Los grandes no mueren

Intimidades de la Rosada y algo m谩s聽Como cada semana el reporte exclusivo de聽Roberto Di Sandro,聽"El Decano", con聽72 a帽os como acreditado en la Casa Rosada que brinda todos los detalles del Gobierno.

Por聽Roberto Di Sandro El Decano | 72 a帽os en la聽聽Casa Rosada rdisandro@cronica.com.ar

Los grandes no mueren

Se muri贸 el mejor jugador del mundo de los 煤ltimos 50 a帽os. Diego Armando Maradona dej贸 la tristeza de su ausencia f铆sica ingresando a la inmortalidad. En esta secci贸n tocamos exclusivamente su vida deportiva. La vida privada no es nuestra incumbencia. Cuando estuvo en la Rosada lo conoc铆 de cerca. Era presidente Ra煤l Alfons铆n cuando en 1986 lleg贸 a Balcarce 50 con todo el equipo campe贸n del mundo en M茅xico y se abraz贸 con el mandatario.

Los triunfadores saludaron despu茅s a los funcionarios y tambi茅n a los periodistas. Otro abrazo m谩s apretado con V铆ctor Bugge, el fot贸grafo presidencial con quien hace poco tiempo volvi贸 a encontrarse en la visita que el astro le hizo a Alberto Fern谩ndez, el Presidente. En aquel momento Alfons铆n invit贸 a los ilustres visitantes a salir al balc贸n, ya que en la calle los aguardaba una muchedumbre.

Maradona dijo que lo acompa帽ara, pero el presidente, en un gesto de esos que lo caracterizaba -la humildad-, le respondi贸: 鈥淣o, el balc贸n hoy les pertenece鈥. Alguien sugiri贸 que saliera por el balc贸n donde siempre hablaba Juan Per贸n. As铆 lo hicieron y la multitud core贸 el nombre de Maradona con pasi贸n. El otro d铆a las l谩grimas cubrieron todos los pasajes del velatorio en la Casa de Gobierno y all铆 se vio algo que s贸lo los grandes sienten y lo demuestran: su generosidad.

Nunca les dijo que no a los que necesitaban y siempre estuvo al lado del m谩s d茅bil. De aqu铆 en adelante iremos recorriendo el camino de la informaci贸n que nos espera, de las versiones, de las p谩ginas diferentes que vive la Naci贸n. Sint茅ticamente, de lo que es nuestro trabajo: informar sobre todo. Antes, algo que en los setenta y tres a帽os que uno est谩 acreditado aqu铆 nunca se vio: arrojar gases lacrim贸genos en el interior del edificio para desbaratar la violencia en el velatorio, precisamente, del grande. Ins贸lito.

Achicar sin echar

El Presidente resolvi贸 extender el distanciamiento y los protocolos m谩s estrictos hasta el 20 de diciembre. Despu茅s se ver谩. Preocupa actualmente la multitud del otro d铆a que acompa帽贸 al f茅retro de Maradona y la presencia en las calles de todos, con barbijo y sin barbijo.

Precisamente hace cuarenta y ocho horas el gobierno en pleno se reuni贸 con todo los gobernadores, a trav茅s de la tecnolog铆a, y analiz贸 la situaci贸n 鈥減resente y futura鈥 sanitaria. Algunos infect贸logos, enojados, no estuvieron de acuerdo con ese mill贸n de personas que circul贸 por las calles, no s贸lo de la ciudad sino de todo el pa铆s. Quer铆an tomar medidas m谩s dr谩sticas, que no se descartan todav铆a, pero 鈥渟e ver谩 hasta el 20 de diciembre, antes de las fiestas鈥.

Nuestro colega Juan Pablo Peralta, de la Agencia Internacional Globatium y ECMC, Noticias M茅xico y Argentina, acreditado en la Casa Rosada, intercambi贸 informaci贸n y comentarios con nosotros y estableci贸 tambi茅n que tras exhaustivos an谩lisis a los cuales se sumaron otros ayer y se repetir谩n hoy y toda la semana, se consideraron temas econ贸micos y sociales.

Hablan de un plan econ贸mico que debe ser el pilar de las entrevistas con el Fondo Monetario Internacional. Seg煤n frases recogidas en los rincones gubernamentales se buscar谩 un programa de 鈥渁chicamiento鈥 en diferentes 铆tems de la administraci贸n nacional y de organismos que dependen, pero 鈥渟in echar a nadie鈥.

UIA, CGT y gobierno

Llamados por el gobierno se agrupan en Olivos y en la Casa Rosada dirigentes de la UIA, la CGT y de otros sectores de las fuerzas vivas. Quieren conocer qu茅 piensa el gobierno para incluir dentro de un programa 鈥渄efinitivo de aqu铆 al futuro鈥.

De acuerdo a lo escuchado, tanto Miguel Acevedo, de la UIA, y H茅ctor Daer, de la CGT, insisten en que debe haber un 鈥渁mplio di谩logo entre ellos y por supuesto el Presidente鈥. De all铆 aumenta la expectativa de ciertos 鈥渞eajustes salariales鈥 que pueden concretarse para darle un poco m谩s de alivio a la gente. Lo que rechaz贸 de plano la gente de las empresas es el impuesto a la riqueza.

