POL脡MICA

La estrategia de la oposici贸n para hacer caer el DNU que le da m谩s poder a la SIDE

La oposici贸n al gobierno de Javier Milei en el Congreso busca derogar el decreto de necesidad y urgencia firmado por el presidente de la Naci贸n para empoderar al Sistema de Inteligencia de Estado.

Con un movimiento de pinzas, la oposici贸n ya empez贸 a activar los mecanismos para frenar en el Congreso la vigencia del decreto de necesidad y urgencia 941/25, con el que el gobierno reform贸 el Sistema de Inteligencia Nacional, empoderando a la SIDE con atribuciones in茅ditas en los a帽os de la democracia moderna.

Los caminos elegidos operan de manera simult谩nea y son dos: el examen sobre la validez del DNU que el presidente Javier Milei firm贸 en las 煤ltimas horas de 2025 para no tener que "esperar la cadencia habitual del tr谩mite legislativo", seg煤n los ansiosos considerandos de la norma en cuesti贸n; y el control parlamentario de las acciones de la Secretar铆a de Inteligencia a trav茅s de una comisi贸n bicameral.

Cada uno por su lado, pero con los objetivos en com煤n, la oposici贸n dialoguista (conformada por los bloques de Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalici贸n C铆vica, agrupados en el interbloque Unidos) y la m谩s dura, encarnada por Uni贸n por la Patria, pidieron a las autoridades de ambas c谩maras la conformaci贸n de las comisiones bicamerales de Tr谩mite Legislativo y de Fiscalizaci贸n de los Organismos de Inteligencia. Esta 煤ltima est谩 ac茅fala luego de que su 煤ltimo presidente, el radical Mart铆n Lousteau, finalizara su mandato como senador.

El DNU firmado por Milei ampl铆a el poder de la SIDE.

La mayor cantidad de fichas est谩 puesta en la comisi贸n que debe revisar la validez de los DNU. De acuerdo a la ley 26.122, el Ejecutivo tiene diez d铆as h谩biles para enviar el texto del decreto y la comisi贸n bicameral tiene otros tantos para expedirse. Si ese tr谩mite no se cumple, ambas c谩maras quedan habilitadas para darle "expreso e inmediato tratamiento" al decreto. Si una de ellas no lo rechaza, la norma sigue teniendo vigencia; pero si las dos votan en contra, queda derogada, como ya ocurri贸 el a帽o pasado con el DNU 340/25 que imped铆a el derecho de huelga en actividades consideradas esenciales.

Si se cumplen esas fechas, estiman en la oposici贸n, el DNU podr铆a ser examinado a partir del 29 de enero, unos d铆as antes de que se abra un nuevo per铆odo de extraordinarias, al que el Ejecutivo pensaba llamar (al menos hasta que emiti贸 este decreto) el 2 de febrero.

Claro que en la agenda del oficialismo a partir de esa fecha hab铆a otras prioridades, como la reforma laboral y la ley de glaciares, y no precisamente andar revisando los DNU del a帽o pasado.

"El 30 de diciembre termin贸 el periodo de extraordinarias convocado por el Presidente. Ese d铆a difunden en off que reabren las extraordinarias el 2 de febrero. Y a las pocas horas emiten un DNU espantoso. No hay necesidad ni urgencia. Llamen a extraordinarias y manden proyecto de ley", protest贸 Germ谩n Mart铆nez, presidente de la bancada de Uni贸n por la Patria en Diputados.

El Gobierno modific贸 por DNU la Ley de Inteligencia.

Desde el interbloque Unidos, en tanto, exigieron "que el Congreso trate y rechace de inmediato" el decreto y que "cualquier reforma al sistema de inteligencia se discuta como corresponde: en el Parlamento, a la vista de la sociedad".

Aqu铆 entra a jugar el segundo factor: un control parlamentario sobre las actividades de la SIDE. Es que el DNU da a ese organismo atribuciones ampl铆simas. Seg煤n la enumeraci贸n de Unidos: "Declara que todas las actividades de inteligencia pasan a tener car谩cter encubierto; extiende adem谩s la l贸gica de la contrainteligencia a todo el Sector P煤blico Nacional, una medida que abre la puerta a pr谩cticas de vigilancia sobre 谩reas y trabajadores que nada tienen que ver con las 谩reas sensibles. Y habilita al personal de inteligencia a aprehender personas en casos de flagrancia, una facultad propia de las fuerzas de seguridad que contradice el consenso democr谩tico construido desde el retorno de la democracia: los servicios de inteligencia no pueden transformarse en una polic铆a secreta".

La profundidad de la reforma establecida por decreto es tan grande que ni siquiera el PRO, que cerr贸 l铆neas con el gobierno nacional (en parte por convicci贸n y en parte para no ser fagocitado por la ola libertaria), se anim贸 a defenderla. "Nuestra postura inicial es actuar con responsabilidad institucional: ser prudentes y aguardar el dictado de los protocolos de aplicaci贸n y normativa complementaria, antes de fijar una posici贸n definitiva", se帽al贸 el comunicado de la bancada de diputados que preside Cristian Ritondo.

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