Presidente reveló esta semana que el monto a solicitar parte de 11 mil millones de dólares, además de los 45 mil que debe pagar el paÃs otorgados durante el gobierno de Macri con el “ok†determinante de Trump en su primera presidencia.
El cálculo de dólares se basa, según explicó, en lo que requiere salir del cepo cambiario bajando al máximo el riesgo de una consecuente devaluación del peso.
“Nos estamos cubriendo de un mega cisne negroâ€, confesó. En ese marco, la incógnita central que abre un nuevo préstamo sigue siendo los condicionamientos del FMI, adepto a fijar como regla que sus desembolsos no se usen en contener el precio del dólar (tal cual ocurrió en 2018).
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No es casual que esta semana el presidente Milei haya tildado de “una vergüenza y una estupidez†el análisis del modelo actual de quien llamó a votarlo en 2023, el funcionario más importante del gobierno de Carlos Menem y padre de la convertibilidad, Domingo Cavallo. El exministro de EconomÃa diagnosticó que hay un atraso cambiario del 20%.
Milei devaluó el 120% (o “sinceróâ€, como suele aclarar) el peso frente al dólar apenas asumió. Luego, se mantuvo firme a lo largo de su primer año de gobierno rechazando esa herramienta bajo el pretexto de que genera inflación, tal cual ocurrió las últimas veces que se aplicó.
La inflación de noviembre 2023, por ejemplo, fue 12,8%. La de diciembre siguiente, tras la devaluación, fue 25%, la de enero 2024 fue 20%. Milei llegó a diciembre 2024 con una inflación cercana a 2,5% y una imagen positiva del 50% en las encuestas.
El Presidente afirma que no tocará el tipo de cambio. Lo hace al apuntar a Cavallo y al desoÃr los reclamos que empiezan a llegar del sector agroexportador (y otros industriales) por una mejor competitividad. Promete, ante la impaciencia del campo, una baja de las retenciones lo antes posible.
Milei sabe, como le ocurrió a todos sus antecesores que devaluar en año electoral es casi tirar la toalla en el ring. Con esa opción descartada en la voluntad del libertario, la hazaña será lograr consenso en Washington para que la deuda no vaya atada a ninguna piedra que haga hundir el sueño de un Congreso que acate sus órdenes a rajatabla en la segunda parte de su gobierno.
A cambio, el FMI podrÃa conseguir algunos viejos anhelos de la receta que acostumbra proponer para mejorar la economÃa Argentina: reforma laboral, previsional e impositiva. Las tres serán anunciadas en detalle el 1° de marzo por Milei en su discurso de apertura de sesiones ordinarias.