鈥淣o quieren saber nada鈥, declar贸 un hombre de negocios con mucha bronca. Casualmente se record贸 en estos d铆as del velatorio de Maradona, que el astro hace muchos a帽os apunt贸 a que 鈥渓os que ganamos m谩s debemos aportar m谩s鈥, abriendo la puerta de esta iniciativa que est谩 por aprobar el Parlamento.

驴73 a帽os del Indec?

En horas nom谩s el Indec pondr谩 en vigencia un censo econ贸mico a firmas, aut贸nomos y monotributistas, 鈥渓o cu谩l ser谩 un operativo m谩s din谩mico para conocer d贸nde pueden hacer inversiones los que piensan radicarse en la Argentina鈥, declar贸 su titular, Marco Lavagna.

Precisamente ma帽ana a primera hora, seg煤n nuestra inquietud period铆stica pudo averiguar, Lavagna estar谩 con el Presidente de la Naci贸n para ampliar detalles de lo que comienza y luego participar谩 en encuentros con el gabinete econ贸mico y trasladar谩 decisiones al jefe de gabinete, Santiago Cafiero, para ser difundidas a la opini贸n p煤blica.

Desaf铆a Lavagna en que la inflaci贸n del 2021 sea igual o m谩s baja que la de este a帽o. Recordemos, por estar y tener vigencia actual a pesar de los a帽os, que en 1947 y 1948 se crearon dos ministerios: el de Asuntos T茅cnicos y el de Asuntos Pol铆ticos.

Lo dispuso Juan Per贸n y nombr贸 en el primero a Ra煤l Mend茅. De all铆 se segu铆an los n煤meros de precios, gastos y diferentes demandas que, a trav茅s de un resumen, eran entregados peri贸dicamente a la prensa acreditada en la Casa Rosada. Este cronista, que a帽os despu茅s asisti贸 en directo a la inauguraci贸n oficial del Instituto Nacional de Estad铆stica y Censos (Indec), se sorprendi贸 al recordar que aquel ministerio de fines de la d茅cada del 鈥40 calificaba el porcentaje de aumento y disminuci贸n de precios de cada producto.

Sin duda en cuestiones de comparaci贸n era una especie de Indec. Evidentemente hab铆a un gobernante adelantado a los tiempos.

Se dicen tantas cosas

En el habitual segmento de reflejar todo tipo de noticias, si algunas pueden llamarse noticias, nos metemos en el p茅ndulo de lo que recogemos en el camino. La vicepresidenta lleg贸 a la Casa Rosada, se cerraron todas las puertas y de all铆 en m谩s comenz贸 la violenta entrada de gente que fue calificada de barrabrava. Sin duda lo era. Rompieron todo: desde un busto de Hip贸lito Yrigoyen hasta macetas y plantas en el Patio de las Palmeras.

Fueron reprimidos con gases lacrim贸genos, lo que gener贸 un verdadero desbande e indignaci贸n de las autoridades. Surgi贸 entonces un nuevo encontronazo entre la Naci贸n y el Gobierno de la Ciudad. Alberto, el Presidente, lo acus贸 a Horacio, el gobernador de la Ciudad de Buenos Aires, de excederse en la represi贸n. Al mismo tiempo se vio la frialdad en el trato de la vicepresidenta con el primer magistrado.

Todos anotan y comentan. De pronto se observa a trav茅s de gestos de Eduardo 鈥淲ado鈥 de Pedro que invita a la se帽ora Cristina a ir hasta su despacho. Tambi茅n lo hace con Santiago Cafiero y finalmente el jefe de Estado recibe el pedido del ministro para que todos se re煤nan en su gabinete de trabajo.

Alberto Fern谩ndez -incre铆ble- estaba con un meg谩fono en los balcones pidi茅ndole a la gente que no entre a la Casa Rosada de esa manera. Todo se desmadr贸.

Despu茅s de esa reuni贸n, donde la vice fue m谩s directa y convenci贸 a las hijas de Maradona para estirar el horario del velatorio, se calmaron las aguas. Eso cre铆an. Desde afuera se advirti贸 a la Seguridad de la Casa de Gobierno que hab铆a grupitos tendientes a recomenzar los desmanes. Entonces las hijas de Maradona se impusieron: 鈥淪e termin贸 el velatorio鈥. Tremendo. Ins贸lito. Nunca sucedi贸 en la Rosada que dispararan gases lacrim贸genos. Nunca un hecho de esa naturaleza.

All铆 se velaron los cuerpos de Juan Manuel Fangio y 脕ngel Roig, ministro de Econom铆a de Carlos Menem, con total normalidad. S脥 ocurri贸 en el edificio de Balcarce 50 el peor acto sangriento de la historia argentina y mundial: en 1955 bombardearon la Casa de Gobierno para matar al tres veces presidente Per贸n. A este criminal acontecimiento no se podr谩 igualarlo nunca. Nuestro pr贸ximo encuentro, dentro de siete d铆as, en estas mismas p谩ginas. Un pedido: dejen a Diego que descanse en paz por favor. Hasta el domingo.

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