Macri sum贸 poder y el PJ busca c贸mo reinventarse

El oficialismo se impuso en las elecciones legislativas y consolid贸 el poder que hab铆a logrado en 2015, cuando lleg贸 a la presidencia. Lo destacable de los comicios de medio t茅rmino es que el presidente聽logr贸 ganarle en la provincia de Buenos Aires con un candidato desconocido, Esteban Bullrich, a Cristina Fern谩ndez de Kirchner, quien hasta dos a帽os antes y durante mucho tiempo fue la persona m谩s poderosa del pa铆s.聽An谩lisis y balance de un a帽o pol铆tico que fue muy movido.

Por Dami谩n Ju谩rez
djuarez@cronica.com.ar

El a帽o 2017 tambi茅n signific贸 un tiempo de definiciones para el peronismo, ya que termin贸 de nacer el poskirchnerismo. Es cierto que no se cumpli贸 lo que sosten铆an muchos peronistas cuando se les preguntaba por Cristina. Dec铆an por lo bajo "ya fue". Pero lo que se conoci贸 como kirchnerismo perdi贸 fuerza y qued贸 reducido a una m铆nima expresi贸n.

Este proceso se aceler贸 con la derrota de Cristina en el principal e hist贸rico basti贸n peronista del pa铆s, el conurbano profundo. Este avance de la ola amarilla de Cambiemos hizo sacar pecho a muchos peronistas que quieren enterrar pol铆ticamente a Cristina y los suyos hace tiempo. As铆, incluso la ex presidenta perdi贸 algo simb贸lico, como es el poder en el PJ bonaerense, ahora manejado por intendentes de la l铆nea moderada.

Por lo tanto, el nuevo peronismo que comienza a surgir, ya alejado del kirchnerismo, se nutre principalmente de dos vertientes: los intendentes j贸venes del PJ de la provincia de Buenos Aires y los gobernadores que no comulgan con Cristina. Estos 煤ltimos fueron clave -en parte por el incendio en muchas econom铆as provinciales- para que el gobierno aprobara leyes fundamentales, como la pol茅mica reforma jubilatoria, que calent贸 el fin de a帽o con incidentes violentos alrededor del Congreso. Los gobernadores aportaron sus votos a cambio de fondos frescos para sus golpeadas arcas.

La presidencial, ac谩 nom谩s

Si bien la gente piensa en el fin de a帽o y las vacaciones, no pasa lo mismo por la mente de los pol铆ticos, que ya est谩n mirando de reojo los comicios presidenciales de 2019. En Cambiemos muchos dicen que Macri gana "caminando". Si bien es cierto que el gobierno consolid贸 en las urnas su matrimonio con buena parte de la sociedad, no es menos cierto que hay mucho votante macrista que lo eligi贸 como "el mal menor", espantado por la corrupci贸n kirchnerista, que tuvo un a帽o con gran parte de sus ex funcionarios estelares tras las rejas y con Cristina, que evit贸 la c谩rcel por sus fueros como senadora.

Tambi茅n es cierto que muchos votantes amarillos comienzan a estar desencantados por un ajuste que se imaginaban m谩s breve en el tiempo, pero parece haber llegado para quedarse, con rec谩lculos de inflaci贸n, disparadas del d贸lar y subas permanentes de precios. Sin embargo, Macri s铆 puede anotar en su haber la tarea de haber empezado a domar la inflaci贸n, aunque sigue siendo alt铆sima.

Los brotes verdes tardan en llegar y las inversiones tambi茅n. Mucho depender谩 de c贸mo lleguen a 2019 los bolsillos de la amplia clase media argentina, esa que no es ni macrista ni kirchnerista, que aprendi贸 a pensar y a escuchar m谩s all谩 de los afiches de campa帽a y se convirti贸 en un actor clave de la democracia.

Mientras tanto, el peronismo, rumbo a las presidenciales, a煤n no tiene candidato. Est谩n los que dicen en voz baja que jugar铆an, pero no quieren quemarse y prefieren esperar a 2023. Si el peronismo ir谩 unido, es algo por el momento muy dif铆cil de decir: la grieta interna entre cristinistas y anticristinistas sigue abierta.

Los que parecen decididos a tomar la batuta, intendentes y gobernadores "no K", dicen que pueden convivir en la unidad con el kirchnerismo, pero con una condici贸n: que sus dirigentes tengan claro que ya no fijar谩n las reglas, que el cantante principal ser谩 otro y que ahora ser谩n los guitarristas que acompa帽an desde lejos.

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