INDUSTRIA

Se concretó la primera privatización de una empresa metalúrgica en la era Milei

La firma mendocina había pasado a manos del Gobierno nacional en 2021 por problemas financieros. Cuenta con más de 600 trabajadores.

Una empresa estatal de la provincia de Mendoza pasó a manos de una firma estadounidense, concretando de esta manera la primera privatización durante la gestión de Javier Milei.

Se trata de IMPSA S.A (Industrias Metalúrgicas Pescarmona), una empresa industrial de soluciones integrales para la generación de energía, la cual se fundó en 1907 y el Estado era accionista junto con el gobierno provincial desde el año 2021 —ya que arrastraba problemas financieros de los antiguos dueños— con la compra de la firma por un total de 20 millones de dólares.

Se confirmó la privatización de la empresa mendocina.

Ahora, la ex empresa estatal pasó a formar parte del consorcio estadounidense Industrial Acquisitions Fund (IAF), cuyo socio principal es ARC Energy, un proveedor global de equipos de producción y procesamiento para la industria energética.

La totalidad del traspaso de las acciones a la empresa estadounidense se logró tras un acuerdo entre los socios para vender cada porcentaje: el 63,7% era del Estado nacional (del Fondo Nacional de Desarrollo Productivo), el 21% de la provincia de Mendoza, el 5% de la familia Pescarmona (fundadores) y un 10% de acreedores.

La Vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, dijo que con la reciente negociación "la empresa vuelve a manos privadas para potenciar su crecimiento y generar empleo genuino", que actualmente tiene 660 trabajadores, a la espera de que la privatización reactive las operaciones.

La propuesta de privatización de IMPSA surgió en octubre del 2024 y solo hubo una oferta que fue de ARC Energy, la cual no convenció al Gobierno, por lo que las negociaciones se congelaron en aquel entonces.

La firma estadounidense había propuesto una capitalización de 27 millones de dólares para hacerse cargo de la empresa argentina a mediano plazo, y además renegociar los contratos que IMPSA tiene con otras empresas con participación estatal, como YPF, Yacyretá, Nucleoeléctrica, Vaca Muerta, entre otros.

Vale recordar que la empresa arrastra una deuda de 576 millones de dólares, principalmente con el Banco Nación, el BICE (entidad financiera chilena) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

La empresa inició con la fabricación de piezas de repuestos de material de fundición de hierro, equipos para la industria vitivinícola y compuertas para los canales de irrigación. Luego, en la década de los 80 se dedicó a la construcción de grúas portuarias y centrales hidroeléctricas. 

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