Luz y gas: el Gobierno congelará la suba para distribuidoras y transportistas, pero comenzará la reducción de subsidios de las tarifas en junio
En el mes de junio no habrá aumentos en las tarifas de distribuidoras y transportistas. Pese a esto, algunos usuarios podrían tener subas por los costos mayoristas.
En búsqueda de moligerar el impacto que puede tener sobre la inflación, el Gobierno congelará las subas previstas para junio a las distribuidoras y transportistas de luz y gas en el país.
Sin embargo, a partir de junio y por un período de seis meses hasta noviembre próximo, avanzará en un esquema de reducción de subsidios para los hogares Nivel 2 (N2, ingresos bajos) y Nivel 3 (N3, ingresos medios).
Tarifas congeladas para distribuidoras y transportistasPor un lado, se mantendrá por un mes más el congelamiento de la suba al sector, que componen empresas como Edenor, Edesur, Metrogas, Camuzzi, Naturgy, Transener, Transportadora de Gas del Norte (TGN) y Transportadora de Gas del Sur (TGS).
Además, se cambiará la forma de la actualización, que ya no será por la inflación pasada, sino por la futura, por lo que la fórmula se determinará por la proyección de los precios hacia adelante.
En caso de que la compañía tenga menos ingreso del correspondiente, serán compensadas las compañías a partir del 1 de enero de 2025, mediante una Revisión Quinquenal Tarifaria (RTI), que establecerá un plan de inversiones a cambio de tarifas constantes.
Reducción de subsidios y posibles subas a usuariosPor otra parte, pese al mencionado congelamiento, continúa en marcha el esquema de reducción de subsidios estipulado para los próximos seis meses a la energía que reciben los usuarios de ingresos medios y bajos.
Esta suba será en el componente de los precios mayoristas de la electricidad -Precio Estacional (PEST)- y del gas -en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST)-.
Sobre esta quita, sobre la cual aún no se informaron los esquemas de quita de subsidios, se anunció de forma oficial desde el Gobierno que tiene por objetivo “trasladar progresivamente a los usuarios los costos reales de la energía y promover la eficiencia energética, a la vez que se asegure a los usuarios residenciales el acceso al consumo indispensable de energía eléctrica y gas”.