La CGT desafía al gobierno por la marcha de jubilados: "Vamos igual, aunque haya protocolo antipiquetes"
Así lo dijo el cosecretario de la central obrera, Octavio Argüello, quien criticó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y aseguró que el intento de impedir la protesta social es “una locura”.
"Vamos a marchar igual, aunque haya protocolo antipiquetes". La frase fue pronunciada este martes por el cosecretario general de la CGT, Octavio Argüello, al ratificar que los sindicatos nucleados en la central obrera se movilizarán mañana junto con los jubilados al Congreso, más allá de que el operativo de seguridad esté a cargo de las fuerzas federales o de la Policía de la Ciudad.
El dirigente camionero, que reemplazó a Pablo Moyano en el triunvirato que conduce la CGT, cuestionó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y dijo que el intento de impedir la protesta social es "una locura". "Ella no puede actuar en el ámbito de la Capital Federal -afirmó-. No está habilitada para poner todas las fuerzas represivas que acostumbra poner, porque en la Capital hay una fuerza para actuar”.
"Ya sabemos quién es Patricia Bullrich, tiene una larga historia. Me pregunto cómo puede seguir estando en un cargo, hace 40 años que vive del Estado”, sumó en sus críticas a la funcionaria.
Argüello mencionó, en ese contexto, el recurso de amparo presentado por la CGT y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), en el que pidieron que el Ministerio de Seguridad nacional se abstenga de intervenir en la protesta "más allá de los límites de protección federales".
El juez Roberto Gallardo hizo lugar a ese planteo, aunque el gobierno porteño decidió apelarlo y la cartera encabezada por Bullrich presentó un pedido de juicio político contra al magistrado.
El paro general de la CGT se extenderá por 36 horas. Empezará este miércoles al mediodía, con la movilización junto a los jubilados al Congreso, y continuará durante todo el jueves. Será la tercera huelga en contra del gobierno de Javier Milei, luego de las realizadas en enero y mayo de 2024.
La medida de fuerza, explicó la central obrera en su convocatoria, será en rechazo a la "política económica" y el "piso a los aumentos salariales" planteado por la administración libertaria, y en defensa "al salario y los derechos de los jubilados".
“Todos los días hay despidos, no sólo en el Estado, sino también en las empresas privadas”, aseveró Argüello, y enfatizó que desde el gobierno nacional “están encaprichados en pisar los aumentos (de sueldos), como parte de una política de salarios a la baja”. Y concluyó: "El Presidente no entra en razones y esto se va a profundizar, porque estamos en una situación muy difícil y el que siempre paga las consecuencias es el pueblo".