TRANSFORMACIÓN

Peronismo en la Argentina: en qué consistió la ley de igualación entre los hijos “legítimos†y “bastardosâ€

La iniciativa sentó las bases para que se concretara la igualación ante la ley de todas y todos los hijos nacidos en este país, dentro o fuera del matrimonio.

Entre las diversas transformaciones sociales que produjo el peronismo en la Argentina desde su llegada al poder, se cuenta la superación del estigma y de la discriminación oficial por ser “hijo ilegítimo†o bastardo. La sanción de la ley 14.367, sancionada en septiembre de 1954, sentó las bases para que se concretara la igualación ante la ley de todas y todos los hijos nacidos en este país, dentro o fuera del matrimonio.

Cabe recordar que María Eva Duarte fue una de los miles de niños y niñas que, por varias décadas desde el nacimiento de la Argentina como nación, sufrió los sinsabores de la condición de ser “bastardosâ€. Este ejemplo claramente influyó mucho para la ley en cuestión pudiera concretarse. Suprímense las discriminaciones públicas y oficiales entre los hijos nacidos de personas unidas entre sí por matrimonio y de personas no unidas entre sí por matrimonio y las calificaciones que la legislación vigente establece respecto a estos últimosâ€, reza el principal artículo de la norma.

Según escribió la periodista Marcela Pantoja en el sitio web agenciapacourondo.com.ar, “el problema de los nacimientos ‘ilegítimos’ ya era una preocupación en los años previos al peronismo. La investigadora Isabella Cosse afirma lo siguiente: ‘en 1939 uno de cada tres niños nacidos en la Argentina era ilegítimo, fecha en que la proporción alcanzó su punto más elevado desde principios de siglo’â€.

Por muchos años, el nacimiento de los hijos denominados ilegítimos no fue contemplado como un problema emparentado con la desigualdad social. Con el peronismo eso cambió. “Ella es bastardaâ€, escribió José Pablo Feinmann sobre Eva Perón, “su padre, que se llama Juan como su único hermano, es una presencia fugaz que sólo pareciera tener el destino de embarazar a su madre. Son cinco los hijos que le entrega, que le abandona. Se muere en medio de su familia legal y Eva siente el rechazo de los legítimos cuando su madre los lleva al entierro. Ahí, más que nunca, o quizá por vez definitiva, sabe que la bastardía es su destino. No tiene linaje. No tiene nada detrás. Ningún derecho la respalda. Deberá hacerse a sí misma, inventarse como el bastardo sartreanoâ€.

 

 

Pantoja refirió también que “el estigma de los hijos ilegítimos inundaba las familias, las infancias, las relaciones, las personas de las clases populares. Evita misma lo era, lo había sufrido, quizás por eso mismo supo que sólo desde la acción política concreta esa realidad se podía transformarâ€.

Recordó además que “desde la Fundación Eva Perón se realizaron obras para la infancia, la ancianidad y las mujeres. Se crearon Hogares de Tránsito para las madres solas con hijos; Hogares Escuela, trenes sanitarios para atender a niñas y niños de las provincias más pobres y se pensó en la profesionalización de las jóvenes de los sectores populares creando la Escuela de Enfermeríaâ€.

En el caso de la ley que terminó aprobándose, durante su debate enfrentó la oposición de sectores que la consideraban un ataque a la familia nuclear, cristiana, etc. “La Iglesia consideró a la ley una invasión en las cuestiones privadas de las familias y la Corporación de Abogados Católicos comunicó su desacuerdo al presidente Perón, con la intención de que no la promulgaraâ€, indicó Pantoja.

La senadora peronista Susana Correche, al respaldar el proyecto, señaló que “la legislación vigente apoya a las familias pudientes, y el hombre, protegido injustamente por las disposiciones que prohíben la investigación de la paternidad, tiene un hijo con una mujer, indefensa o no, culpable o no, y luego la abandona a su suerteâ€.

Un diputado del peronismo de Santa Fe, Enrique Osella, argumentó que debía salirse de modo urgente en beneficio de los niños abandonados y menospreciados, pues con la sanción de la ley se conseguiría hacer a los niños más felices y “los únicos privilegiados de la patriaâ€.

Otra diputada peronista que apoyó el proyecto, Ana Carmen Macri -apellido que no suele ser relacionado con el justicialismo, por cierto- se refirió en el debate al “doloroso espectáculo de niños pospuestos, suprimidos de determinados círculos, por la sola razón de ser considerados, desde el punto de vista jurídico, como hijos ilegítimos, ya que desde el punto de vista natural los hijos, cualesquiera sean las formas legales de su nacimiento, son siempre hijos... serán hijos todos, los unos y los otros, como todos somos seres humanos, los buenos y los malos, los inteligentes y los defectuososâ€.

La Ley 14.367 de equiparación de hijos fue promulgada por Perón el 11 de octubre de 1954. Le otorgó a los hijos extramatrimoniales el derecho a demandar paternidad, herencia, entre otros. De este modo quedaron sentadas las bases que permitieron erradicar el estigma de ‘hijo ilegítimo’ para que el cambio cultural se siguiera produciendo y décadas más tarde se consiguiera la igualdad total de las y los hijos ante la ley.

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